Ecuador: Morin y los pueblos indigenas

5 diciembre, 2012

Ileana Almeida*

La presencia del filósofo Edgar Morin en Quito despertó gran entusiasmo. La gente acudió a escuchar al autor de La vía para el futuro de la humanidad para encontrar alientos de vida y certidumbres.

Por la amplitud de las cuestiones teóricas y metodológicas que investiga, por el replanteamiento de problemas filosóficos cardinales y por su doctrina de valores para concebir el mundo, Morin es una relevante figura del pensamiento actual.

Escuchándolo y leyendo sus páginas, nos damos cuenta que sus principios coinciden con los que guían la lucha indígena: la conciencia de ser pueblos, la defensa de su hábitat. Escuchándolo, daba la impresión de haber sido invitado por la Conaie y no por el presidente Correa, cuyas ideas sobre estas cuestiones más bien contradicen las del pensador.

La posición de Morin se refleja, ante todo, en una concepción integral del proceso histórico-filosófico, lo que le permite equiparar las culturas ancestrales con las hegemónicas, y afirmar que la realidad se explica con el enfoque transdisciplinario.

El respeto a la ética del sujeto y la ética del conocimiento están en la base de su entendimiento del pensamiento complejo. Sus ideas se concretan, entre otras cosas, en la defensa de las culturas indígenas. No se podría decir lo mismo de las ideas del presidente, para quien los indígenas necesitan de misioneros porque sus formas de vida son algo que debe ser superado.

En una entrevista que concedió Morin en México sostuvo que en los pueblos originarios está la savia del planeta, y que sus culturas son insospechados reservorios de costumbres y modos de subsistencia. En contraste, el gobernante no da importancia a las diferencias culturales de los pueblos ancestrales, a pesar que estos han mantenido sus territorios vivos y saludables.

En enero del presente año, Morin se pronunció en defensa del líder del pueblo Cayapó, Raoni, que encabeza la lucha contra la proyectada represa de Belo-Monte, por constituir una amenaza para la Amazonia brasileña. En cambio, el mandatario no da muestras de favorecer la preservación de la naturaleza en beneficio de las generaciones futuras y, por el contrario, impulsa proyectos que pondrán en peligro la estabilidad ecológica y la supervivencia de los pueblos amazónicos.

En la conferencia que dictó en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, el filósofo reclamó el reconocimiento del “otro” y de los saberes diversos.

Acusó a las transnacionales de mirar solo por sus intereses y la rentabilidad; asimismo, abogó por una vía de desarrollo que no acabe con los valores de las comunidades minoritarias. Por su parte, el presidente de la República inauguró en persona la XI ronda petrolera, pero a los indígenas, habitantes milenarios de los territorios que van a ser afectados, ni siquiera se les permitió entrar a los salones del hotel Marriot.

*Filóloga

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

{ 1 trackback }

Previous post:

Next post: