Ecuador: La ambiciosa concentracion de medios por parte del Gobierno

8 noviembre, 2013

 

Imagen-La ambiciosa concentracion de medios por parte del Gobierno

¿Cómo se filtran las noticias que recibimos? Una aplicación de las ideas de

Noam Chomsky para entender el cerco informativo de la Revolución

Ciudadana. Parte I

Introducción:

·         A partir de este reporte empezaremos a llevar a cabo un ejercicio analítico, que consiste en analizar al actual régimen ecuatoriano, que se autoproclama de “izquierda”, con teorías críticas que provienen del propio pensamiento de izquierda, con el objetivo de evidenciar contradicciones y eludir la excusa oficial de que las acciones del Gobierno siempre son criticadas desde la sospechosa perspectiva del “neoliberalismo” o el “capitalismo salvaje”.

·         La perspectiva del académico Vincent Mosco sobre la Economía Política de la Comunicación, que profundiza en la concentración de poder de la clase dominante, pero principalmente las categorías conceptuales del reconocido lingüista estadounidense Noam Chomsky, nos servirán aquí para entender los mecanismos propagandísticos que emplea el “Socialismo del siglo XXI”.

·         Chomsky, en su libro ‘Los guardianes de la libertad’, publicado en 1988, define varios ‘filtros’ para explicar cómo ciertas noticias, las que le interesan a un poder hegemónico, tienden a recibir más atención pública, mientras que otras, menos halagadoras, son marginadas. Así, los filtros modifican, recortando o ampliando, el horizonte informativo al que estamos expuestos. Chomsky hace referencia a cinco filtros. En este reporte nos referiremos a los dos primeros y en el siguiente a los tres restantes. El primer filtro está relacionado a la concentración de medios de comunicación en ciertas manos que también acumulan recursos políticos y financieros, legales e, incluso, coercitivos. El segundo filtro trata sobre el gasto publicitario en medios de comunicación y cómo esa dinámica fomenta que algunos medios subsistan y otros desaparezcan.

·         En este documento también buscamos efectuar una aproximación analítica al modo en que se construyen los consensos (concepto desarrollado por Walter Lippmann), a través de la comprensión e importancia de la publicidad en los medios actuales de comunicación. Si bien la propaganda no es el único punto relevante en el análisis de medios, es un concepto de peso en la sociedad moderna porque canaliza la participación e injerencia de los grupos de poder hegemónico.

·         Este reporte está basado en parte en los datos disponibles sobre gasto público destinado a la publicidad, es decir, en las cifras emitidas en los reportes de Participación Ciudadana, y las retractaciones a las que obligó el Gobierno a medios privados sobre el gasto oficial en publicidad. El uso de tales cifras también está cruzado por otros inconvenientes. Por una parte, si bien ha existido un esfuerzo por hacer un rastreo sistemático al nivel de organizaciones de la sociedad civil, todavía queda una necesidad por más cifras. Un vacío que no solo se circunscribe a este caso específico, sino que se suma al problema generalizado de que, a todo nivel, hacen falta más investigaciones en el Ecuador desde el ángulo de los estudios de la comunicación. Situación que ha repercutido en la elaboración de políticas públicas y la generación de elementos de discusión acerca de ellas. Un ejemplo de la carencia de más investigación académica acerca de lo que sucede en Ecuador con respecto a la comunicación, el ejercicio periodístico y la libertad de expresión, con el fin de desarrollar marcos regulatorios, se evidenció durante el proceso de discusión y elaboración de la nueva Ley de Comunicación: a menudo opiniones antojadizas, fobias y sesudas citas tomadas de libros de académicos de otras latitudes reemplazaron el análisis y las cifras que tanto se requerían sobre la situación ecuatoriana. Sea como fuere, las referidas limitaciones de ninguna manera pueden eximirnos de comenzar a analizar el tema del gasto oficial en publicidad, debido a la relevancia que el caso tiene en términos de cómo circula la información en Ecuador y la manera en que eso afecta a nuestra democracia.

