Ecuador: La izquierda gatoparda

23 julio, 2014

Imagen-Ecuador: La izquierda gatoparda
“Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.
…y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado”.
“…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está”. 

EL GATOPARDO, del escritor italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957).

 Por Atawallpa Oviedo Freire

El consenso de Washington trazó una serie de lineamientos para la privatización de empresas públicas, entre otras acciones para combatir al “estatismo”, considerado como uno de los grandes culpables del subdesarrollo y el atraso.

A esta posición y actitud se las denominó políticas neoliberales, pero que a la postre condujeron a muchos países a una crisis sin precedentes. Otras voces también le han llamado el “capitalismo salvaje” al considerarla como la expresión más extrema de la derecha conservadora y fundamentalista.

Esta debacle del capitalismo -especialmente financiero-  fue también apelada “la larga y triste noche neoliberal”, la misma que produjo un gran nivel de rechazo y de resistencia por buena parte de la población mundial, que reclamaba un cambio radical a través de una propuesta diferente a los discursos de la “libertad de mercado” y su capacidad de auto regulación automática (“la mano invisible”). Ese sentimiento fue identificado por algunos políticos –especialmente autodenominados de izquierda-  que capitalizaron todo ese descontento y que en el caso del Ecuador permitió a Rafael Correa llegar a la presidencia.

Se aspiraba a un cambio profundo[2], que fundamentalmente con el gobierno de la autodenominada “revolución ciudadana” implicaría el sentar las bases para un cambio sistémico a través de una revolución integral y estructural. Pero lo que se ha producido es un “cambio epidérmico”[3] al interior del mismo sistema para restaurarlo y robustecerlo, y no una revolución para superarlo y acabarlo[4]. Hay un cambio, pero ese cambio es el paso del “capitalismo salvaje” a un “capitalismo cristiano o popular”, presentado como mejor o progresivo o intermediario, en su “falso romanticismo teórico”. No sé si existe un “capitalismo bueno”[5],  o  un “colonialismo bueno” o un “extractivismo bueno”[6] o una “dictadura buena” o un “nacionalismo bueno”… Los mismos que presentados bajo el pretexto de “mal menor”[7], ha significado pasar o postergar los asuntos de fondo, y por el contrario ha sido la oportunidad para que el capitalismo alcance un remozamiento y se reinstale más fuerte.

Actitud típica de una izquierda colonizada que cree en la revolución por parches, “o por etapas” -como ellos la llaman-. El usual gatopardismo[8] para que los cambios que se hacen al final no cambien nada, o como dice magistralmente Lampedusa en su novela Gatopardo: “Algo debe cambiar para que todo siga igual”. En concreto, el objetivo del correismo es restaurar el capitalismo en el siglo XXI, y no construir el socialismo del siglo XXI y mucho menos el Sumak Kawsay, que es lo que vamos a demostrar en este artículo. Valga precisar que a las otras izquierdas es algo que también le preocupa esta renovación del capitalismo, pero al indianismo[9] lo que más le importa es el afianzamiento del logocratismo, el positivismo, el antropocentrismo, el eurocentrismo y el patriarcalismo que viene empujando el “progresismo” -actualmente en el poder- en toda Indoamérica y Latinoamérica. Todas ellas visiones neo-conservadoras y neo-coloniales, y que son la parte fundamental del proyecto de la Ilustración del siglo XXI para la “segunda y definitiva” conquista de Amaruka (América).

EL CORREISMO [ 10]
El gobierno de Rafael Correa para avalar sus propuestas o para alabar lo que ha venido haciendo, ha puesto sobre el tapete una serie de logros especialmente a nivel económico. “Logros”, pero que tienen el propósito de apuntalar al capitalismo, de volverlo más fuerte y estable, antes que abrir los espacios para culminarlo y construir uno nuevo y diferente desde sus raíces. Para ello aplicando una serie de políticas socialdemócratas que también se han aplicado en otros países, como por ejemplo los países nórdicos que con una mezcla de estatismo y de liberalismo han logrado consolidar al sistema imperante.
El corriesmo con un discurso socialista pero basándose en lógicas eurocéntricas está consiguiendo restaurar el capitalismo que el neoliberalismo le había puesto en jaque. Políticas todas ellas que siguen la lógica y hermeneútica capitalista, que se mueve y se inscribe en las ontologías y paradigmas del capitalismo con su visión homogenizante a través del primermundismo, que significa la incorporación plena y amplia al capitalismo mundial y su desaparición como alteridad u otredad.

Para ello, ha entrado en el juego del capitalismo que se mueve en indicadores objetivistas y reduccionistas, que el correismo los cree firmemente y que no son maneras de disputarse el discurso con la derecha, sino que realmente son los propósitos de fondo que inspiran al gobierno de la “revolución ciudadana”. De ahí que no hay ningún cuestionamiento a la lógica eurocéntrica que clasifica a los países en avanzados (primer mundo) y atrasados (tercer mundo), que es una estructura totalmente colonial y que tiene el propósito de eliminar toda forma no-capitalista y no-occidental de vida. Con ello Correa participando y peleándose por compararse y medirse de acuerdo a los niveles y formas de progreso y desarrollo[11] establecidos e impuestos por la derecha colonialista en el mundo entero[12] y que han sido criticados por muchos investigadores[13] y posiciones políticas ya que son parte del monoculturalismo[14] [15]y el neocolonialismo. El colonialismo formal de los siglos XVI a XIX ha sido sustituida por un neocolonialismo mucho más eficaz y convincente: “tenemos que desarrollarnos a toda costa, dejando atrás las ataduras de la pre-modernidad, como son las culturas autóctonas, las relaciones comunales, las economías de solidaridad”.[16]

Es decir se sigue mirando con patrones newtonianos-cartesianos -que en la propia Europa y occidente en general- ya han sido cuestionados por el nuevo paradigma holístico de tipo quántico-relativista. Todo lo cual refleja que no hay una posición anticolonial[17], máximo de anti-derecha, lo que implica seguirse poniendo a la cola del eurocentrismo, como absolutamente todos los gobiernos derechistas precedentes. Por lo que su antiimperialismo son solo bravuconadas para crear bolas de humo, que el mismo imperialismo lo sabe por eso no le toma en serio y le sigue recibiendo con los brazos abiertos y hasta con besos (Hillary Clinton). Incluso en este gobierno es mucho más fuerte el occidentalismo, el cual en última instancia es el modelo y el referente de Correa en su proyecto político y cultural. Coherente con la educación que ha recibido y que le ha formado, como él mismo resalta y revaloriza cada vez que ataca al movimiento indígena y al indigenismo, al calificarlos de folclóricos o atrasados como lo ha hecho desde hace mucho tiempo la filosofía de la ilustración.

Este “milagro ecuatoriano”, señalado por un articulista de derecha de la revista colombiana “Dinero” y que ha sido adoptado y revalorizado por Rafael Correa, está en última instancia encaminado a “humanizar” al capitalismo y al empresariado. Como bien lo ha señalado el propio Correa: “Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa.” 15-01-12 El Telégrafo. O en el enlace ciudadano 363 (01/03/14): “Así es que un saludo cariñoso a Tungurahua y todo el apoyo del gobierno nacional, que es el gobierno de los empresarios. Algunas veces se cree que la derecha es la de los empresarios. No señores. El socialismo moderno, el socialismo del siglo XXI sabe que necesitamos empresarios, de esa gente que crea, de esa gente que toma riesgos, de esa gente que genera valor, que genera empleo. El objetivo del socialismo del siglo XXI, el objetivo de la Revolución Ciudadana, es tener en nuestro país quince millones de empresarios. Así es que vivan los empresarios, sobre todo los pequeños empresarios de la patria, nuestros artesanos de aquí, de Tisaleo”.

Es por ello que Correa siempre se contrasta y establece como referente a reproducir a los países de capitalismo moderado o capitalismo flexible (“flexicurity”) como Finlandia, Suecia, Canadá[18] [19]. La gran mayoría de los profesionales, técnicos, maestros que la “revolución ciudadana” ha contratado para sus proyectos de investigación o académico provienen de las instituciones más altas de los países capitalistas consolidados[20]. Los estudiantes ecuatorianos de “alto rendimiento” que se encuentran estudiando en el exterior en su gran mayoría estudian en las universidades que han afianzado el capitalismo y el colonialismo imperial en dichos países.[21] Cuando Correa critica formas culturales nacionales, siempre pone de modelo y ejemplo a la occidentalidad (identidad occidental).[22] Etc., etc. Todo lo cual raya en un alto complejo de inferioridad, al mismo nivel de la Derecha devota y vasalla del monarquismo patriarcal, del que -por cierto- Correa es un admirador (reyes de España) y que al mismo tiempo gusta de ese reconocimiento y actitud por parte de sus inferiores o subalternos (caudillismo). Mientras la izquierda española lucha por la abolición de la monarquía, Correa le desea “suerte al nuevo rey de España”[23].

