Ecuador: Lo de Correa es frontalidad, lo de los otros es injuria

24 abril, 2013

Imagen-Ecuador: Asambleista Jimenez recusa a Jueza Lucy Blacio en juicio penal planteado en su contra por Rafael Correa

Cuando son los otros es injuria, cuando es Rafael Correa es frontalidad. Esa es, palabras más palabras menos, la desvergonzada doctrina oficial que últimamente se está articulando alrededor del debate sobre si el Presidente tiene derecho a insultar, como normalmente lo hace cada sábado, mientras que el resto de ecuatorianos, incluidos los asambleístas, cada vez que afectan su honra deben ser llevados a las cortes para sancionarlos.

El expositor de este desfachatado argumento de la frontalidad contrapuesta a la injuria fue Fernando Cordero, presidente saliente de la Asamblea.  Antes lo había hecho el asambleísta Juan Carlos Cassinelli, cuando también habló de la frontalidad de Correa en contraposición a las supuestas injurias de sus críticos.

La exposición de Cordero fue en Ecuavisa al ser entrevistado por Alfredo Pinoargote quien, luego de escuchar los argumentos del actual presidente de la Asamblea sobre la sentencia en contra de Jiménez, le planteó el tema de los insultos que el presidente Correa lanza cada sábado utilizando los recursos del Estado. “El carácter de las personas a veces sobredimensionan los efectos. Posiblemente la forma de ser de mi compañero político y presidente de la República por tres veces Rafael Correa pues es polémico, pero también igualmente la frontalidad sin injuriar es algo muy propio de ustedes los costeños y en eso nos ganan largamente a los de la sierra”, espetó Cordero. Pero la desfachatez no termina en la tesis de que cuando es  Correa es frontalidad y cuando es otro es injuria.

La desfachatez se redondea no solo cuando se incluye el razonamiento regionalistas según el cual hay que ser indulgente con un costeño por ser más frontal, sino cuando Cordero dice que cuando Correa “es frontal” lo hace cuidándose de no ser personal sino “general”. “Me parece que es más un sobredimensionamiento. (La injuria) Tiene que ser personal; cuando es global realmente se diluye.

La adjetivación (de Correa) no le da derecho a nosotros a hacer lo mismo. No a diente por diente ojo por ojo”. Es decir que ahora podemos suponer que Correa cuando insulta los sábados lo hace cuidándose de no ser personal y que sólo él tiene derecho a aplicar la norma del ojo por ojo y diente por diente.

Hoy en Ecuavisa la desfachatez vino con firma de autor. Martín Pallares.

Fuente: elcomercio.com.ec

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