Madrid-España: “El principal camino para la integración es el empleo”

12 julio, 2012

Madrid-España: "El principal camino para la integración es el empleo"

Entrevista a Pablo Gómez-Tavira, director general de Inmigración de la Comunidad de Madrid.

Pablo Gómez-Tavira nos recibe en el Centro Hispano Paraguayo —uno de los 17 centros de integración de inmigrantes de la Comunidad de Madrid— cuando acaba de ser nombrado nuevamente director de Inmigración, cargo que ha ejercido los tres últimos años. Hombre de luz y de luces, de sol y de Renacimiento. A su cargo ha tenido y tiene la tarea de hacer realidad las políticas de integración de esta Comunidad.

Entre sus logros se encuentran la elaboración y puesta en marcha del Plan de Inmigración 2009-2012, para lo que ha tenido que escuchar muchas voces procedentes de entidades y agentes sociales que trabajaban a pie de calle. Todo ello con un norte bien definido: organizar políticas de integración de inmigrantes acordes a la realidad. Pero planificar políticas de integración en un contexto de crisis económica, con un 22 por ciento de desempleo en el país y algo más del 15 por ciento en la Comunidad de Madrid (según datos de la EPA), no es tarea fácil. En estos años se ha encontrado un paisaje poco prometedor: una fuerte crisis económica que afectaba más, si cabe, a los colectivos más vulnerables, entre ellos los inmigrantes.
Ventana Europea:  ¿Qué retos se propone para esta nueva etapa?
Pablo Gómez-Tavira: Se calculaba una crisis de más corta duración pero se está prolongando. Esto nos plantea nuevos retos para los nuevos tiempos. Hay que seguir trabajando para la readaptación de los inmigrantes a las nuevas demandas del mercado de trabajo, ya que el principal camino para la integración es el empleo, y para la atención a los más vulnerables.

V.E.: ¿Cree que los emigrantes españoles en el extranjero son los grandes olvidados de las políticas sociales de nuestro país?
P. G-T.: Un millón y medio de españoles viven en el exterior. Por cierto que muchos de ellos son madrileños, ya que es la segunda comunidad autónoma, después de Galicia, que tiene ciudadanos fuera. En la Comunidad de Madrid hay una agencia de apoyo a los emigrantes, los tenemos en consideración y los debemos seguir teniendo en cuenta. Sin olvidar que caminamos hacia una época de migraciones circulares donde hay muchas personas que vienen y que van. Es un momento de grandes movimientos internacionales en el que la población emigrante en el mundo es un 3 por ciento del total de la población mundial, con unas implicaciones sociales y políticas muy importantes.

V. E.: Si la crisis económica se prolonga, ¿le parece posible que se vuelva a producir un éxodo migratorio de España hacia Europa como el de las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado?
P. G-T.: ¡Ojalá no! Están pasando muchas cosas nuevas en poco tiempo. La crisis se ceba también en los jóvenes. Hay una tasa de paro del 45 por ciento en la población juvenil. Personas que, con alta cualificación en muchos casos, están decidiendo marcharse de España. A la vez tenemos una economía poco productiva y poco competitiva, no somos capaces de retener el talento. Los nuevos retos para las políticas migratorias van por la línea de captar el talento, reconocerlo y retenerlo, ir hacia otro modelo de inmigración que tiene que ver con la atracción de personas cualificadas.

V. E.: El próximo noviembre se celebrarán las Jornadas de Integración en Familia de la Asociación Europeos y Ventana Europea. ¿Qué le parece el trabajo de intervención con familias para lograr una mejor integración del individuo en la sociedad de acogida?
P. G-T.: La integración no se produce individualmente. No somos entes solitarios, necesitamos de la familia, de la sociedad. Es importante trabajar con las familias y aquí tenemos mucho que aprender de otros países con mayor tradición migratoria que nosotros, por ejemplo Alemania. Estamos gestando modelos de intervención y programas que tienen que ver con las familias. La Comunidad de Madrid es pionera, ha impulsado proyectos que luego han sido copiados por otras comunidades autónomas. Y eso nos gusta. Es verdad que no hay un solo modelo de familia. Hay muchos, y más teniendo en cuenta la identidad cultural de las 183 nacionalidades que tenemos en nuestra Comunidad. Muchos inmigrantes han reagrupado a sus familias y no podemos ver la inmigración como hace diez años.

