Ecuador: Llanto, frustración y dudas a las afueras de cinco centros

13 abril, 2012

Imagen Ecuador: Llanto, frustracion y dudas a las afueras de cinco centros

Tres sellos en las puertas de la Universidad Autónoma de Quito (UNAQ), en el norte, prohibían el ingreso a estudiantes, docentes y personal administrativo, a las 07:00 de ayer. “Suspensión por falta de calidad académica” estaba escrito en rojo en los carteles y dos uniformados impedían el ingreso.

El capitán Quesada, que estaba a cargo del resguardo junto con otros cuatro policías, dijo que se quedaría hasta las 18:00 para impedir posibles altercados.

A unos pasos de él, una estudiante lloraba bajo un paraguas y entre sollozos comentaba por su celular sobre el cierre de la universidad, se negó a dar su nombre y dialogar con este Diario.

Lorena Quisahuano, de 34 años, en cambio, contó que laboraba en el área de digitalización por seis años y se sentía confundida. “Pensé que la universidad, que tiene 8 595 estudiantes, sí iba a pasar las evaluaciones”. Ella también esperó recibir más información, pues se resistía a pensar en que entrará en el grupo de desempleados del país. Su sueldo era de USD 850.

A 15 minutos de la UNAQ, en la calle Darquea Terán y 10 de Agosto, las puertas negras de una casa amarilla también tenían cuatro sellos de suspensión. Ahí funcionaba la Escuela Politécnica Javeriana del Ecuador (Espoj). Carolina Mejía, de séptimo semestre de Optometría, acudió junto con una amiga para obtener más información, pero no encontraron a ningún empleado administrativo ni autoridades ni profesores. “No sé qué hacer porque mi única opción es la Universidad San Francisco”, pero el costo de la carrera es muy alto. Ella es colombiana y actualmente paga USD 1 020 el semestre más el 35% adicional por ser extranjera. En este centro estaban matriculados 1 531 estudiantes.

En la 10 de Agosto, frente a la parada de El Florón del trole, también fue suspendida de forma definitiva la Universidad Cristiana Latinoamerica, que tenía 4 797 alumnos en sus aulas. Las puertas de lanfor azules estaban cerradas. Belén Correa, de 22 años y estudiante de tercer semestre de Odontología, dijo con la voz entrecortada que la gente solo les dice “lo siento sin saber de verdad lo que es pasar por esto”.

Más al norte, en la OG Mandino, el cierre causó gran sorpresa entre los alumnos, que en su mayoría son empresarios o ejecutivos de compañías. En esta universidad había 635 educandos.

Uno de ellos, de 40 años y que prefirió el anonimato, pensó que esta universidad sí iba a pasar la evaluación, porque considera que el sistema educativo es bueno y era una opción para culminar una carrera a su edad.

En la Unita, en el Centro Histórico, se enteraron por TV de la suspensión. Silvana Vaca, de 24 años, cubrió su rostro y con su cabeza agachada lloró. Ella y otros estudiantes caminaron hasta el Senescyt y gritaban: “Vamos Unita; Unita no se ahueva carajo”. En la sede y las extensiones estudiaban 10 439. En la extensión de Tulcán, varias jóvenes lloraban mirando los rótulos de suspensión. El titular, Luis López, les pedía tranquilidad y les decía que esperaba la llegada de un interventor para analizar las alternativas.

Fuente: Diario El Comercio de Ecuador

.

.

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

Previous post:

Next post: