“Ganar es importante pero no lo suficiente, lo fundamental es cambiar el Ecuador”

28 septiembre, 2012

“Ganar es importante pero no lo suficiente, lo fundamental es cambiar el Ecuador”

Como si todo estuviese planificado correctamente, en cada detalle, ¡hasta el clima!, la Convención de la Unidad de las Izquierdas se presentaba como una fiesta democrática.

Era una verdadera explosión de color, alegría y esperanza. Desde muy temprano, a las instalaciones de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Guayaquil llegaba la marcha, desde el parque Centenario. La organización de cada detalle estuvo presente, desde la instalación de las juntas receptoras del voto a las afueras del coliseo. Así, a las 10 de la mañana empezaron a sufragar los asistentes, para elegir al esperado candidato de la Unidad; el plazo corría hasta el mediodía.

La Casona Universitaria, cuna de sueños libertarios, de héroes populares asesinados por defender el derecho a educarse sin traba alguna, este mismo lugar que vio nacer y morir a luchadores populares, hoy era el escenario en el que se elegía una nueva esperanza para llevar adelante las aspiraciones de un pueblo, que han sido traicionadas por gobiernos nefastos, como éste, que camuflado bajo el membrete de “revolución ciudadana” acaba con los derechos de trabajadores, estudiantes, hombres y mujeres. Esta vez, el auditorio de la Facultad de Medicina abrió las puertas al pueblo para que diera su veredicto final, y el inicio histórico para la construcción de la patria nueva.

La banda de pueblo, los zanqueros, bailarines y artistas daban un toque de dinamismo a esta elección. Pese al calor característico de Guayaquil, la gente tomaba lugar frente a cada urna. Esta vez las urnas no solo guardaban un papel, hoy guardaban la confianza de trabajadores, amas de casa y estudiantes, se trataba de la entrega de una utopía, con la esperanza de que se haga realidad a través del voto y la acción.

Hubo aplausos, hubo discursos que hacen un llamado a la unidad de los sectores sociales y populares, que se ponen a tono con el deseo de quienes están presentes. Elsa Guerra sería quien anuncie los resultados finales de esta elección.

Ella fue precisamente quien nos puso en ascuas para saber quién sería el abanderado de las izquierdas en la próxima contienda electoral, así, Elsa, con una voz emocionada anunció a Alberto Acosta como el ganador de estas primarias, con el 55.7% de los votos. Al canto de “Venceremos”, en medio de aplausos y ovaciones, Alberto recibía los abrazos emocionados de sus compañeros en esta contienda inicial.

Lenin Hurtado, en medio de un gran abrazo, azuzaba a su compañero presidenciable, diciéndole: “Esta vez vamos por Carondelet”; así también la gente coreaba a todo pulmón: “Acosta, sin miedo, a Correa dale duro” o “Y llora y llora, y llora Correa llora”.Los periodistas, camarógrafos y fotógrafos a punta de codazos y empujones trataban de buscar el mejor ángulo para tomar la foto que sería noticia esa misma tarde. Alberto Acosta, henchido de alegría, se dirigió al pódium para expresar sus palabras de agradecimiento a quienes confiaron en él. En su discurso dijo:“Estamos definiendo el camino para que de una vez por todas el gran triunfador sea el pueblo ecuatoriano. Quiero agradecer a los partidos que son perseguidos de manera inédita.

“Recibimos el respaldo y aun el rechazo de algunos compatriotas, a todos les agradezco porque así se hace democracia, respetando opiniones diversas, respetando su forma de pensar.

“Callar cuando se debe hablar, no actuar cuando se debe luchar, habría sido no solo una forma de haber traicionado mi conciencia sino las luchas de mi pueblo, por eso estoy aquí, porque estoy comprometido con mi país, por la construcción de un país verdaderamente democrático.

“Ganar electoralmente es importante pero no es lo suficiente, porque lo fundamental es cambiar el Ecuador.”

Y cuando se refirió a las razones que le llevan a consolidar el proyecto de cambio en el Ecuador, afirmó: “Somos portadores de varios proyectos de cambio que se sintetizaron en la Constitución, ¡nuestra Constitución!, no de ningún caudillo, no de ningún adinerado, esto nos identifica; los mayores anhelos de cambio de nuestro Ecuador. Esta Constitución es una camisa de fuerza para cualquier aprendiz de dictador.”

Así, el sueño de una patria nueva y verdaderamente grande vuelve a nacer, la esperanza de que el proyecto político no sea traicionado ¡otra vez! renace y se fortalece, esta vez con un proceso distinto de hacer política, construyendo patria desde las bases, con un proceso de unidad fortalecido pese a la persecución y a la manipulación evidente para dejar por fuera de las elecciones del 2013 a este proceso por el que tanto se han esmerado las organizaciones sociales en construirlo.

Por: Paola Pacheco
Quincenario Informativo Opción.

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