Espana: Los desahuciados, incredulos ante las propuestas de los bancos y politicos

14 noviembre, 2012

Video: Los desahuciados, incredulos ante las propuestas de los bancos en españa

A Aída Quinatoa, histórica dirigente de los afectados por las hipotecas, le cuesta creer en la banca española. Lleva cuatro años intentando negociar con ella miles de hipotecas impagables debido a la crisis, pero la negativa, la prepotencia y el desprecio de las entidades financieras fueron rotundos en cada intento.

Por ello piensa que el comunicado de la Asociación Española de Banca (AEB) de paralizar los desahucios durante dos años “en aquellos casos que concurran circunstancias de extrema necesidad” esconde algo.

“¿Qué son casos extremos para ellos? ¿Que la persona no tenga qué comer, ni vestir?”, se pregunta la ecuatoriana. Sospecha que la tendencia de los bancos será limitar al máximo las circunstancias graves. “Como la sociedad, los jueces y hasta la Policía se les vienen encima tenían que salir con algo, pero son paños de agua tibia”, añade Quinatoa.

El presidente de la AEB, Miguel Martín, adelantó que las enfermedades graves, casos de dependencia, elevada edad o la presencia de hijos serán consideradas situaciones extremas. Las plataformas de perjudicados piden mayor detalle en el contenido de la propuesta y el barómetro con el que se valorarán los casos.

“Esa no es la solución, sino la dación en pago, la condonación de deudas y alquileres sociales. No puede ser que haya tantas casas sin gente y tanta gente sin casas”, dice la dirigente ecuatoriana.

De su lado, el Gobierno y el Partido Socialista (PSOE), en la oposición, no lograron ayer cerrar un pacto para reformar la ley hipotecaria y frenar los desahucios. El Régimen propone una moratoria de dos años para las familias más vulnerables, mientras el PSOE pide paralizar todos los desahucios hasta que se apruebe la reforma.

La negociación continuará hoy aunque las posiciones siguen alejadas. Sin embargo, los afectados reciben incrédulos el posible acuerdo. “Expresamos nuestra más absoluta desconfianza hacia estos dos partidos porque son ellos a través de sus políticas los que han provocado las miles de ejecuciones hipotecarias (…), permitiendo que la banca estafe a los ciudadanos”, subraya Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), en un video difundido a la prensa.

Añade que tanto PP, en el Gobierno, como PSOE bloquearon todas las iniciativas llevadas al Parlamento para evitar los desahucios. Les acusa de una “arrogancia sin límites” y de llegar demasiado tarde al debate.

Cuando al ecuatoriano Víctor Tuqueres le echaron de su casa en diciembre de 2011, los políticos no hablaban de los desahuciados. Ya eran cientos de miles, pero aún no había muertos.

El suicido de Amaya Egaña, el viernes pasado, hizo que la indignación popular llegara a su límite. Ese día los políticos y los jueces hablaron más que nunca, incluso un sindicato de policía anunció su respaldo a los agentes que se nieguen a participar en los desalojos.

Pero antes, poco o nada hicieron. Tuqueres aún recuerda el día en que intentó hablar con el juez para pedirle que frene su desahucio a cambio de abonar una hipoteca de 500 euros mensuales -la cuota había ascendido a 1 700 euros-. “La secretaria del Juzgado me trató con tal desprecio y falta de humanidad, que no me dejó ni hablar”, relata.

También lo intentó con el banco, el director de la sucursal le dijo que no podía hacer nada. Su desahucio fue exprés, a los siete meses de dejar de pagar, él, su esposa, dos hijos y un yerno se encontraban en la calle. Adquirió una deuda de 285 000 euros por un piso de 120 m2, en las afueras de Madrid, donde el valor del suelo es inferior. Sabe que el inmueble se vende hoy por 120 000 euros.

La sobrevaloración de los pisos era parte de la picaresca de los bancos durante el boom inmobiliario. Los acampados en las afueras de Bankia, la mayoría ecuatorianos, muestran desesperanza ante los anuncios de bancos y políticos.

Confían solamente en la movilización social. Ayer la PAH logró paralizar el desahucio de Rocío, una ecuatoriana residente en el barrio de Tetuán, en el norte de Madrid. Con unos ingresos de 700 euros y un esposo desempleado, la compatriota llegó a pagar 1 800 euros de hipoteca. Los funcionarios judiciales le informaron que se trataba de una suspensión indefinida.

La connacional Yolanda Espinoza también se apoya en la Plataforma de Afectados. Cuando Bankia le dijo que suspendía el desahucio y le daba un alquiler social saltaba de emoción. Pero la propuesta -dice- traía engaño.

El papel entregado por la entidad desglosa al detalle el arreglo que le proponen: 325 euros de alquiler, 325 de fianza, 630 por garantía de dos meses, 325 más IVA por gastos de gestión y 75 euros para el timbre del contrato. “¿1 680 euros es un alquiler social?”, se pregunta consternada Espinoza. “Y así quieren que creamos en los bancos. A ellos no les importa la vida de la gente”, concluye con un hondo suspiro. Roxana Casco.

Fuente: elcomerciodelecuador.es

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

Previous post:

Next post: