Espana: La crisis tumba los mitos de la emigracion

20 febrero, 2014

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El escenario de las migraciones ha cambiado en Euskadi a causa de la crisis y ha tumbado las ideas preconcebidas que alimentan discursos más o menos xenófobos y progresistas.

Entre quienes han intentado elevarse sobre ambos bandos, Paul Collier, profesor de Estudios Africanos de Oxford y autor de ‘El club de la miseria’, sugirió en un nuevo ensayo, ‘Éxodo’, que la pregunta correcta no es si la inmigración es buena o mala, sino cuánta inmigración puede absorber una sociedad sin arruinar todo el proceso. Esa cuestión obliga a pensar en políticas de control y de integración (cultura, religión) que decidirán el voto de los ciudadanos, especialmente, a los alcaldes.

Mientras el Gobierno Vasco trabaja en un nuevo plan para los extranjeros radicados en Euskadi -grupo estabilizado en 148.000 personas, al que hay que agregar unos 20.000 nacionalizados y 18.000 niños nacidos de madre extranjera entre 2000 y 2012-, el Observatorio Vasco de la Inmigración (Ikuspegi) resumió en un informe los nuevos flujos de población con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Uno por uno, Ikuspegi rebate los tópicos sobre las migraciones y sobre los extranjeros, muchos acuñados en los años del ‘boom’ económico. A continuación, se detallan algunos de ellos y las cifras que los desmienten.

Se ha iniciado un éxodo de jóvenes vascos al extranjero

Hasta ahora no, al menos con carácter masivo. La salida de población autóctona desde Euskadi a otros países se mantiene en niveles bajos. Empezó a aumentar tímidamente en 2005, cuando se hablaba de pleno empleo. Aquel año, 1.206 autóctonos se marcharon fuera de España desde el País Vasco, mientras que en 2012 lo hicieron 2.132. El flujo casi se ha duplicado en siete años, pero las cifras absolutas palidecen en comparación con el conjunto de la población vasca (2,17 millones) y en comparación con la emigración global desde Euskadi en todas direcciones (32.676 en 2012). En resumen, según Ikuspegi, la verdad sobre una hipotética diáspora de jóvenes -la denominada ‘generación mejor preparada de la historia’- es «mucho menos aguda» de lo que parece y de la percepción de la sociedad.

Los que se marchan están influidos por la falta de expectativas

En tal caso, esa falta de expectativas debió de haber existido igualmente antes de la presente crisis, pues en 2002, cuando los inmigrantes ya entraban en el País Vasco, 1.586 autóctonos se fueron al extranjero, una cifra no muy lejana de la actual. Desde aquel año, los que vuelven se han mantenido relativamente estables en una horquilla de 1.300 y 1.600, con la excepción de 2009. Sí es cierto que en Euskadi la diferencia entre los autóctonos que se van y los que vuelven fue negativa en 2012, aunque no demasiado (-732). Pero esa tendencia arrancó en 2006, cuando el horizonte económico y laboral estaba muy despejado.

Los autóctonos que emigran son nacidos o afincados en Euskadi

Tal vez fue así hace quince o veinte años, pero la situación actual es distinta y ello obliga a matizar las estadísticas. En el conjunto de España, el 33% de los autóctonos que se marcharon al extranjero durante 2012 eran inmigrantes que se habían nacionalizado y que el INE computa como españoles (latinoamericanos, nietos de exiliados de la Guerra Civil y de emigrantes, etc.). El desempleo ha impulsado a muchos de ellos a emigrar de nuevo, pero el resto se ha quedado.

El Estado de Bienestar tiene un efecto llamada para los inmigrantes

Las estadísticas indican tozudamene que la inmensa mayoría de los inmigrantes se mueven por las oportunidades de empleo. El año pasado, cuando la crisis golpeó más tardíamente y con dureza a Euskadi, el flujo de trabajadores foráneos retrocedió en la comunidad como era de esperar a los niveles de 2003, y esa tendencia se percibió en todos los colectivos nacionales. Todavía llegaron al País Vasco más extranjeros que los que se mudaron, pero se trató de un saldo positivo exiguo, cercano al estancamiento, pues ascendió a 1.537 personas. Los nuevos inmigrantes llegaron de fuera de España, pero principalmente de otras regiones (Cataluña, Valencia, Madrid y Andalucía son emisores estables de inmigración foránea a Euskadi).

Los inmigrantes se instalan más en el territorio de Bizkaia y en Vitoria

Por primera vez desde 2006, el año pasado la población extranjera creció más en el territorio histórico de Gipuzkoa que en el de Bizakia. Y el saldo migratorio de Álava fue negativo en un millar de individuos. Considerando todo Euskadi, la presión de la inmigración sufrió un frenazo, pues su intensidad fue siete veces menor que en 2011 y trece veces menor que en 2007. En concreto, el grupo de inmigrantes de la UE se redujo en 318 personas, sobre todo por la salida de rumanos y de búlgaros.

Euskadi es atractiva para los extranjeros de países pobres, pero no para otros españoles

No necesariamente. El año pasado se produjo «un cambio migratorio histórico», a juicio de Ikuspegi. Por primera vez desde 2002 entraron en Euskadi más españoles, desde el extranjero u otras comunidades, que los que se mudaron a otra parte. Ese saldo positivo (751 personas) tiene su origen en la corriente procedente del resto de las comunidades autónomas. Sin embargo, en esa corriente puede haber vascos que regresan a casa y extranjeros nacionalizados. ¿Cuánto durará ese fenómeno? Un factor a considerar es la evolución que experimente la recuperación económica.

El País Vasco es tierra de promisión para los latinoamericanos

Esa fue la línea general durante la pasada década. Pero en el contexto actual de frenazo migratorio y de nacionalizaciones de sudamericanos, aumenta el protagonismo de otros grupos étnicos. No llegan a arrebatar la posición dominante a los primeros, pero en 2012, por cada miembro que sumaba la comunidad latina en Euskadi, la de africanos o asiáticos (excluidos los chinos) crecía en dos. Esa evolución debe verificarse en el futuro, pero los africanos ya representan el 25% del total de la población extranjera en Euskadi. La mitad de los africanos son marroquíes, grupo que contabiliza 18.000 individuos y que es el segundo de Euskadi por países.

Los musulmanes tienen más problemas para integrarse

A medio y largo plazo, los que pueden tener dificultades y por ello representan un reto para la sociedad, son sus hijos nacidos en Euskadi, sobre todo si heredan las tasas de desempleo de los padres, que rondan el 50% entre magrebíes y subsaharianos. La experiencia indica que los hijos escolarizados y de familias estructuradas son los principales agentes de la integración de los extranjeros. Entre esos inmigrantes de segunda generación, los marroquíes encabezan el ‘ranking’ de España. Según el Instituto Nacional de Estadística, un total de 271.497 españoles tienen una madre de esa nacionalidad. En Euskadi, entre 2000 y 2012, ambos inclusive, nacieron 3.571 vascos de madre marroquí. En total, en la comunidad vinieron al mundo 17.791 niños de madre extranjera.

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Fuente: diariovasco.com

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