Ecuador: ¡Cuidado! Por Carlos Sagnay de la Bastida

5 febrero, 2013

Imagen-Ecuador: ¡Cuidado! Por Carlos Sagnay de la Bastida

El enemigo del pueblo ecuatoriano es la corrupción y los corruptos, que tienen a nuestro país empobrecido, engañado, subdesarrollado, con poca educación y sin futuro.

Cuando nos referimos a la corrupción, nos referimos a la corrupción administrativa, esto es, corrupción corporativa o gubernamental. Quien apoya la corrupción es corrupto y ésto no se refiere solamente a la corrupción del Gobierno actual, sino también a las administraciones del pasado.

Hoy tenemos un Gobierno del que muchos se quejan, pero no significa que los gobiernos pasados fueron buenos sino al contrario, esos gobiernos cansaron al pueblo ecuatoriano con tantos desaciertos, por lo que no se puede permitir volver al pasado. Ni pasado ni presente en corrupción y miseria. Es el sistema el que está podrido, sistema que no empezó hace seis años sino desde el principio de nuestra historia y continúa hoy.

La frase “no volver al pasado” se refiere al pasado corrupto. Nuevo no es aquel que ha pertenecido a gobiernos que han destruido nuestra nación o los ha apoyado, ni es nuevo aquel que no condena las prácticas corruptas del pasado ni promete combatirlas, ni censurarlas, ni tratar de erradicarlas. El que no reconoce sus errores y trata de justificarlos, en lugar de rectificar, no tiene futuro.

En la presente campaña electoral no existe la oposición. Existen opositores. No hay unidad de criterios ni de objetivos entre los opositores. Y, sin embargo, es increíble notar lo que está sucediendo en esta campaña. Algunos candidatos no sólo que parecen estar contentos con callar acerca de la corrupción, sino que algunos de sus seguidores quieren que nosotros también callemos. Pero callar es complicidad.

Candidato opositor que sirva sólo para cambiar de presidente, pero no para cambiar el sistema corrupto en que vivimos no sirve, puesto que no se va a fiscalizar a nadie, como no se ha fiscalizado en este Gobierno, ni se ha fiscalizado en los anteriores. No hay que dejarse engañar, ni manipular con falsos esquemas, sofismas o presiones. No te dejes sorprender con el chantaje moral.

Cuidado con aquellas personas que de defensores acérrimos del correísmo ahora son más papistas que el Papa. Son más gobiernistas que los del Gobierno, porque han defendido a todos los gobiernos del pasado y al presente y quieren estar también con los beneficios del gobierno futuro. Cuidado con los chantajistas que quieren hacerte callar cuando denuncias las corrupciones, vengan de donde vengan. Cuidado con los que te dicen que no denuncies corrupciones de candidatos tratando de hacerte creer que estás favoreciendo al rival.

Los que te quieren callar son los mismos que pregonan la libertad de expresión, que nunca la han practicado, pero que quieren tener el poder nuevamente para volver al pasado, que es el mismo que el presente que tenemos. Son los que usan las mismas prácticas corruptas de hoy y de siempre. Son los que quieren hacerte creer que si alguien colaboró con un gobierno corrupto, está libre de culpa si no firmó un decreto, aunque bajo esa consideración Pedro Delgado estaría libre de culpa en el préstamo a Duzac, por ejemplo, cuando en realidad existe corresponsabilidad, es decir, responsabilidad compartida, especialmente cuando se hacen leyes específicamente para favorecer a los gobernantes de turno y, de esta manera, estafar a la nación y a sus ciudadanos.

Son los que no quieren que salgan a la luz los esqueletos escondidos en el clóset de su candidato predilecto, a sabiendas que un gobierno no es conformado solamente por el presidente de una república, sino también por sus colaboradores tanto dentro de un gobierno como fuera de él. Si queremos cambio en Ecuador hay que descubrir y desenmascarar a los que son más gobiernistas que los del Gobierno, porque han apoyado a todos los gobiernos que han destruido a nuestra nación. Son los que quieren que creas sólo en sus encuestas, o sea, utilizan la misma metodología gubernamental del engaño.

No es necesariamente la mejor opción dar el voto a quien diga estar segundo en encuestas sin credibilidad, aunque no se comprometa con la ciudadanía a poner un alto a la corrupción imperante en nuestro país y a fiscalizar a los que corrompen nuestra nación.

Para que un producto sea preferido en lugar de otro similar, debe presentar ventajas competitivas y diferenciarse del producto que se desea reemplazar. ¿De qué sirve que la prensa y las redes sociales se esmeren en denunciar supuestos casos de corrupción del Gobierno, si no es aprovechado por los candidatos opositores, que no se comprometen a combatir la corrupción y permanecen impávidos y temerosos, lo que significa que con un nuevo gobierno los actos de corrupción permanecerán impunes como ahora y como siempre?

CARLOS SAGNAY DE LA BASTIDA.

 

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

Previous post:

Next post: