Cruzada contra los inmigrantes por el bien de la “Marca España”

26 diciembre, 2012

Imagen Cruzada contra los inmigrantes por el bien de la Marca Espana

Que el partido popular no es un fiel amante de la regulación de derechos de las personas inmigrantes era algo que quedó evidenciado durante el gobierno de José María Aznar con su bochornoso “Había un problema y se ha solucionado” como cierre a una operación en la que se narcotizó con haloperidol a 103 subsaharianos que fueron enviados en avión de vuelta a sus países.

No muy diferente parece que será el gobierno de Mariano Rajoy, que acaba de aprobar en consejo de ministros el anteproyecto de la reforma de una ley de extranjería que amenaza con acabar con la correcta convivencia de inmigrantes y autóctonos.

Y es que esta reforma deja claro que la solidaridad tiene un precio, o en este caso, una horquilla: entre 501 y 10.000 euros; eso es lo que pagarán aquellas personas que den “cobijo”, es decir, que sencillamente amparen, a personas sin permiso de residencia en nuestro país. O sea, que de ser ya vigente esta reforma, si mañana se produjese un diluvio en Almería y decidieras hospedar en tu casa temporalmente a un magrebí que pide duerme a la intemperie en un soportal cercano a tu vivienda, estarías incurriendo en un delito tipificado como falta grave.

¿Y por qué esta falta de humanidad por parte de un gobierno que dice estar muy concienciado con quienes peor lo están pasando? Pues muy sencillo: porque dándoles amparo estamos permitiendo que el extranjero sin papeles pueda seguir incumpliendo la ley.

Pero ojo, que la cosa no acaba aquí. De aprobarse esta reforma, que será estudiada por el Consejo de Estado antes de su tramitación parlamentaria, dar “cobijo” a un inmigrante, ayudarlo por solidaridad, será igual de grave que contratarlo sin tener permiso de trabajo (es decir, que sacar rendimiento económico de su actividad y contribuir a la economía sumergida) o que permitir que se empadrone en una casa en la que no reside (que en la mayoría de los casos de produce previo pago, otra vez por beneficios económicos). Así es este gobierno señoras y señores: equipara a quienes se lucran económicamente de los inmigrantes en situación irregular a quienes le ayudan a modo de “caridad cristiana”.

Evidentemente las asociaciones de inmigrantes y ONGs que prestan servicio a este colectivo no han tardado en pronunciarse y descubrir las razones reales que buscan los poderes políticos con esta reforma: sumir al colectivo en el desamparo y la marginalidad para que se vean obligados a regresar a sus países de origen. Si ya lo decía Gabriel Amat: “Si en Roquetas hubiese la mitad de inmigrantes tendríamos pleno empleo”.

No menos grave parece el hecho de que la reforma también contemple la subida del periodo máximo de estancia en los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIEs) de los actuales 40 a 60 días. Estos centros, auténticas cárceles que violan los derechos humanos, dan cama por igual a ladrones y asesinos (los que menos) que a inmigrantes cuya única ilegalidad ha sido buscar una vida mejor para su familia. Hay 11 centros de esta índole en nuestro país, y en uno de ellos, situado en Aluche, murió hace poco más de un año una mujer de meningitis, tras no recibir tratamiento alguno para su enfermedad.

Nos echamos las manos a la cabeza cada vez que vemos imágenes de los neonazis de Amanecer Dorado dando palizas a inmigrantes en Grecia. Conmemoramos cada año el fin del Apartheid en Sudáfrica. Nos indignamos ante la reforma que dejó sin tarjeta sanitaria a inmigrantes (y que en Andalucía hemos tenido la suerte de no sufrir). ¿Qué vamos a hacer ahora ante este evidente ataque a los Derechos Humanos?

Fuente: elmundodesdealmeria.blogspot.com.es

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

Previous post:

Next post: