El actor James Cromwell protesta contra aerolinea por trasladar monos de laboratorio

13 mayo, 2014

Imagen-El actor James Cromwell protesta contra aerolinea por trasladar monos de laboratorio

James Cromwell

El protagonista de la cinta “Babe” se ha vuelto un reconocido activista en favor de los derechos de los animales.

Hay eventos en la vida de una persona que la marcan para siempre y más allá de eso, la llevan a cambiar por completo sus hábitos y filosofía. Algunos se vuelven más egoístas y otros, en cambio, adquieren un sentido más humano; tal es el caso del actor nominado al Oscar por la película Babe, James Cromwell.

Después de actuar en dicha película, el actor se dio cuenta de cómo son maltratados los animales en las granjas y desde entonces ha mezclado su profesión con el activismo. James adoptó una dieta vegetariana, coherente con su lucha por los derechos animales.

Su más reciente intervención lo llevó a enjaularse en la Terminal Tom Bradley del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles junto a otros activistas de PETA para protestar contra Air France, la única aerolínea de talla mundial que aún transporta primates que terminan siendo torturados en laboratorios antes de matarlos en nombre de la ciencia.

Cromwell y los demás activistas de PETA solicitan que Air France cambie sus políticas y pare de transportar a estos monos que a menudo provienen de granjas sin regulaciones suficientes; otros son sacados de la naturaleza pero ambos van a parar a un laboratorio donde por años les inyectarán medicinas, los enfermarán y lastimarán a propósito, serán privados de agua y comida.

Pero el terror comienza mucho antes de siquiera llegar al laboratorio. Para ser transportados, los encierran en una caja de madera donde apenas tienen espacio para moverse por más de 30 horas antes de llegar al inicio de su muerte. Hasta ahora, Air France llevó, al menos, 5.500 monos a los Estados Unidos para su uso en laboratorios, según informes de PETA.

Yo no sé si exista otra manera de probar todo lo que se experimenta en animales, pero sí me queda muy claro que en algún momento debe parar. Es claro que no me quiero morir de alguna enfermedad que me haga sufrir y me gustaría tener una cura disponible, aún así, no soporto la idea de millones de animales sacrificados por la medicina y otras disciplinas.

Adoptar formas de vida más saludables que nos alejen de tantas enfermedades, regresar a lo natural en vez de consumir productos hechos en laboratorios y probados en animales, aunado a no bajar la guardia en la protesta de un trato justo para los animales puede ayudar a que un día no se tenga que torturar a un sólo animal más.

Personas como James Cromwell son un ejemplo de coraje, a muchos de nosotros quizás nos daría pena ir a pararnos a un aeropuerto como el de LAX a protestar pero él, en su lucha, fue incluso detenido por protestar en una universidad exigiendo que paren mortales experimentos neurológicos en gatos.

Cromwell demuestra que siempre hay algo qué hacer, si no quieres empezar por protestar, puedes empezar a cambiar tu estilo de vida y una cosa llevará a la otra. No podemos permitir más muerte, debemos cambiar como sociedad.

Más Información: veoverde.com

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