En definitiva todo lo “bueno” proviene del gran capitalismo y todo lo “malo” está en los países de capitalismo incipiente o subdesarrollado, de ahí que su interés es el desarrollo e integración del Ecuador a los índices de desarrollo del capitalismo mundial, en el cual aspira a seguir subiendo puestos[24]. Como vemos, su referente y meta es el capitalismo[25], mas no ningún socialismo, y peor el Sumak Kawsay los cuales son únicamente membretes que solo a una izquierda ingenua –por decir lo menos- les ha podido convencer (socialismo del buen vivir)[26].

De otra parte, dice Rafael Correa que su propósito es “acabar con la pobreza”, algo que lo es también para el capitalismo mundial[27], que está consciente de que necesita de más trabajadores y consumidores para reproducir el capital. Es decir, al propio capitalismo le interesa que disminuya o se elimine la pobreza, pero lo que no se plantea el capitalismo ni Correa, es que se acabe con la dependencia personal y la verticalidad del sistema (piramidalismo), que es lo que le sostiene en última instancia. Se puede superar la pobreza mas no obligatoriamente el capitalismo, pues el terminar con la pobreza no implica necesariamente acabar con el capitalismo como lo han demostrado algunos países capitalistas. Por ende, el asunto de fondo o raigal no es la pobreza sino la dependencia patronal, al capital (capitalismo) o al Estado (socialismo), es decir, el trabajar para otros y no para sí mismo como en el sistema comunitarista (sumak kawsay).

Sin dejar de mencionar la dependencia como país hacia el gran capital transnacional. Es decir hay una dependencia interior y exterior, pero la principal es la interior para contrarrestar a la exterior, y no al revés como plantea la izquierda queriendo eliminar la dependencia exterior, lo cual es casi imposible frente al sistema-mundo que controla el mercado mundial. La izquierda colonizada olvida que no vivimos en un sistema-mundo capitalista sino en un sistema-mundo interseccional (patriarcal-racista-cristianocéntrico-cartesiano, etc.) entre los cuales el capitalismo es una de sus partes y no necesariamente el principal. Si siguen creyendo que el problema de la humanidad se resuelve principalmente desde lo económico[28] seguirán reproduciendo los mismos fracasos que vivió el “socialismo real”[29]. No se trata de crear más riqueza para que por la ley del embudo[30] les llegue algo al pueblo sino de cambiar las relaciones de propiedad, pero ante todo y principalmente las relaciones culturales y de conciencia biocéntrica, que es en última instancia el dilema de hoy en día: la continuidad del status quo (capitalismo) o la prolongación de la vida (indianismo), de ahí dos modelos y propósitos de vivir y de existir. Es decir, un cambio estructural para que los recursos pasen de manos privadas a manos comunitarias y una parte a las estatales, y por otro lado, las relaciones con la naturaleza y la sociedad pasen de una visión explotadora de la naturaleza -y por ende de los seres humanos- a una relación homeostática de convivencia integral. Pues, no es posible que haya explotación de la naturaleza y no explotación del hombre, el sistema de explotación es uno solo y se mueve en diferentes formas y mecanismos por todas las partes constitutivas del sistema-mundo civilizatorio. Solo pretender eliminar la explotación del hombre y no de la naturaleza, es el eufemismo para auto engañarse y no querer terminar definitivamente con la explotación y el sistema que le sostiene (gatopardismo).

No se trata solamente de que disminuya la pobreza sino de que se elimine la explotación en general. Como tampoco se trata de empezar por un cambio de la matriz productiva sino de un cambio de la matriz de acumulación, pues la nueva matriz productiva servirá principalmente para restaurar aún más la matriz de acumulación del gran capital. Se generará más riqueza que quizás aumente el ingreso de los pobres y se disminuya la pobreza pero se mantendrá el sistema capitalista de concentración, con lo cual todo sigue igual. Es decir, los pobres, no serán menos pobres como una acción de redistribución de la riqueza sino porque han mejorado los ingresos de todos, ricos[31] y pobres, pero en última instancia siguen existiendo unos y otros pues no es posible de que todos sean ricos, por lo que, lo único que se consigue con estos cambios de timón es que el sistema original siga intacto y más renovado aún[32].

