Ecuador: Los 10 de Luluncoto, continuar resistiendo

15 abril, 2014

Imagen-Ecuador: Los 10 de Luluncoto, continuar resistiendo

Por Victor Hugo Vinueza

En Ecuador, la persecución política a todo aquel que no piensa igual que el régimen sigue en aumento.

Las sentencias condenatorias a hombres y mujeres líderes sociales, dirigentes de izquierda y a quienes critica y disientes de la política del gobierno se suman por decenas y los procesos judiciales alcanzan a más de dos centenares.

Los casos Cléver Jiménez, Carlos Figueroa, Fernando Villavicencio, con orden de captura, condenados a 18 meses de prisión, de la profesora Rosaura Bastidas de la Concordia, condenada a tres años de prisión y los casos de Xavier Cajilema, Paúl Jácome y Edwin Lasluisa, líderes sociales de la provincia de Cotopaxi que llevan ya cerca de tres meses en la cárcel, son las evidencias de esta política violatoria a los derechos humanos que se está imponiendo en el país.

Los familiares y amigos, los compañeros y compañeras de sueños y esperanzas, venciendo el dolor pero acrecentando la indignación, siguen tejiendo la solidaridad, fortalecen la resistencia, protegen y dan abrigo y extienden el rechazo a la injusticia. Ahora, no somos diez, somos cientos y no queremos que sean miles.

Nosotros, los 10 de Luluncoto, víctimas de esta política persecutoria nos solidarizamos con quienes ahora se encuentran en esta situación y nos sumamos a seguir resistiendo, a seguir enfrentando la perversidad y las mentira con las que le régimen pretende justificar la represión que en otros casos y en el nuestro no terminan.

Son trescientas sesenta y ocho sabatinas realizadas por el presidente Correa, en cada una ellas se escucha insultos, calumnias y tergiversación de la realidad.

En el caso de los 10 de Luluncoto, desde el 3 de marzo del 2012, fecha de nuestro ilegal apresamiento, ha utilizado cientos de minutos (en conjunto, horas) dedicados para transgredir la verdad, para insistir absurdamente en un delito que se demostró durante el juicio no tuvimos ninguna participación.

Tomaremos dos enlaces para poner en evidencia la calumnia y la continuidad de un montaje, para ocultar verdad.

Primero, en el enlace ciudadano 352, del 14 de diciembre del 2013, desde la ciudad de Atacames, provincia de Esmeraldas, el presidente se presentaba triunfalista, a más de magnificar los logros de su gobierno como cada sábado, dedicó su sagrado tiempo para cuestionar a la prensa, a los líderes indígenas, a los “cadáveres políticos” y todo aquel que cuestiona las leyes modernizantes y el autoritarismo; se tomó varios minutos, para atacar y afectar la honra de la CEDHU y su directora Elsie Monge, por haber hecho público que existen más de 200 enjuiciados y 41 sentenciados injustamente de terrorismo, sabotaje y rebelión.

Al referirse a los 10 de Luluncoto, a las dos horas y treinta y siete minutos, hizo presentar un video con varias fotos de gente con armas, textos con dibujos de explosivos, flash memory, celulares, mientras una voz acusadora, comenta: “estas pruebas fueron encontradas y reconocidas por los mismos acusados”, MENTIRA.

Nunca reconocimos nada. Porque al ser amarrados, golpeados y llevados fuera de la sala del departamento, aparecieron fotocopias de documentos que no pertenecía a nadie y desaparecieron otros como la Constitución y el folleto “Defiende la Democracia”. Durante el juicio se demostró que la computadora incautada por la policía en el departamento de Luluncoto no era la misma que presentó como prueba el fiscal. ¿Qué paso con la computadora? Asimismo, el experto en informática de criminalística, reconoció que varios de los documentos digitales fueron modificados, la fecha era posterior a la detención ilegal. ¿Por qué modificaron? ¿Por qué no dijo esto el presidente?

Luego, a los cuarenta y dos minutos y treinta y siete segundos, como dueño de la verdad habla nuevamente el presidente y dice: “se persiguen delitos y no personas”, y nos acusa que hicimos explotar bombas panfletarias y de tenencia de armas. DOBLE MENTIRA.

En relación a las bombas panfletarias los testigos de la Fiscalía, todos miembros de la policía con diferente rango y especialidad, nunca afirmaron que los 10 de Luluncoto pusieron en algún momento bombas panfletarias o algo similar.