·         Esta es una primera aproximación analítica a un tema que a pesar de ser conflictivo, por los intereses implicados, debe ser analizado. Este reporte de ninguna manera se presenta como definitivo sino, más bien, como un invitación a un debate crítico urgente.

La creación del consenso a través de la publicidad, desde la teoría de Chomsky

Los medios de comunicación, históricamente, han cumplido con las funciones de entretener, divertir e informar a través de herramientas tradicionales y nuevas tecnologías. En este proceso los medios masivos transmiten valores culturales y determinados códigos de comportamiento que se imponen a ideas o modos de actuar que escapen de las normas establecidas. Para apuntalar una hegemonía, un poder asentado en algún sector de la sociedad o incluso en el propio Estado, y con el objetivo de enfrentar los conflictos de intereses, las divergencias, se requiere de una “propaganda sistemática”1.

La utilización de la propaganda influye en cómo funciona un ecosistema mediático.

Su análisis permite evidenciar las metodologías que usan los grupos de poder que lo sostienen. Si, desde una lectura marxista, los medios privados han estado íntimamente ligados a intereses particulares que han permitido sostener una clase social dominante, y que han respondido a la concentración de capitales, ¿qué sucede cuando es el Estado hegemónico, de una aparente tendencia de izquierda, quien concentra su poder acaparando medios y distribuyendo de forma des balanceada e intencional los recursos asignados a la publicidad oficial? Aquello podría considerarse como una traición profunda a su ideología. El caso de la

Revolución Ciudadana es muy decidor al respecto.

La magnitud y orientación de los beneficios de los medios de comunicación

Chomsky realiza un recuento histórico sobre la prensa radical, su audiencia en la clase obrera, y las persecuciones, leyes y medidas coercitivas para intentar destruira dicha prensa. Su objetivo no se cumplió, pero fue la expansión del mercado libre el que consiguió lo que el Estado no hizo, produciendo una “industrialización de la prensa”2, ávida de capitales para subsistir.

En el caso ecuatoriano los medios de comunicación no escapan a esta lógica industrial. El discurso, en apariencia contestatario, que emite el oficialismo es el de la concentración de capitales e intereses en pocas manos privadas, argumento que sirvió para la aprobación de la Ley de Regulación y Control del Poder del Mercado, también conocida como “antimonopolio”. En palabras de la mayoría oficialista en la Asamblea se implementó para evitar: “la desigualdad y el abuso de poder de mercado”3.

Coherente con esto, Chomsky sostiene que las grandes empresas de los medios de comunicación son manejadas por consejos de administración mínimos, reducidos a un ámbito familiar, que, naturalmente, concentra capital. Pero ¿qué sucede cuando es el propio Estado quien empieza una ambiciosa concentración de medios estratégicos? La ley no contempla esta perspectiva porque el Estado como tal ha quedado por fuera de su radar, pues que el Gobierno sea manejado como una corporación interesada en el lucro que produce administrar un sistema de medios que mueve ingentes recursos financieros, que su imagen sea promocionada como una “marca” de champú o que la efigie de sus principales líderes se amplifique mediáticamente como el rostro de celebridades del cine de Hollywood, todo esto al mejor estilo neoliberal, es algo que nunca haría, al menos en teoría, un gobierno de “izquierda”. Chomsky comenta estas cuestiones así:

“Quienes de manera real o potencial poseen bienes televisivos o periodísticos, pueden capitalizar el  incremento de los niveles de audiencia y los ingresos publicitarios convirtiéndolos en valores que multiplican la imagen de marca de los medios de comunicación y les proporcionan abundantes riquezas”4.

Pero no es solamente la concentración de riqueza la importancia fundamental del acaparar los medios. Hay un problema aún más profundo cuando el Estado ostenta medios bajo su poder o influencia: la selección de la noticia, el criterio con que se destacan o descartan ciertas informaciones que a ciertos sectores no les interesa que sean publicadas. El Estado ecuatoriano cuenta con un total de 21 medios5, que al momento de seleccionar las noticias que difunden, pueden legitimar al propio

Gobierno, ejerciéndose ahí mismo un filtro. Valga recalcar que más allá del aspecto cuantitativo de esa cartera de medios, hay que subrayar su aspecto cualitativo, lo que a menudo se soslaya. Desde esa perspectiva llama la atención la variedad de medios que ahora se encuentran en las manos del Estado, todo un abanico de estilos informativos y nichos de audiencia, que van desde los más educados hasta los más populares, situación bastante insólita para el caso de medios públicos en otros países en los que, a pesar de ciertas de ciertas consideraciones obvias de edad, género y lengua, en general mantienen una misma línea editorial y estilo.