Por ejemplo los países nórdicos con un capitalismo moderado han terminado con la pobreza pero no con la dependencia, que por el contrario está más arraigada. Todo lo cual no asegura un paso al socialismo como cree cierta izquierda bajo el argumento de transición[33] o de eslabón. Hasta ahora en ninguna parte del mundo ha sucedido que con el desarrollo del capitalismo se pase al socialismo[34], mas por el contrario lo que ha hecho es asegurar y perennizar al capitalismo que se vuelve más rebosante y sólido, sin que se avizore su terminación y peor un cambio estructural.[35] Incluso los países nórdicos no solo que han eliminado casi completamente la pobreza sino que tienen los más altos índices mundiales en igualdad social entre la población, pero no se advierte ni se acepta ninguna idea de salida del capitalismo dentro del pueblo[36], por el contrario ponen mayor distancia con el socialismo o algo contrario al sistema reinante.[37]  Por otro lado, se presenta a este capitalismo del bienestar como mejor que el capitalismo tercermundista, sin darse cuenta del costo ambiental planetario por el excesivo consumismo[38] que conlleva al materialismo y al individualismo con altas tasas de suicidio[39], de todo lo cual hay críticos al interior[40] y exterior de dichos países.

En este sentido, el peligro mayor para el capitalismo no ha sido la izquierda ni la centro-izquierda sino la extrema-derecha, y paradójicamente para el pueblo ha sido la izquierda nacionalista y reformista. Por tanto, la receta para que el capitalismo se prologue en el tiempo y el espacio es un nivel de redistribución[41], el cual no modifica las estructuras existentes del modo de acumulación capitalista sino que más bien las afirma[42]. Claro que esto no quiere decir que los ultra-conservadores hayan aprendido –aunque algunos si lo parecen-[43], pero sí debería aprender la izquierda que sigue creyendo en la progresividad y su cambio por evolución o por caída propia. Esto no significa que estemos de acuerdo en acentuar la pobreza -como plantearía otra izquierda extremista- para acentuar las contradicciones que conllevarían a un cambio violento, pero tampoco en que hay que satisfacer algunas necesidades para dejar de lado el proyecto de fondo[44], que es lo que está haciendo la revolución gatoparda de restauración del capitalismo por parte del correismo. Si se acaba la dependencia colonial se acaba la pobreza y el capitalismo, y no a la inversa como plantea la izquierda. Acabar con la dependencia implica una descolonización para acabar con las estructuras que sostienen al capitalismo y al patriarcalismo en general. Terminar la dependencia o explotación hacia los medios y formas de producción colonial (revolución agraria, minera…) es la “independencia” real y profunda, en palabras marxistas. El colonialismo se mantiene por la irrigación de recursos materiales (naturales, humanos, trabajo) de la periferia, si ésta ya no le inyecta se cae el sistema-mundo moderno/colonial en su conjunto. Si esto no se tiene claro se cae en el sofisma de pretender acabar el extractivismo con más extractivismo, lo cual es morderse la cola infinitamente hasta terminar desquiciado y así nunca acabar con el colonialismo del capital.

En este sentido, la diferencia entre el sumak kawsay[45] (vida plena)[46] y la izquierda, es que los primeros quieren acabar paralelamente con la pobreza y el capitalismo colonial para construir/reconstruir el sumak kawsay (vivir en plenitud), mientras los otros quieren acabar con la pobreza para construir un capitalismo popular[47] o “socialismo de mercado”, el cual les conducirá algún día al socialismo del siglo XXI. El indianismo quiere acabar ahora con la pobreza y al mismo tiempo con el capitalismo a partir de acabar la dependencia patronal (autonomía y autodeterminación comunitaria)[48], y no con la (re)distribución que solo produce paliativos  que acomodan y reajustan al capital, por medio de una mano de obra cada día más calificada y mejor pagada, que permite acrecentar los ingresos económicos y por ende la acumulación del capital hacia unos cuántos grupos[49]. Es decir, no se trata de acabar con el sistema para luego construir otro, sino de reconstruir otro desde adentro para que le engulla al sistema establecido. Esa es la diferencia entre la izquierda y el indianismo que tienen dos visiones y proyectos diferentes de cambio.

En otras palabras, los “capitalistas salvajes” acumulan capital mediante la sobreexplotación laboral, los “capitalistas humanistas”[50] lo hacen a través de producir técnicamente más (sociedad del conocimiento), pagando mejor a sus trabajadores (redistribución) y hasta cuidando el medio ambiente (desarrollo sostenible y sustentable). Ese el “capitalismo verde”[51] que se va instalando en Europa y que será el capitalismo del futuro y del cual quiere ser parte la “revolución ciudadana”.

Dice Correa que quiere acabar con el subdesarrollo para entrar al desarrollo, propósito que también lo plantean los países desarrollados pues su propósito es estructurar a nivel mundial un capitalismo desarrollado, moderno, global y fuerte, para que este sistema tenga una vida eterna. El indianismo no aspira pasar del subdesarrollo al desarrollo capitalista (pos-desarrllo) sino saltar más allá del desarrollo piramidal (trans-desarrollo) para construir un sistema de reciprocidad complementaria que equilibre y armonice a todas las fuerzas participativas. No se trata de construir el desarrollo de unos sobre el subdesarrollo de otros, así la brecha no sea tan amplia como en los países nórdicos. El indianismo no concibe la idea del desarrollo pues a lo único que conlleva es a la inserción plena de la alteridad al capitalismo y al eurocentrismo. Saben muy bien que es una trampa, pues al desarrollarse occidentalmente pierden su identidad, por lo que no han caído en el teatro del correismo que quiere convencerles que el desafío de los indígenas actuales es desarrollarse pero sin perder su identidad.

En este sentido, el asunto está entre los que buscan hacer los cambios que permitan la perennidad del capitalismo-patriarcalismo a pretexto de transición, y los que quieren un cambio total, raigal y estructural. Los capitalistas humanistas lo entienden muy bien y saben que el asunto es no llegar a los extremos a como actuaron los “salvajes” neoliberales. O como enseña la historia en otras crisis anteriores, como las protagonizadas por los conservadores en la época republicana frente a los liberales, o la de los invasores españoles en la etapa colonial contra los indígenas.

Recordemos que ante la ambición desaforada de los primeros conquistadores españoles, los reyes católicos se vieron obligados a dictar las denominadas “capitulaciones de la reina” con el propósito de evitar que la mano de obra indígena sea extinguida y así evitar su muerte por el abuso y sobreexplotación de la que eran objeto. No fue su sensibilidad hacia los indígenas sino la conciencia de que se estaban quedando sin manos que produzcan más riqueza lo que les llevó a frenar a los “salvajes” conquistadores, a través de la disminución de las horas laborables como asimismo con una mejor alimentación y una mayor atención en salud (redistribución). Lo cual permitió que el capitalismo incipiente se instale definitivamente en Amaruka (América) y desde ahí perviva hasta nuestros días, caso contrario sin esos cambios el capitalismo y la invasión se hubieran caído. Tiempo en el cual se han producido varias rebeliones contra el sistema, pero que a la final han terminado en reformas que mas bien han logrado modificar o corregir ciertas desviaciones del sistema, y con ello re-encauzarle para que no desfallezca. Como hoy en día se encuentra también haciéndolo Rafael Correa administrando adecuadamente el capitalismo liberal frente a lo hecho anteriormente por la derecha conservadora, a través de una serie de reformas que no revolucionan al sistema sino que por el contrario le han hecho más vigoroso y en proceso de excelencia.

Es decir, desde hace 500 años se han venido haciendo algunos cambios, todos ellos humanistas, populares, cristianos, cultos…[52] Cambios que han frenado la sobreexplotación y la avaricia desaforada de “salvajes” codiciosos, pero que paradójicamente han logrado apuntalar al mismo sistema primigenio. Todo cambio que no se mueve como parte de la gran transformación, simplemente está acomodando al mismo sistema que dice combatir. Cambiar las ramas y no cambiar las raíces es podar al árbol para que esté más firme y robusto.

En resumen, no hay mayor diferencia entre lo que aspira Correa y el FMI[53], BM, BID, UNION EUROPEA[54], NNUU, CEPAL, muchos de los cuales le aplauden[55] y hasta emulan algunas de sus políticas. Incluso algunos gobernantes de derecha han comenzado a aplicar algunas de sus tácticas[56], especialmente las de criminalización de la protesta (Rajoy en España), por lo que Rafael Correa se ha convertido en el más grande mentalizador y propulsor mundial de cómo se deben apagar sutilmente los reclamos populares.

CAMBIOS COSMETICOS

Según Rafael Correa los logros de su gobierno están en la cantidad de carreteras, escuelas, hospitales realizados. Pero el asunto no está solamente en los elementos per se -que son muy relativos-, sino para qué sirven o dentro de que camino se inscriben: la consolidación del capitalismo o la catapulta a un trans-capitalismo, no hay más posibilidades. Es obvio que las “lindas” carreteras serán más beneficiosas para el gran capital que podrá explotar a mayor medida los recursos naturales, que a un pueblo que básicamente viaja en bus y que tan solo ya no saltará en el asiento del bus. Siendo esa su mayor ventaja y no la “esperanza”[57] como dice Correa, pues las grandes carreteras son una bella ilusión que como todo delirio luego se transformará en desesperanza y frustración, como las tantas que se ha vivido en toda la historia del Ecuador.

