Ecuador: Carta a los hijos de la Revolucion Ciudadana

22 enero, 2014

Imagen-Ecuador: Carta a los hijos de la Revolucion Ciudadana

Por Atawallpa Oviedo Freire

En mi condición de padre de familia, si recibo un aumento salarial del 500% mis ingresos aumentarían significativamente, lo que me permitiría invertir en comprar una casa, más atención en salud, educación, ropa, etc.

Todo lo cual conllevaría a que mis hijos estén muy contentos y digan que soy un buen padre, más allá de que les trate duramente. Y en el caso inverso, si me rebajan el sueldo a la mitad o a una cuarta parte tendría lo mínimo para nuestra subsistencia, y mis hijos podrían pensar que soy un mal padre. El aumento o la disminución no dependen de mí sino de una tercera persona o situación, lo que hace que aparezca como buen o mal padre, respectivamente. Lo que si depende de mí es cómo y en qué invierto el aumento salarial.

Esto es exactamente lo que ha pasado con el gobierno de Rafael Correa, en que sus ingresos han sido tremendamente superiores a lo que han recibido otros “Padres de la Patria”. Una cosa es dirigir un país con un petróleo de más de 100 dólares, y otra con 8 dólares que ha sido el precio mínimo en que alguna vez llegó el barril de petróleo.

Qué hubiera sido de Correa si hubiera tenido un precio de 20 dólares, y encima, inundaciones, terremotos, etc., -como les sucedió a otros Padres-, con qué hubiera hecho todo lo que ha hecho. Entonces, todo ha dependido de fuerzas externas y no de las propias, a mayores ingresos que llegan desde afuera mayor posibilidad de obras. Si Bucaram o Lucio hubieran tenido los recursos que ha tenido este gobierno y hubieran hecho las obras hechas por la revolución ciudadana hoy serían alabados, como lo es actualmente Correa.

En síntesis, la mayoría de recursos no son consecuencia de la inteligencia de Correa (una pequeña parte sí) sino de la situación internacional que por ahora ha tenido precios tan altos y por largo tiempo. Pero qué pasaría mañana si hay un evento extraordinario y baja el precio a 10 dólares, con qué va a poder seguir haciendo más carreteras, escuelas, etc., y se podría llegar a decir que Correa es un mal padre. O si el petróleo sube a 200 dólares, tendría más dinero para hacer más “elefantes blancos”. Entonces, cualquiera con plata puede hacer maravillas y aparecer como un gran padre. Por lo tanto es falso, los carteles que dicen: “Esta obra está financiada por la revolución ciudadana”, ellos no han puesto ni un solo centavo, la gran mayoría del presupuesto del Estado viene del exterior.

Ahora analicemos si Correa ha invertido adecuadamente el gran fortín de ingresos económicos que ha recibido. Por ejemplo, empecemos con salud. Hay un dicho que dice: no es más limpia una casa porque más se barre sino porque menos se ensucia. Si esto aplicamos a la salud tendríamos: no es más sano un pueblo porque más se cura sino porque menos se enferma. En este sentido hay dos opciones: que el Papá Estado destine los recursos a curar a los enfermos o a evitar que se enfermen. Rafel Correa ha optado por la primera opción y muy secundariamente por la segunda, lo que implica que a futuro serán necesarios más hospitales, más médicos, etc., por ende más recursos, es decir, más destrucción de la naturaleza.

Tal como sucede en los EEUU, en que cada día aumentan los enfermos y las enfermedades, y hablan de desarrollo de acuerdo a la cantidad de camas que hay, lo que significa que miden el “desarrollo” por la cantidad de enfermos que han atendido y no por cuánto han disminuido. Por lo tanto, lo que hay es una sociedad cada día más enferma, con más y mejor atención médica, y no una población cada vez más sana, con necesidad de menor atención y por ende con menos recursos a invertir en medicinas e infraestructura. Pero, si disminuyen los enfermos y los medicamentos, se caen las empresas farmacéuticas y se quedan los médicos sin trabajo, lo cual no conviene al sistema sino éste se cae. Y de eso se trata, evitar que el sistema se caiga tanto por derechistas como por una buena parte de izquierdistas.

Otro ejemplo: educación. Nos hablan de excelencia, pero excelencia para qué, ¿para destruir más el planeta o para evitar su destrucción? Tomemos como elemento al extractivismo.

Digamos que inventan los mejores métodos para perforar los pozos petroleros y sacan todo del subsuelo sin que se afecte los alrededores de la superficie (lo cual no es real). Pero, ¿acaso el sacar el petróleo no afecta a los ecosistemas? ¿La Tierra como organismo vivo no reacciona ante ello? Se dice que nuestro planeta tiene como 4,54 mil millones de años de existencia, y hemos sacado petróleo por cerca de 100 años, es decir, apenas una milésima de segundo por lo que todavía no hemos visto las consecuencias de aquello pero que si la van a padecer nuestros nietos.

Sin embargo, digamos que esto es pura especulación pero lo que sí es totalmente cierto es que todo ese petróleo que se transforma en gasolina, no es que desaparece sino que se transforma en anhídrido carbónico, que se acumula en la atmósfera y que está afectando la capa de ozono y toda la biosfera. Todo lo cual está produciendo el cambio climático, que hasta hace 5 años era una teoría esotérica pero que ahora ya casi ningún científico se atreve a negar. Pero sigamos diciendo que todo esto es pura charlatanería y que no pasará nada.

Ahora hablemos de economía y sigamos con el petróleo ahora que todos se jactan del crecimiento económico de los países latinoamericanos, pero lo que no dicen es que es el crecimiento de los ricos de estos países, eso es muy diferente, por más que se disminuya la brecha entre ricos y pobres, los ricos son mucho más ricos y los pobres un poquito menos pobres.

Pero digamos que en verdad se ha disminuido la pobreza, lo que no significa que vaya a desaparecer ya que la base de la pobreza está en la dependencia. Si hoy los pobres tienen más recursos a través de bonos (paternalismo) o de un pequeño aumento del salario, a mas de servicios en salud (que no acaban con las enfermedades sino que las cronifican) y de escuelas de la excelencia (que aceleran la destrucción del planeta), todo lo cual no significa que se esté acabando la dependencia. En este sentido la disminución de la pobreza es una ilusión pasajera o un espejismo, ya que las crisis del capitalismo son cíclicas y luego de la subida viene la bajada, como acabamos de pasar con el neoliberalismo y ya mismo con el estatismo, como antes con la socialdemocracia, el liberalismo, el conservadurismo, etc. Si mañana baja el barril del petróleo a 20 dólares, todos los hospitales y escuelas se paralizan pues con qué van a pagar todos esos costos, por lo que todo es irreal, a mas de que no están haciendo medicina preventiva.

Otra cosa sería aprovechar la bonanza actual para terminar con la dependencia, pues de qué sirve un país de asalariados -aunque sean bien pagados- pero que trabajan para enriquecer a unos pocos, como sucede en el primer mundo. Eliminar la dependencia significa eliminar la pobreza para siempre, pues ya no se depende de un precio alto o bajo del petróleo u otro, sino de las propias fuerzas.

No se trata tampoco, de cambiar la matriz productiva para que ahora los asalariados del petróleo pasen a ser asalariados de las nuevas empresas sino de eliminar al máximo el nivel de dependencia. ¿Cómo? Creando empresas asociativas en el que al mismo tiempo los miembros sean trabajadores y dueños, es decir, trabajan para si mismos y no para enriquecer al producto interno bruto de unos cuantos. Algunos de los cuales pagan bien, para que así sus empleados trabajen más y para que compren en mayor medida sus productos, con lo cual el dinero regresa a sus bolsillos. Claro, que no todos ni de un solo soplo pasarán a ser parte de empresas comunitarias, pero deberá tenderse a que sea la mayoría, sin que necesariamente desaparezca la empresa privada y la estatal. Y de esto, no han hecho casi nada los gobiernos “progresistas”.

Con lo poco señalado, llegamos a la conclusión de que el gobierno paternalista y populista de Rafael Correa ha desperdiciado la oportunidad histórica de empezar un cambio real y profundo, y no el maquillaje que ahora vivimos con una población que seguirá siendo enferma y con una educación que les seguirá transformando en mano de obra calificada para enriquecer a unos cuantos. Un gerente gana muy bien pero cuánto gana el dueño de un banco, por ejemplo. Todos los grandes directores de las empresas son sirvientes bien pagados, que tienen una vida cómoda, pero su gran esfuerzo sirve básicamente para que los dueños de las empresas se enriquezcan exorbitantemente. Es decir son dependientes y lo que necesitamos es terminar con la dependencia para que haya un cambio profundo. En síntesis lo que ha hecho este gobierno en estos 7 años es consolidar el sistema y Estado colonial, hoy las instituciones coloniales y capitalistas están más eficientes y meritocráticas, pero para que el pueblo siga siendo más dependiente, por lo tanto no hay ningún fin del Estado burgués.

En el mejor de los casos, algunos dedicarán 30 años de su vida para llegar a tener su casa, un carro, y la muerte les cogerá en poco tiempo sin que hayan vivido plenamente. Una parte de la población quizás podrán pagar un mejor arriendo, pero todos morirán dependientes y esclavos del capital privado o estatal. La mayoría morirá trabajando toda su vida, y muy pocos se irán de este mundo habiendo trabajado en algo que amaron y que pudieron trabajaron el tiempo que quisieron, con lo cual llegaron a autorealizarse y no tuvieron que esperar 40 años para terminar su vida con una miserable jubilación y chao vida. Cuál camino elige usted?

Fuente:  vitalismoandino.blogspot.com

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