Parecería entonces que el ánimo gubernamental no solo es el de educar o informar de sus acciones. Chosmky apunta sobre el asunto al parafrasear a Bagdikian:

“Al sugerir la autonomía de los medios de comunicación con respecto al poder del gobierno y de las corporaciones (…), Bagdikian puede señalar también el verdadero grado de concentración existente en la fabricación de noticias. Desde hace tiempo es sobradamente conocida la estratificación de los medios de comunicación con un estrato superior (…) Es este estrato, junto al gobierno y los servicios informativos por teletipo, quien define el orden del día y proporciona la mayoría de las noticias nacionales e internacionales a los estratos inferiores de los medios de comunicación, y por ende al público en general”6.

Si el “estrato superior” se convierte en el propio Estado, la fabricación de noticias apelará a la regulación y conveniencia del propio régimen. A pesar de que el Estado dice que posee una cantidad minoritaria del pastel mediático (14 medios incautados, 3 medios públicos, y 4 gubernamentales, entre los cuales constan tres televisoras de alcance nacional, y varias radios de igual impacto7), cabe preguntarse, considerando el énfasis propagandístico del actual Gobierno, si es que los fondos públicos están siendo usados para construir un sistema de medios influyentes que posibiliten la fabricación de la verdad. Si deducimos que estos medios responden a un interés gubernamental, la presentación de la noticia tendrá un sesgo que opaca la crítica y enfatiza el consenso de opinión positivo hacia el régimen.

El beneplácito de la publicidad

La economía política se basa en las relaciones de poder, sustentadas en la producción, distribución y consumo de recursos. Dentro de estos intervienen decisivamente los recursos comunicativos (Vincent Mosco, 2006) y los medios, que están anclados a la publicidad.

El poder de la publicidad en una economía de mercado se traduce en que son los anunciantes quienes patrocinan, sustentan y solventan el mantenimiento de los medios masivos. En el caso ecuatoriano, el Estado destina ingentes cantidades de dinero en su auto-publicidad. Sobre los rubros, hay incertezas, ya que el propio

Estado se ha encargado de dificultar el rastreo de estas cifras.

De la información existente consta la rectificación del Diario La Hora ante el presupuesto gastado por parte del Gobierno entre enero y septiembre de 2012:

Mientras el rotativo publicó que en total se emplearon más de 71 millones de dólares en gasto publicitario; el Subsecretario Nacional de la Administración Pública, Oscar Pico, indicó que la cifra era de 12,9 millones de dólares, con una distorsión de porcentaje de +449,9%8. En la rectificación que Pico conmina a La Hora, señala y vitupera al culpable de este acto: Participación Ciudadana.

Lejos de señalar cuáles fueron las causas para comprender un desfase de tal magnitud en las cifras, debemos comprender que el gasto gubernamental en publicidad es vasto y condiciona de una manera determinante al medio en que publicita. Chomsky categoriza como “patrones” a quienes subvencionan a los medios, y dice al respecto:

“Las elecciones de los patrones afectan grandemente el bienestar de los medios de comunicación, con lo cual los anunciantes se convierten en lo que William Evan denomina <<organizaciones normativas de referencia>>, a cuyas exigencia y demandas deben acomodarse los medios de comunicación si desean tener éxito (…) En un sistema de mercado existe una fuerte tendencia a que este tipo de consideraciones tengan una profunda repercusión política”9

Si el Estado es un patrón con este tipo de injerencia, es evidente comprender que influye en el tipo de noticias que circulan en los medios, o a su vez, descarta y ahoga a los que no comparten sus posturas, simplemente no pautando con ellos.