De lo que se trataba era de terminar con los caminos que conducen al desarrollo del capitalismo y mas bien abrir las compuertas para que el sumak kawsay se expanda y reverdezca en todo el territorio, esto es, invertir los recursos en el empoderamiento del pueblo a través de su organización económica y política en forma de mancomunidades, para que ellos construyan las lindas carreteras que permitan consolidar la “vida plena”. Pero el correismo hace todo al revés, pues estas carreteras no conducirán ni siquiera al socialismo sino a la restauración de la acumulación del capital, privado o de Estado, es decir, a lo mismo. “Se trata, por tanto, del capitalismo del siglo XXI. Hablar del socialismo del siglo XXI, es por el momento, y en el mejor de los casos, un objetivo lejano.”[58]

Es obvio que primero hay que cambiar los cimientos para que cambie todo lo demás, es decir, de abajo hacia arriba y no desde los ricos hacia los pobres (goteo). Lo que implica que el asunto es de concepciones integrales y procesos sistémicos, y no solamente de valores macroeconómicos y procesos lineales y acumulativos. En otras palabras, una “serie de políticas sociales e infraestructuras esenciales para el desarrollo del país”, lo que vale decir del capital. Pues no hay país ni patria sino un territorio que en su mayoría es de unas cuántas familias, por lo que es falso que la “Patria ya es de todos”. Eso solo será cuando se haya restituido el comunitarismo en todo el territorio.

Entonces, el correismo está conduciendo una serie de cambios paliativos, que a la final son pretextos para no asumir responsablemente los asuntos estructurales, desviándose de los cambios profundos por cambios de maquillaje que no alteran al sistema sino que le reacomodan y le estabilizan más sólidamente. Hacer una serie de cambios con la esperanza de que algún día se pueda hacer el gran cambio, es puro y simple gatopardismo.

Por ejemplo: ¿quiénes han construido todas las “inteligentes” obras de la revolución ciudadana y de dónde han provenido los recursos invertidos? Estas “brillantes obras” han sido construidas por grandes empresas capitalistas nacionales y transnacionales[59], que como todo negocio obtienen grandes ganancias, lo que significa que se vayan fortificando los mismos grupos monopólicos y por ende el capitalismo. ¿Qué empresa mediana e incluso grande podría ganar una licitación a estos inmensos pulpos que controlan el mercado nacional y mundial? De ahí que son las mismas empresas las que siempre ganan estos proyectos, lo que implica seguir optimizando el sistema de acumulación del capital.

Todo lo cual no construye un socialismo sino que fortifica al capital[60], por mas que Correa repita sórdidamente que en su gobierno se privilegia a los seres humanos sobre el capital[61], para tan solo convencer a la “izquierda boba”[62] -como algunos la han calificado-. O como les respondió José Mujica en la cumbre G77 de Bolivia (06/15/2014) a los gobiernos desarrollistas de Bolivia, Ecuador, Venezuela, etc.: “Me quedé pensando mucho hermano Evo (Morales), en tu forma de decir que traes algo ancestral de los pueblos indígenas, pero lo ancestral es lo eterno, el amor a la vida que no puede estar separado de la sencillez, de la fraternidad y de la solidaridad elemental. Pero si me educo y nos formamos en la cultura del despilfarro innecesario, para que el capitalismo siga acumulando, porque si uno mete la cultura del despilfarro, pierde la fuente esencial de la acumulación. Si seguimos en esa trampa, es posible que logremos desarrollo material, pero no lograremos desarrollo humano”.

Un gobierno indianista del sumak kawsay tampoco organizaría una empresa estatal con el propósito de que los recursos se queden en el Estado -como propugnarían otros socialistas- sino que organizaría al pueblo a diferentes niveles e instancias para que se hagan cargo de estas obras.

Esto es, motivaría a miembros de las comunidades y grupos para que unan capitales, capacidades e instrumentos, para con el aval del Estado puedan contratar ciertos servicios profesionales, y paralelamente poniendo la mano de obra proceder a la construcción de una carretera, un camino, un puente, una escuela, un hospital, etc. Si la obra es de mayor envergadura, el gobierno llamaría a pequeños empresarios para que se unan para ejecutar ciertas obras, y posteriormente se desintegrarían para así evitar la concentración del capital.  Aunque  también cabría por cierto tiempo, que el Estado monte una empresa y luego sea vendido a sus propios trabajadores, con el propósito de que sean paralelamente dueños y empleados, y así consolidar varios grupos pero como una actividad sectorial para que no acaparen todo el mercado nacional… Los mecanismos y formas serían discutibles, pero lo importante será generar un mecanismo que evite que los recursos se vayan acumulando solo en ciertas manos (como sigue pasando con Correa) y se propenda a una redistribución de los ingresos por el trabajo propio y no en base a altos impuestos o bonos, como actúa el paternalismo de izquierda y su Estado benefactor.

