Ecuador: Crisis economica y demagogia, el rumbo del 2014

17 diciembre, 2013

Imagen-Ecuador: Crisis economica y demagogia, el rumbo del 2014

Se cierran consulados, se anuncia la reducción del personal de las Fuerzas Armadas, se entregan bonos en lugar de dinero a los jubilados, se incumple con el mandato de la Constitución de destinar el 6% del PIB para la educación y el 4% para la salud, se reducen de los salarios de los empleados públicos derechos como el de la alimentación; se reduce el presupuesto para las universidades, y hasta se justifican futuros recortes con la nueva recategorización.

Éstas y otras acciones gubernamentales, que parecen cada vez más desesperadas por obtener recursos, demuestran que el anuncio del presidente Rafael Correa de que los años 2014 y 2015 van a ser difíciles en materia económica es serio.

La ansiedad probablemente es mayor por estar en medio de un nuevo proceso electoral, que en los planes del régimen debe permitirle el control casi total de la institucionalidad estatal, así sea a la fuerza, como en el caso de la alcaldía de Machala, donde con denuncias que más parecen leguleyadas sin mayor relevancia, prácticamente arrebatan la alcaldía a un socialcristiano que según los sondeos de opinión tenía el apoyo mayoritario de la población. Los recursos económicos para la demagogia electoral parecen ser vitales, sobre todo para apuntalar candidaturas que, como la de Quito, pueden hacer aguas; o si se intenta lograr el trofeo de la alcaldía de Guayaquil.

El tan promocionado viaje a Rusia, Bielorrusia y Francia ahora se muestra como parte de estos esfuerzos por obtener dinero, aunque el discurso haya sido “no necesitamos caridad sino capacitación”. Y más con una balanza comercial cada vez más deficitaria, una caída de los precios de petróleo a nivel internacional y un agotamiento de las reservas petroleras internas.

Lo que va a ocurrir al iniciar el 2014 es que estaremos frente a una abrumadora propaganda oficial, para hacernos creer que con las cuatro universidades nuevas creadas por ley, comenzamos a ubicarnos en el primer mundo, que seremos capaces de exportar conocimiento; aunque el desempleo siga creciendo, y la pobreza continúe rebelándose contra los maquillajes oficiales. Una abrumadora publicidad acerca de que el cambio de la matriz productiva está por arrancar, cuando entren a funcionar, en el 2016, las ocho centrales hidroeléctricas que ahora se construyen y se eliminen algunos subsidios. La mejor forma de solventar los problemas fiscales será, como en los detestables tiempos de la partidocracia, aumentar impuestos y endeudar al país ante el imperialismo, que esta vez no tiene una bandera de franjas rojas y azules y que representó durante décadas el símbolo de la lucha antiimperialista de los pueblos, sino una bandera roja con cinco estrellas, que tal vez por el simbolismo comunista que aún tienen ese color y esas estrellas, no se identifica aún como lo que realmente es, una potencia imperialista que disputa la hegemonía del planeta a “los gringos”.

El 2014 será de una campaña electoral desigual, como ha ocurrido en los últimos años, con Presidente de República en las tarimas, y unos empleados públicos incorporados, voluntariamente o a la fuerza, a la campaña de Alianza País.

El 2014 también se muestra como el año en que la lucha social estará focalizada en temas relacionados a la defensa del ambiente y contra las transnacionales tanto petroleras como mineras. Será un año de trabajo en los aspectos orgánicos y políticos al interior de los diversos sectores populares, así como de acciones encaminadas a reanimar la lucha por la patria de los trabajadores, los pueblos y las nacionalidades, una patria incluyente, democrática y donde se exprese el respeto incondicional a los derechos humanos. Una patria que no solo sea una marca del marketing de un gobierno con afanes totalitarios, sino una realización auténticamente revolucionaria.

Editorial Periódico Opción

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