¿Qué llevó a Assange a solicitar asilo a Ecuador?

20 junio, 2012

Imagen ¿Qué llevó a Assange a solicitar asilo a Ecuador?

Cuando en abril de este año el presidente de Ecuador, Rafael Correa, le dio la bienvenida a Julian Assange, pocos podían adivinar que el fundador de Wikileaks le tomaría la palabra al mandatario sudamericano.

En realidad, en la entrevista satelital que ambos mantuvieron Correa no mencionó la posibilidad de que Assange visitara Quito, sino que, en uno de sus habituales juegos con la ironía, el presidente le dio la bienvenida al “club de los perseguidos”.

¿Fue ese diálogo entre un mandatario que se sentía perseguido por los medios de comunicación de su país y un periodista que le entrevistaba desde su arresto domiciliario en Inglaterra el disparador de la solicitud de asilo de Assange en la embajada ecuatoriana en Londres?

Para Orlando Pérez, director del diario oficialista ecuatoriano El Telégrafo, la idea de solicitar asilo político al gobierno de Ecuador nació sin duda en ese momento.

“Nosotros entrevistamos al fundador de Wikileaks el 10 de abril y él hizo referencias a su admiración por Ecuador, pero fue en esa entrevista con Correa que se produjo una empatía entre ambos y ahí creo que se afirma esa posibilidad en la cabeza de Assange”, le dijo Pérez a BBC Mundo.

Pero el hecho de que Correa sea el único líder latinoamericano que apareció en el programa conducido desde abril de este año por el periodista australiano hace pensar que la empatía era en realidad anterior.

Filtraciones que fortalecen

En el sitio de internet del programa de Assange, “El Mundo del Mañana” (The World Tomorrow), emitido semanalmente por la cadena Russia Today, el mandatario ecuatoriano es definido como “un populista de izquierda carismático” que se ha convertido “en un entusiasta vocero de la América Latina del siglo XXI”.

Correa fue el sexto entrevistado por el periodista detrás de personalidades como el líder de Hezbollah Hassan Nasrallah, el intelectual esloveno Slavoj Zizek y el presidente de Túnez, Moncef Marzouki.

Durante ese diálogo, el presidente ecuatoriano dijo que los cables filtrados por Wikileaks habían fortalecido a su gobierno, “porque las grandes acusaciones de la embajada de Estados Unidos eran el excesivo nacionalismo y defensa de la soberanía del gobierno ecuatoriano”.

“Y por supuesto que somos nacionalistas y que defendemos la soberanía del país”, aseguró Correa, quien aprovechó la entrevista para criticar a los medios privados ecuatorianos, por no publicar los cables filtrados que los perjudicaban.

Las revelaciones de información confidencial de las embajadas de EE.UU. por parte de Wikileaks provocaron controversia en casi todos los países del globo a partir de 2010, pero en pocas naciones del mundo generaron una medida tan concreta como la adoptada por el gobierno ecuatoriano.

El 5 de abril de 2011, el ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño, anunció la expulsión de la embajadora estadounidense Heather Hodges debido a los cables filtrados de la sede diplomática sobre la supuesta corrupción policial en el país sudamericano.

Primer ofrecimiento

“Este gobierno, cuando aparecieron las primeras filtraciones, se sintió totalmente afectado y no le dio credibilidad a los cables, eran lo peor del mundo, pero después cambió, empezó a usar esa información para rédito político y Assange pasó de villano a héroe”, le dijo a BBC Mundo Marlon Puertas, editor general del diario privado Hoy.

La opinión de Puertas se basa, entre otros elementos, en un contrapunto de opiniones que se produjo al estallar el escándalo de los cables filtrados.

El 29 noviembre del 2010, el viceministro de Relaciones Exteriores del Ecuador, Kintto Lucas, ofreció la residencia ecuatoriana a Julian Assange “sin ningún tipo de condicionamiento”.

Horas después, Correa desautorizó al funcionario, indicando que esa declaración “fue a título personal”, sin la aprobación del canciller ni del presidente.

Pero en una entrevista posterior con la periodista colombiana Claudia Gurisati, el mandatario dijo que no se había ofrecido pero tampoco descartado un asilo a Assange: “Cometió una ilegalidad pero a la final nos brindó un bien mayor: revelarnos la política imperial de los EE.UU.” opinó el líder latinoamericano.

“El asilo solicitado este martes está sustentado en la primera invitación de Kintto Lucas que no fue descartada por Correa”, señaló el director de El Telégrafo, Orlando Pérez, quien agregó que “Assange, aunque criticó la expulsión de la embajadora Hodges, valoraba la valentía del Ecuador en sus relaciones con Washington”.

“Cálculos”

Para Marlon Puertas, “es un contrasentido que Assange pida asilo en un país donde el presidente está en una pelea permanente con los medios privados”.

“Todos los sábados (en las cadenas presidenciales) se producen ataques, a eso hay que sumarle el proceso que se inició contra el diario El Universo y contra los autores del libro El Gran Hermano (sobre el hermano del mandatario, Fabricio Correa)”, opinó el editor general del Hoy.

En cambio, para Orlando Pérez, Assange es uno de los tantos pensadores, filósofos y académicos que valoran los cambios que tienen lugar en la nación sudamericana.

“Existe una posición radical de algunos medios que exacerban la idea de que no hay libertad de expresión en Ecuador, mientras en ciertos ámbitos como la Junta de los Pueblos de Río se considera al país como un modelo en la democratización de la comunicación”.

Aunque ninguno de los dos periodistas se anima a vaticinar el final de esta historia, Puertas considera que los funcionarios ecuatorianos deben estar por estas horas “haciendo cálculos y analizando escenarios”

“Si algo hay que reconocerle a este gobierno es que nunca toma una decisión improvisada”, concluyó el periodista.

Fuente: BBC Mundo

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