V. E.: ¿Es positiva la inclusión de los temas de inmigración en la Consejería de Asuntos Sociales?
P. G-T.: La inclusión de las políticas de inmigración dentro de la Consejería de Asuntos Sociales, la “consejería de las personas”, nos permite trabajar estos temas de integración desde la perspectiva de apoyo hacia los más vulnerables. Y la integración no es solo cosa de los inmigrantes, sino también de la población autóctona. Es cierto que la inmigración ha sido uno de los temas fundamentales en las políticas de la Comunidad de Madrid en las dos anteriores legislaturas, como lo va a ser en esta. Y creo que estar ubicado en la Consejería de Asuntos Sociales beneficia este trabajo con los inmigrantes, coordinado de mejor manera con otras políticas de acción social en todo lo que tiene que ver con la lucha contra la exclusión, con el apoyo a las rentas mínimas para la integración, con la atención a las personas de especial vulnerabilidad…

V. E.: Afortunadamente muchos inmigrantes ya no están dentro de los muy vulnerables.
P. G-T.: Cierto, no se tiene que identificar a los inmigrantes con los excluidos, porque muchos trabajan y prosperan. Hay mucho desempleo pero también hay una tasa elevadísima de actividad. No es bueno considerar a los inmigrantes como un colectivo homogéneo ni pensar que todos se integran de la misma manera. La inmigración no es un bloque. Cada persona se integra de manera distinta y las estrategias de integración de cada colectivo son diferentes. No se integra de la misma manera un rumano que un colombiano. Hay distintas historias detrás del millón trescientas mil personas no nacidas en España, que fueron extranjeras y que actualmente residen en la Comunidad de Madrid. Y muchas de esas historias son de extraordinario éxito y eso es lo que deseamos, hay que decirlo. Considerar a un inmigrante como alguien dependiente de ayudas no es cierto y además es peligroso.

V. E.: ¿Dónde está el peligro?
P. G-T.: En que si un inmigrante triunfa y logra tener una casa o un coche mejor que los nuestros, no nos sentará bien si creemos que en un tiempo le sobreprotegimos. Así que trabajemos sin discriminaciones y sin ventajas.

V. E.: ¿Cómo valora el estado en que se ha aprobado el nuevo reglamento de extranjería?
P. G-T.: Las Comunidades Autónomas en general están muy disgustadas porque no se les ha tenido en cuenta ni en la reforma de la ley ni en la elaboración del reglamento. Nos parece lamentable que se nos hayan echado nuevas cargas sin hablar con nosotros, como son los informes de esfuerzo de integración. No se ha abordado la reforma de los mecanismos de entrada de inmigrantes, el contingente, ni se ha abogado por fórmulas para que la inmigración cualificada sea posible, la tarjeta azul. No estamos contentos con las reformas porque se han hecho a espaldas de las Comunidades y del principal partido de la oposición.

V. E.: Respecto al principal partido de la oposición, en los últimos meses, especialmente tras las elecciones catalanas, el PP ha generado una imagen de desconfianza en cuanto a su tratamiento de la inmigración. ¿Cómo cree que se puede trabajar contra eso?
P. G-T.: Independientemente de lo que diga algún responsable político, el discurso del PP ha sido siempre el mismo, que es el de mismos derechos y mismas obligaciones para todos. Y lo ha sido cuando gobernaba, cuando no gobernaba y cuando aspira a gobernar. Sin demagogia y sin utilizar la inmigración de manera populista, es mala la posición del que no ve en la inmigración una oportunidad, algo necesario para el desarrollo de nuestra Europa envejecida. Es malo el rechazo y es mala la posición buenista que no tiene en cuenta las dificultades que supone la integración.

V.  E.: ¿Cómo le parece que trata la prensa los temas de inmigración?
P. G-T.: El tratamiento de la inmigración sigue teniendo mucho que ver con las noticias sensacionalistas. Siempre he dicho que hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece. Si 400.000 inmigrantes se levantan cada mañana para ir a trabajar por toda la Comunidad, eso no es noticia. Sin matar al mensajero, lo que vende mediáticamente es lo que produce impacto. Así que hagamos un llamamiento a la responsabilidad de los medios. En nuestra Comunidad la inmigración produce más de un 11 por ciento del PIB madrileño. No es una noticia pero es una realidad.

V. E.: ¿Qué titular le gustaría leer un día en la prensa?
P. G-T.: Que el 100 por cien de los inmigrantes se encuentran integrados y que el 100 por cien de la población autóctona lo percibe así.

Fuente: ventanaeuropea.es

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