Aquí valga anotar el caso interesante del grupo Adonay, sus miembros eran beneficiarios del bono de desarrollo y decidieron unirse y formar una microempresa de limpieza. Para ello solicitaron el apoyo del Estado para poder empezar, afortunadamente fueron atendidos por ciertas instancias del gobierno (MIES, IEPS) que les apoyaron. Siendo éste uno de los pocos casos, y que refleja el poco interés de Correa por convertir esto en una política pública masiva. Otra cosa sería, si el gobierno motivara y apoyara la conformación de asociaciones de limpieza, guardianía, alimentos…, para que luego firmen contratos con el Estado. Y así dejen de ser explotados por empresarios sino que ellos mismos sean sus propios jefes y no dependan de nadie. Además de esta manera se terminaría con este bono de la vergüenza[63] y se acabaría con paternalismos y clientelismos para generar un sistema de vida comunitario que contraponga y contrarreste la acumulación del capital en pequeñas familias. Eso sería verdaderamente revolucionario para terminar con el capitalismo y no para restaurarlo.

En cuanto a los institutos educativos del correismo estos siguen respondiendo a la misma lógica, estructura y pensamiento del capitalismo primermundista. Todo está diseñado y sigue la pauta objetivista, extractivista, cosificadora del capitalismo sustentable, con sus mismas pedagogías, currículos y hermenéuticas. Por ejemplo los “4 cerebros” que dirigen la Yachay vienen de la Caltech, el Instituto Tecnológico de California, Estados Unidos que quieren reproducir el eurocentrismo paradigmático en el Ecuador. Lo que se pretende enseñar es la misma educación colonialista del capitalismo con su pensamiento logocrático, tecnomórfico, hedonista y anoréxico[64]. Si en los mismos EEUU y Europa hay quienes cuestionan a todo el posmodernismo cartesiano y abogan por otra ciencia y tecnología menos positivista y reduccionista, el correismo se propone integrar al Ecuador a la élite del capitalismo del bienestar y del patriarcalismo desarrrollista[65].

Esto quiere decir, que el asunto central no es de edificios bonitos y de equipamientos sofisticados con excelentes profesores y últimas pedagogías (escuelas del milenio) [66], sino de lo que se enseña y hacia dónde va dirigido todo ello: el neocolonialismo neocapitalista o a una descolonización integral.

Pero lo que está sucediendo -y utilizando como pretexto a la interculturalidad- es la integración o la inclusión a los conceptos, visiones, y parámetros del paradigma eurocéntrico, considerado el más desarrollado y avanzado[67]. Lo que quiere decir la continuación de la colonialidad del saber y del poder, y cuyo propósito es lograr -de una vez por todas- la conquista definitiva de los indígenas por el pensamiento colonialista[68], y así terminar para siempre con las epistemologías, axiologías, hermenéuticas, ontologías de la filosofía y cultura andina. Es decir, es la “educación de la excelencia”[69] para la plena domesticación de la conciencia y la restauración completa del capitalismo y el patriarcalismo civilizatorio. Por lo tanto, ninguna expresión de descolonización por mas que se llenen la boca con clishes antiimperialistas.

El caso del agua es otro caso emblemático de esta restauración conservadora y capitalista que viene empujando el correismo. Por cientos de años la administración del agua estuvo en manos de las comunidades, en un ejercicio directo de democracia participativa y directa, sin ningún tipo de representación del Estado o de algún poder delegativo del pueblo. Una acción de matriz comunitaria para que el pueblo asuma personal y responsablemente la relación con el agua como fuente de vida. Además considerándola parte consciente de lo que somos los seres humanos, y no tan solo un simple recurso natural o fuente de riqueza como lo ve el materialismo consumista. Pero ahora bajo los conceptos de centralismo y de estandarización con que se maneja el “progresismo”, los cuales tienen una clara visión occidentalista y capitalista, están imponiéndose con el argumento de que el Estado debe velar y proteger el agua para todos los ecuatorianos[70] (Estado Único). Es decir, de la participación directa del pueblo en su administración a través de un “consejo plurinacional” a la administración de una sola persona “puesta a dedo” por el Presidente. Con ello continuar con la construcción del Estado unitario o nanocrático donde un solo individuo es el genio que resuelve todo (monismo). Este caso -ejemplifica una vez más- que solo hemos pasado de la monarquía (feudalismo) a la monorepública (capitalismo/socialismo), cambios formales o gatopardos de la democracia patriarcal[71] para que todo siga cumpliendo la misma función: piramidalizar la sociedad.