Desde enero a septiembre, instituciones del Gobierno tienen al aire un total de 9.613 minutos; y en un total aplastante entre organismos seccionales, spots compartidos, otros organismos del Estado y spots sin autoría suman 21.162 minutos10; lo que nos hace inferir que si el Gobierno no es quien más publicita en los medios, podría estar en este reducido grupo. Al respecto Chomsky anota:

“Muchas empresas rechazarán siempre patrocinar a los enemigos ideológicos y a aquellos que consideren perjudiciales para sus intereses, y a la fuerza del sistema de elección ponderado por la renta se añaden casos de abierta discriminación”11.

Si las industrias actúan de esta forma, el Estado es mucho más discriminatorio en este sentido, pauta, además de con sus medios, con quien no tiene objeciones en seguir su línea política, es decir, quien esté dispuesto a presentar noticias que sean convenientes al régimen y les quite tiempo al aire a los opositores; y penaliza retirándoles su publicidad a los medios críticos. Este es el mecanismo con que el poder se legitima, su aparente ánimo democrático está tamizado en ocultar las perspectivas disidentes.

Conclusiones:

El ejercicio de utilizar teorías propuestas desde la izquierda para realizar una aproximación analítica a un gobierno que se supone de izquierda ha sido la de empezar un línea investigativa para cuestionar los mecanismos con que legitima su poder. Las estrategias de este régimen, que se purifica y fortalece en el ataque a la oposición, son cercanas a los gobiernos de ultraderecha que condicionan y determinan a los medios para fabricar noticias que le son convenientes para asumir un poder masivo.

El desmedido gasto que el Estado destina en publicidad, no solo influye en las publicaciones de los medios y asfixia a la crítica, sino que además genera una circulación de riqueza concentrada en pequeños grupos afines, u hospitalarios con el poder. Este proceso económico-político se sustenta en la enorme tarima de convenir que todo está redomado. El consenso nos muestra así su máscara más falsa.

Notas:

1 Lippmann Walter en Chomsky Noam, Los guardianes de la Libertad. Pg. 21.

2 Chomsky Noam, Los guardianes de la Libertad. Pg. 25.

3 Correa aprobó Ley Antimonopolios para evitar abuso del mercado. Diario El Telégrafo. Disponible

en:

4 Chomsky Noam, Los guardianes de la Libertad. Pg. 31.

5 Informe proporcionado por el personal de Fundamedios.

6 Chomsky Noam, Los guardianes de la Libertad. Pg. 26-27.

7 Informe proporcionado por Fundamedios.

8 2012: 12 millones en publicidad oficial. Diario La Hora. Disponible en:

http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101422554#.UltirxAerSd

9 Chomsky Noam, Los guardianes de la Libertad. Pg. 46-47.

10 Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a septiembre de 2013

en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/infomonitsept277.pdf

11 Chomsky Noam, Los guardianes de la Libertad. Pg. 47.

Bibliografía:

2012: 12 millones en publicidad oficial. Diario La Hora. Disponible en:

http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101422554#.UltirxAerSd

Correa aprobó Ley Antimonopolios para evitar abuso del mercado. Diario El

Telégrafo. Disponible en:

Chomsky Noam, Los guardianes de la Libertad. Disponible en:

Informe proporcionado por el personal de Fundamedios.

Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a

enero de 2013 en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/informepublicidadenero.pdf

Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a

febrero de 2013 en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/publicidadfebrero.pdf

Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a

marzo de 2013 en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/infmarzo.pdf

Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a

abril de 2013 en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/abrilokok.pdf

Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a

mayo de 2013 en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/mayo2013.pdf

Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a

junio de 2013 en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/informejunio268.pdf

Participación Ciudadana. Informe de Monitoreo de Medios correspondiente a

septiembre de 2013 en 9 canales de televisón de señal nacional. Disponible

en:

http://www.participacionciudadana.org/pc10/images/docu/pulso12/infomonitsept277.pdf

Vincent, Mosco. La Economía Política de la Comunicación: una actualización

diez años después. Disponible en:

https://revistas.ucm.es/index.php/CIYC/article/download/…/7274

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