Leon sobrevive en parque de Tanzania gracias a sus companeros

11 abril, 2014

Imagen-Leon sobrevive en parque de Tanzania gracias a sus companeros

El león llevaba tres años con una trampa en el cuello que se ajustaba a medida que crecía, sus compañeros lo alimentaron hasta que pudo ser liberado.

Son muchas las ocasiones en las que los animales nos han dado una lección de humanidad. Son varios los vídeos que hemos visto en las redes donde un perrito rescata a su compañero; también vemos fotografías donde dos especies por completo distintas crean un vínculo amoroso. Material que nos ha sacado una que otra lágrima.

Los humanos somos mucho más complejos que los animales, por eso nos cuesta tanto ser tan empáticos con otros miembros de nuestra misma especie y ya no decir de las que son diferentes a nosotros. Sobran videos y denuncias de personas maltratando animales, en un sinfín de situaciones que hasta nos hace dudar de nuestra humanidad.

Creeríamos que los animales domésticos, o aquellos que han estado en cautiverio desde su nacimiento, tienden más a ayudarse unos a otros y que los que viven en un ambiente salvaje serían mucho más sanguinarios… pero no siempre sucede así.

En 2009 un grupo de turistas avistó un león que tenía una trampa alrededor de su cuello, en el Parque Nacional de Mikumi en Tanzania, pero debido a la extensión de la reserva, tras siete intentos aún era imposible tranquilizarlo. A medida que el león crecía, la trampa se ajustaba cada vez más; para el momento en el que fue localizado, estaba muy débil y agonizando.

Tres años pasaron desde que fue visto por primera vez hasta que por fin los veterinarios lograron sedarlo para realizar las curaciones necesarias. Lo extraordinario es que sobrevivió gracias al cuidado de sus compañeros, quienes lo alimentaron durante todo ese tiempo con las presas que conseguían.

Este grupo de leones, en vez de matar al individuo más débil —lo que sería muy normal—, compartió su alimento con él, lo mantuvieron con vida y aún en el momento en que fue inmovilizado para su curación, trataron de defenderlo. Los guardias tuvieron que ahuyentar la manada para poder darle atención al león.

Para liberar al león de la trampa se vivió una situación crítica, pues el sedante administrado debía ser la dosis exacta para no causarle la muerte y, al mismo tiempo, que no se despertara y atacara a alguno de los veterinarios. Después de haber retirado la trampa y ser devuelto a su grupo, tranquilamente descansó con ellos.

Situaciones como esta tratan de evitarse con la ayuda de las autoridades y del público. El Parque Nacional de Tanzania tiene patrullas que vigilan a los cazadores furtivos; cerca del 30% del país es área de reserva natural y no se dan abasto. Ojalá los diversos programas de conservación de especies y desarrollo comunitario implementados mejoren la convivencia entre humanos y naturaleza.

Fuente: veoverde.com

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