Las “pruebas” a las que se refiere maliciosamente el presidente no tienen consistencia ni veracidad. El delito que fraguaron, perdió sustento jurídico y se enfrentó al rechazo de la ciudadanía, violaron la Constitución, el debido proceso y los tratados y convenios internacionales. Por eso el tribunal tercero de garantías penales, nos sentenció, por otro tipo penal distinto por el que nos acusaron.

El ridículo ya lo hicieron, no acusaron con 57 artículos, luego de meses encontraron uno, la orden era sentenciarnos de algo, dejar un precedente, para luego decir que tuvimos un juicio justo. Lo justo y coherente hubiese sido que se mantenga nuestro estado de inocencia y no se nos haya violado nuestros derechos de libertad, de reunión, de opinión y todas las secuelas que lleva esta insistente estigmatización.

Además, el presidente nos acusa que teníamos armas. MENTIRA. En el ilegal allanamiento al departamento de Luluncoto, no se encontraron elementos explosivos, pólvora, o armas que haga presumir que teníamos el propósito de causar algún daño o que ponga en riesgo la seguridad de la personas y del Estado. Para no mentir le hubiera bastado preguntarle al oficial del operativo, quien negó haber encontrado armas.

Esta temeraria acusación hace parte del odio y discriminación ideológica y política. El presidente aprovecha de su envestidura, para tergiversar la realidad de los hechos y, de esta manera, desvirtuar que una de las razones de su derrota electoral es el uso a su antojo de la justicia, para silenciar y controlar a quienes nos resistimos a aceptar el uso de la coerción y la prepotencia. Esto es una prueba más que se persigue personas y no delitos, lo contrario a lo que pretende vender tercamente el gobierno.

Segundo, en el enlace ciudadano 368, del 5 de abril del 2014, desde Paján, Manabí, a las 3 horas, 21 minutos, al referirse nuevamente a nuestro caso se presenta un video con fotos de gente armada y nuevamente una voz dice: “estas son fotografías de los detenidos armados”.

MENTIRA. Se manipula la verdad enseñando fotos bajadas del internet para decir que somos nosotros, el presidente tiene que demostrar que las fotografías corresponden a alguno de los 10 de Luluncoto, caso contrario es una violación a la honra y el buen nombre, ratificando que en el “estado de derecho de la revolución ciudadana” se persiguen personas, montando evidencias y mintiendo a los ecuatorianos.

A renglón seguido de esta infamia, el presidente, señala- refiriéndose a la prensa “nunca presentaron las fotos de esta gente armada y enmascarada”. Un paréntesis a esta aseveración, fue la Fiscalía la única que manejo estas supuestas pruebas, de eso se valió el Ministerio del Interior para realizar una cadena en todos los medios haciendo público estas mismas fotos, cuando supuestamente se estaba en indagación previa. Los medios no alineados al régimen no tenían acceso a esa información.

La desesperación de la cadena fue porque la solidaridad de varios colectivos sociales y políticos crecía. Hoy esa desesperación se da por la derrota electoral del 23F y la creciente preocupación nacional e internacional por el irrespeto a los derechos humanos y de libertad.

Los 10 de Luluncoto, seguiremos defendiendo la verdad, luchando por la libertad, continuaremos en la resistencia para defender el agua, la vida y la dignidad de los pueblos, por eso, nos hemos sumado a la recolección de firmas demandando una consulta popular, para detener el desangre de los pueblos no contactados en el Yasuní; sostenemos la solidaridad activa con los perseguidos políticos que resisten desde diferentes frentes el autoritarismo correísta.

No dejaremos que nos intimide la provocación gubernamental y policial. Continuaremos denunciando al mundo los atropellos del poder contra los pueblos y la naturaleza.

Un verdadero cambio es posible con la unidad y la fuerza de los inconformes a la modernización capitalista.

Los 10 de Luluncoto:

CRISTHIAM ROYCE GÓMEZ ROMERO

ANA CRISTINA CAMPAÑA SANDOVAL

JESCENIA ABIGAIL HERAS BERMEO

PABLO ANDRÉS CASTRO CANGAS

LUIS SANTIAGO GALLEGOS VALAREZO

FADUA ELIZABETH TAPIA JARRÍN

CÉSAR ENRIQUE ZAMBRANO FARÍAS

VÍCTOR HUGO VINUEZA PUENTE

LUIS ALBERTO MERCHÁN MOSQUERA

HÉCTOR JAVIER ESTUPIÑÁN PRADO

Fuente: lalineadefuego.info

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