Ecuador: Un pasado aun presente, 15 de noviembre de 1922

12 noviembre, 2012

Imagen-Ecuador: Un pasado aun presente, 15 de noviembre de 1922

Por: Nancy Rosero

Este 15 de noviembre se recordarán 90 años de la matanza a obreros, trabajadores, amas de casa y otros, perpetuada por batallones del ejército ecuatoriano en la ciudad de Guayaquil, que dejó más de 1.500 personas asesinadas, entre ellos: hombres, mujeres, niños, ancianos. Por la noche,  los cadáveres fueron lanzados al río Guayas.

Con antecedentes de gobiernos de derecha, como los de García Moreno en 1860, se facilita la creación de un mercado de capitales que ayuda a los banqueros y a la burguesía a obtener ganancias y la expansión de sus empresas en un mercado nacional e internacional ya decadente.

Es así que los recuerdos de un cruel pasado se reviven en noviembre: cuando un gobierno que se sentía aprisionado por la crisis económica que se vivía en aquellos tiempos, como dice el dicho: “de vacas flacas”, con el cacao que bajó al 80% de su costo real, las importaciones y exportaciones eran obsoletas para tratar de reajustar la economía, se redujeron sueldos de trabajadores y los alimentos subieron a precios exorbitantes. A esto se suma un ejército decidido a matar a niños, jóvenes y adultos, bajo las órdenes de José Luis Tamayo, un gobernante inexperto en política; y de un general sin principios. Todos ellos dejaron marcados en la historia y en la memoria de los ecuatorianos y ecuatorianas una página sangrienta, pero que significa el nacimiento político de la clase obrera ecuatoriana.

En octubre de 1922 se forma la Federación de Trabajadores, Regional Ecuatoriana, con la que luchadores sociales de esa época lideran la insatisfacción popular y hacen respetar sus derechos con propuestas claves y justas, en contra de sus patrones y de la explotación capitalista. Frente a la pobreza, el hambre, los despidos y otros factores, los trabajadores ferroviarios declararon una huelga general a la empresa de ferrocarriles norteamericana, presidida por J. C. Dobbie, a la

que se incorporaron otros sectores de la masa proletaria En general reclamaban:

• El respeto a la Ley de 8 horas diarias y la de accidentes de trabajo (La Ley de jornada de 8 horas fue decretada en 1916 y la Ley sobre Accidentes de Trabajo en 1921);

• Aumento de salarios: mientras la remuneración mensual de los trabajadores era de unos 30 sucres, el sueldo de los jefes era de por lo menos de 250 dólares, en momentos en que el dólar llegaba hasta 4 sucres;

• Considerar la semana laboral de 6 días, que hasta entonces era de 7 días;

• Estabilidad laboral: a fin de no separar a cualquier trabajador sin causa justificada:

• Otras: suprimir descuentos de los sueldos de los trabajadores para el hospital, un nuevo cirujano, botiquines en Durán, Bucay y Ambato, restituir en el puesto a varios trabajadores despedidos.

Otros factores influyentes:

• Entró en crisis el modelo de acumulación agroexportador, debido a su vulnerabilidad ante los cambios del mercado mundial.

• Plagas reducen la producción.

• Se sobreponen colonias inglesas.

• Restricciones impuestas por Inglaterra y España a las importaciones (1917).

• Deflación Mundial (1929).

• Conflicto europeo reduce la demanda.

• Aumento del costo del transporte.

• El capital comercial importador estuvo presente en la formación de las primeras industrias de Guayaquil.

• El Banco del Ecuador se convirtió en el banco de los industriales.

• La expansión del movimiento hizo que se congregara a más de 10 mil personas, que se movilizaron el 14 de noviembre.

El día de la matanza

El día 15 la movilización fue emboscada por el ejército y la policía, al tiempo que la burguesía disparaba desde las ventanas y balcones a la masa indefensa.

Su legado:

➢ A pesar del duro golpe recibido, los obreros de Guayaquil no se doblegaron y siguen la lucha.

➢ La protesta de los trabajadores y otros sectores se reproduce en todo el país.

➢ Fue ese un bautizo de sangre para el movimiento obrero ecuatoriano.

➢ Este acontecimiento dejó en claro las características que asumirán los nuevos enfrentamientos entre explotados y explotadores.

Una breve comparación: Hasta nuestros días las cosas no parecen cambiar, pues hoy se pretende modificar el Código de Trabajo a beneficio de los empresarios, desestabilizando los ingresos a sus familias y forzando a la sobre explotación de su fuerza de trabajo. ¿Pero qué ha ocurrido durante este tiempo?

Se ha tratado de aprobar una flexibilización laboral donde el patrón puede decidir el tiempo y las horas que un empleado debe trabajar, con un salario único y casi aún no pago de las horas extras. Han creado nuevos métodos de despidos, lo que ha facilitado a las empresas despedir a los empleados intempestivamente.

Se sustituyen contratos de trabajo fijos por contratos con renovación anual. Además de la eliminación de los contratos colectivos.

Lo que es más crítico: se ha penalizado el derecho a la reunión y a la huelga, considerándolo como “sabotaje y terrorismo”.

Quincenario Opción Nov 2012

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

Previous post:

Next post: