Ecuador: Retos de la izquierda tras elecciones de gobiernos locales

28 febrero, 2014

Imagen-prefecturas, alcaldías

por Fernanda Solíz.

El bloque de prefecturas, alcaldías y juntas, conseguidas en territorios de resistencia al extractivismo, es la oportunidad de la izquierda para consolidar una coalición regional en la defensa de la soberanía territorial, con un proyecto de reforma de la matriz productiva que apueste en el retorno al agro campesino y comunitario, es decir, la antítesis de la propuesta Glass.

Con la legitimidad de la elección democrática por voto popular, resulta urgente para la izquierda, articular una estructura regional de administraciones locales que cobijen los procesos de resistencia y que a la vez se nutran de ellos. Son al menos cuatro los retos que debe enfrentar el bloque regional de izquierda, especialmente por hallarse inserto en un contexto nacional de derecha encubierta:

  1. Cambio de la matriz productiva (una contra línea Glass). Como competencia de las prefecturas, la apuesta por el fortalecimiento de la agricultura, la ganadería, el turismo y los pequeños emprendimientos a escalas local y comunitaria, debe articularse provincial e interprovincialmente. El bloque de izquierdas en las provincias aliadas tiene el reto y la posibilidad de regular el control de los monopolios de la producción y fortalecer las pequeñas economías productivas frente a la embestida de los megaproyectos extractivos.
  2. Ordenamiento territorial, con esta competencias, el bloque de gobiernos locales tendría un espacio de disputa a los proyectos de ley de aguas y tierras. A nivel regional, deberemos construir estrategias para responder desde lo jurídico (ordenanzas locales), desde lo organizativo (movilización) y desde lo político (incidencia en bloque). Por otro lado, las competencias de organización territorial, manejo y gestión comunitaria del agua ofrecen un paraguas jurídico y político para detener la concesión de zonas biodiversas, ecosistemas frágiles, terrenos productivos y fuentes de agua a megaminería y actividad
  3. El amparo a los procesos de organización y resistencia: la articulación de organizaciones sociales y comunidades de base con gobiernos electos tiene una importancia doble. Al tiempo que los GADS fortalecen a las comunidades en resistencia, son éstas quienes nutren las estructuras de base para la toma de decisiones, la formación política en campo y la construcción de proyectos políticos populares verdaderamente emancipatorios.
  4. El establecimiento de mecanismos no institucionalizados de participación. Frente al circo de las consultas comunitarias no vinculantes que legitiman el proyecto extractivista del gobierno nacional, es deber del bloque de las izquierdas definir nuevos mecanismos de participación no institucionalizada, en los que el pueblo sea sujeto social decisor. La gestión comunitaria del agua y del territorio son derechos de los pueblos que históricamente los han habitado, la participación no puede limitarse a la consulta.

El triunfo de la izquierda en estas elecciones seccionales, nos conmina a retomar con seriedad y responsabilidad un bloque unitario, que confronte regionalmente a las políticas nacionales propias del neoliberalismo: megaminería, décimo primera ronda petrolera, ingreso de transgénicos, TLC, etc. y que construya desde lo local el buen vivir solidario, plural, democrático y verdaderamente revolucionario.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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