Video Ecuador: No podran cortar sus alas

24 diciembre, 2012

Imagen-Video Ecuador: No podran cortar sus alas

Por Guido Proaño A.


Tan solo un paso separa al cautiverio de la libertad y Víctor Hugo, Héctor, Royce, Santiago, César, Luis y Pablo debieron esperar nueve meses para poder darlo; el más ansiado por ellos, sus familiares, amigos y mucha gente que se identificó con la campaña por la libertad de los 10 de Luluncoto.

Estuvimos allí para verlo y verlos. Son las nueve de la mañana y ya está en los exteriores del Centro de Detención Provisional CDP un grupo de jóvenes esperando que llegue la boleta de libertad de los siete. Están alegres, sonrientes pero no pueden dejar de pensar que en la cárcel de El Inca hay dos jóvenes mujeres que aún deben esperar para poder fundirse en un abrazo de amor con su madre, padre, hijo y decir: somos libres.Fadua está aquí con su tierna niña.

Son cerca de la 11 de la mañana y las boletas no llegan, hay intranquilidad y coraje entre los familiares y amigos, que esperan desde hace dos días que se cumpla con la resolución de liberarlos.

Seis horas hemos permanecido aquí. Son las tres de la tarde y aparece Héctor Estupiñán portando una tela blanca con la leyenda: “Defender el agua y la vida no es un delito”.

Luego miramos a Royce, Santiado, Pablo, César, Luis y Víctor Hugo.

Levantan sus brazos en alto y es la primera vez en nueves meses que las puedo ver sin esposas en sus muñecas. Ya son libres.

Apostado sobre una buseta disparo la cámara fotográfica para captar cada instante, cada expresión. Dudo en seguir haciéndolo o abalanzarme para abrazarlos y estrechar sus manos y unirme al grupo que emocionado aviva su libertad.

Las fotografías salen solas, el lente encuentra a la madre y al padre de Luis Merchán que reciben a su hijo. Bajo mi cámara porque esa escena no debo mirarla tras un cristal. Cuánta emoción en ese cuadro y en silencio les digo: créanmelo, sé lo que sienten, lo estoy viviendo.

Están libres aunque todavía sigue el juicio. La pelea es dura. Deben enfrentar a una injusticia secuestrada por el gobierno.

La prueba última de esto está en el comportamiento de la jueza que presidió la audiencia de Hábeas Corpus del día 19 de diciembre. Es de aquellas personas que se solaza como el verdugo que disfruta con el dolor que le profiere a su víctima. Hasta el último hizo todo lo posible para alargar el sufrimiento de los presos. En la audiencia de ese día no tuvo problema en dejar en claro que su intención era asegurarse que continúen en prisión. El mensaje estaba dirigido a sus superiores, a fin de demostrar que pueden confiar en ella para el trabajo sucio. Dos jueces impidieron que consuma el daño; pero para consuelo de la recién nombrada magistrada se ensañó con las tres mariposas ecuatorianas.

Su odio y frustración habrá crecido al escucharlas decir que sus alas no han sido cortadas y continuarán con su vuelo.

 

 

Fuente: ecuadorlibre.tk

 

 

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