Ecuador: El lobo vestido de oveja no nos amedrenta

28 diciembre, 2012

Por Carmen Tapia

El terror de estado vuelve a golpear a mi familia, ese sentimiento que estaba dormido pero no olvidado vuelve abruptamente, el lobo vestido de oveja como hace algunos años no nos amedrenta pero golpea y golpea duro.

Mi padre, hoy, con el pelo cano con la misma convicción pero no con la misma fuerza por su salud delicada hace frente, camina, llora y lucha como hace años. La unidad de la familia, el amor y sobre todo el ejemplo nos mantiene fuertes.

La ñaña ya no es la niña pequeña, que no entendía el corre de la casa, el llanto de la viejita, la abuela, la tristeza de los más grandes, ahora es una joven madre, una mujer luchadora, victima directa de la represión estatal por el único “delito” de pensar diferente al gobierno.

Me pregunto ¿dónde está la reorganización de la función judicial tan defendida por la revolución ciudadana?, ¿dónde está la imparcialidad de la justicia? ¿dónde está el Estado de Derecho? ¿porque criminalizan a los 10 de Luluncoto? jóvenes, profesionales, estudiantes, madres y padres, trabajadores responsables, pensadores, soñadores, gente humilde, personas que se solidarizan con los demás porque han sentido la necesidad en carne propia, que sueñan y buscan aprender cómo vivir mejor.

No son asesinos, no son peligrosos delincuentes, no son ladrones de cuello blanco, no son gente de dinero, no son mentirosos ni traidores.

¿Cómo pueden atentar contra el Estado?

Cristina representante estudiantil, destacada alumna, quien trabajo desde el primer año de universidad para poder educarse y aportar en su casa, buena hija, nacida en un hogar humilde lleno de amor, con buenos padres que sacaron a sus hijos adelante, la madre lavando ajeno, el padre como obrero y luego con trabajos eventuales.

Abigail madre de un niño de 4 años, el más afectado por la obligada separación, un niño creciendo sin su madre por los engaños del poder; que tan peligrosa puede ser la payasita fifi que llevaba alegría a los niños en el hospital de Solca, una estudiante de derecho, una luchadora social. Quien le devolverá los momentos perdidos del desarrollo de su hijo, al pequeño como le restituirán el daño causado.

Fadua, la ñaña pequeña, que desde muy niña se vinculó a lo social, junto con su madre, maestra y su padre, servidor público, en una familia unida, no se ha tenido mucho dinero pero siempre sobro el amor, la solidaridad. Creció entendiendo lo difícil que es soñar con un mundo mejor, el asesinato del tío Pablo, nos marcó a todos, a ella le convirtió en un mujer fuerte, solidaria con los que tienen menos, curiosa por aprender más, critica. Hoy madre de la Laila, cuyo período de gestación fue muy duro, casi la perdemos después del abrupto allanamiento.

Que tan peligrosas pueden se r, quizás que en ellas se refleja el verdadero cambio, el ejemplo de vida. Cada día batallamos contra esta política de terror, nuestra fortaleza: la verdad, su inocencia.

¿Porque dejarlas presas, a la ñaña en el limbo, sin saber lo que puede pasar mañana? ¿Porque seguir lastimando a sus familias, a sus madres, a sus hijos? ¿Quién responderá por el dolor, los vacíos, el daño? ¿Por el quebranto en su salud y las secuelas que pueda dejar?

 Me parece haber regresado el tiempo, estar en la época de León Febres Cordero o de Mahuad, solo que hoy cambio el nombre, más voraz, más sínico.

El amor a la vida, el derecho a soñar no lo encarcelan, no lo matan, cada día nacen 10 Abigailes, 10 Faduas, 10 Cristinas, blancas, negras, indígenas y mestizas, dispuestas a luchar por la libertad.

Exigimos justicia¡¡¡ Libertad presas políticas¡¡¡ …”Sabes pequeña, no hay celdas tan grandes Ni barrotes tan fuertes para apresar a la inocencia”…

Fuente: ecuadorlibre.tk

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