Remesas femeninas: fondos que cambian vidas

8 marzo, 2012

Imagen Remesas femeninas: fondos que cambian vidas
Las transferencias que envían las inmigrantes a su país de origen crecen aceleradamente. El Banco Mundial estima que triplican los fondos internacionales destinados al desarrollo.

Las mujeres son protagonistas de la mitad de esta riqueza, según la Organización Internacional para las Migraciones en Ginebra. Todas ellas escriben historias personales que buscan mejorar la vida de sus familias.

“La necesidad me empujó a emigrar. Y no tuve miedo de abandonar Nicaragua rumbo a Suiza”, recuerda Socorro Morales. Cuando partió tenía más de 45 años y su equipaje no podía ser más ligero: un billete de avión y 500 dólares.

Un mes después, ya en Ginebra, consiguió su primera oportunidad como empleada doméstica. Trece horas diarias dedicadas a la limpieza, la cocina y el cuidado de niños ajenos. En Tipitapa, cerca de Managua, su hijo Abel y los abuelos de éste la aguardaban.

El trazo de los planes de Socorro poseía la precisión de un reloj helvético: seis años de trabajo arduo hasta constituir un patrimonio que le permitiría regresar a casa.

De su magro salario -entre 1.200 y los 1.500 francos suizos mensuales- descontaba gastos de alquiler, comida, seguros y transporte, y conseguía salvar religiosamente 135 francos suizos para enviar a su familia.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) recoge la historia de Socorro, cuyos planes viraron con violencia durante su quinto año en Suiza al serle diagnosticado un cáncer.

Hasta ese día, Socorro era sin saberlo una pieza más del imponente engranaje conformado por las remesas internacionales femeninas.

Dinero y reequilibrio entre géneros

Actualmente, “el Banco Mundial es la única organización internacional que estima regularmente los flujos de las remesas”, explica a swissinfo.ch Nicole Anette Mueller, portavoz de la Secretaría de Estado de Economía (Seco).

El año pasado, alcanzaron 320.100 millones de francos suizos, refiere el Factbook of Migration and Remittances en su edición 2011; tres veces el presupuesto internacional dedicado al desarrollo y monto equivalente a la inversión extranjera directa que reciben los países en desarrollo.

Según el estudio Género, Migración y Remesas de la OIM, las mujeres inmigrantes envían tantas remeses como los varones.

Y aunque ganan menos que ellos, suelen transferir no solo una proporción mayor de sus ingresos, sino también de forma más regular y durante más tiempo.

Esas transferencias son un alivio económico para las familias receptoras, pero también un catalizador del reequilibrio entre géneros, señala la OIM. Y es que las mujeres que envían fondos adquieren un rol de proveedoras que no tenían; y las que los reciben asumen nuevas responsabilidades en la administración del presupuesto familiar.

Suiza, en el ‘top 3’

El liderazgo de Suiza en materia de banca o innovación no es noticia. Sí lo es, sin embargo, que ocupe un lugar protagónico en el mercado internacional de las transferencias financieras personales.

“Es uno de los 10 principales países generadores de remesas”, afirma Dovelyn Rannveig Agunias, investigadora para la región de Asia Pacífico de la OIM, y agrega:

“En 2009 se ubicó en la tercera plaza después de Estados Unidos (44.000 millones de francos) y Arabia Saudí (23.700 millones de francos), al registrar remesas por 19.500 millones de dólares (17.800 millones de francos), según el BM”.

Según precisa a swissinfo.ch, la información más reciente del BM sugiere que las remesas originadas en Suiza alcanzaron los 20.060 millones de francos en 2010. El dato de 2011 aún no está disponible.

La Secretaría de Estado de Economía (Seco) reconoce la importancia de este fenómeno económico y de la participación del género femenino, pero acepta que Suiza carece de datos detallados.

“Los individuos envían sus fondos con proveedores de transferencias, pero no están obligados a otorgar ninguna información estadística”, explica Mueller.

“En 2011, las mujeres representaban el 49% de la población inmigrante en Suiza. Seguramente su contribución es sustancial, pero quizás no alcance el 50% del total debido a que suelen estar menos bien pagadas que los hombres”.

Múltiples perfiles

La Oficina Federal de Estadística (OFE) cifra en 900.000 las mujeres extranjeras en Suiza. “Los perfiles son diversos”, anota Doro Winkler, portavoz del Centro de Apoyo a Mujeres Migrantes y Víctimas de la Trata de Mujeres (FIZ), en Zúrich.

“Algunas trabajan legalmente (porque tienen un contrato laboral o por concepto de matrimonio). Otras poseen un estatus ilegal, y entre ellas algunas se dedican a la prostitución, pero otras cuidan niños o ancianos, trabajan en los hogares o en negocios de limpieza”.

Winkler coincide con otros expertos en que no es posible determinar en el presente cuántas de ellas envían remesas. El BM, no obstante, reconoce como receptores de esos fondos a países como Bosnia, Argelia, China, Colombia o Croacia.

Vuelta a casa

Socorro Morales recibió atención médica en Suiza y superó el cáncer. “Durante mi convalecencia un trabajador social me habló sobre el Programa de Retorno Voluntario Asistido de la OIM y pensé de inmediato en suscribirme”, narra esta nicaragüense.

Dicho programa otorga 3.000 francos a los inmigrantes que deciden regresar a casa e iniciar un negocio, explica a swissinfo.ch Nuria Piñero, portavoz para América de la OIM.  Socorro Morales montó un taller de costura en abril de 2011.

Como hizo ella en su momento, cada año una inmensa red de mujeres envía desde Suiza remesas a casa con un solo objetivo: conceder a sus familias el bienestar que sus países de origen les niegan.

Andrea Ornelas
Fuente: swissinfo.ch

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