De otro lado, el Estado  por su propia naturaleza y como se ha demostrado históricamente ha velado por los intereses del gran capital, sea privado o de Estado (China). El Estado -por mas democrático que sea- no resuelve ni determina la estructura económica, sino al contrario, pues el Estado nacional por estar dentro de un sistema-mundo capitalista-colonialista termina ajustándose a los vaivenes del comercio exterior mundial[72]. Por eso es que han terminado construyéndose capitalismos de Estado en todas las experiencias de izquierda, sino cual sería la explicación? Y eso es lo que no entiende la izquierda y quiere hacer una revolución desde el Estado y la economía, y no desde el pueblo organizado económica y culturalmente con un alto nivel de masa crítica[73].

Un Estado concentrador y hegemónico[74] es un Estado más conservador o “salvaje” que un Estado abierto y descentralizado. Un gobierno y una estructura económica mientras más vertical es, está encaminado a acentuar más la acumulación en la cúspide, así se digan socialistas, pues el capitalismo como tal se encarga de que los ríos de dinero se vayan concentrando en pequeñas élites, a pesar de altos impuestos o de instituciones anti monopolio, como ha sucedido con las grandes potencias que actualmente se desenvuelven en una crisis estructural.

En definitiva, de todo lo que hemos señalado se desprende que Rafael Correa les está dado una clase magistral a los economistas neoliberales de lo que se debe hacer para que NO se caiga el capitalismo, de cómo pararlo y afincarlo sobre sus cimientos para que perdure por más tiempo. Siendo ese su aporte de izquierda al capitalismo del siglo XXI desde el economicismo, pero paradójicamente a nivel político, social, cultural sus posturas son conservadoras[75] e incluso de ultra derecha -en algunos casos[76]. De ahí que para nosotros Rafael Correa es un populista[77] neo-conservador[78] y neo- colonialista[79]. Consideramos como populismo, a todo proyecto que dependa de una persona y no de organizaciones e instituciones estructuradas y consolidadas. Cuando el caudillo cree que todo debe pasar por él porque nadie es más confiable que él mismo y empieza a concentrar todo en él, es populismo.

Todo programa político que se sostenga por el carisma del máximo jefe, es puro populismo. Culpar a otros de la restauración conservadora es populismo, al no tomar conciencia de que se están cometiendo errores que están conduciendo a ello. Es populismo lavarse las manos al no asumir sus actos propios y responsabilizarse de los mismos, lo cual es posible mientras se dure en el poder pero muy difícilmente de la historia. Todo proceso que se caiga cuando se cae el líder significa que fue tan solo populismo lo que se vivió, en vista de que no pudo continuar por sí mismo con sus propios miles de pies y corazones.

La muestra clara y palpable de todo ello, es que la oposición a la “revolución ciudadana” viene principalmente de la izquierda, como lo reconoce el propio Correa quien ha señalado que la “izquierda infantil” le está haciendo el juego a la derecha a través de darles argumentos para que lo critiquen.[80] Es decir, bellas intenciones de los socialistas del siglo XXI pero lo real es que estamos viviendo la restauración del capitalismo luego de la herida propinada por el neoliberalismo. Sin que exista esperanza de que la izquierda en general haya aprendido, pues su eurocentrismo no les permite ver mas allá del juego de izquierdas y derechas al interior del mismo sistema paradigmático de la occidentalidad[81] (gatopardismo).

Entonces, una cosa es intentar acabar con la pobreza y seguir manteniendo el mismo sistema que la ha provocado, y otra es acabar con la pobreza y con el sistema de dependencia o de explotación que la genera. Si no se acaba con el sistema, lo máximo que se conseguirá es disminuir la pobreza o acortar la brecha entre ricos y pobres (de las que se ufana el correismo), pero a la final seguirán abriendo pobres, aunque un poco menos, pero por solo cierto tiempo pues luego vendrá otra crisis en las permanentes crisis cíclicas en la historia del capitalismo.

En concreto lo que la izquierda debe analizar es, si cada paso que da está encauzado a ir minando al sistema a partir de reconstruir el otro sistema, o si simplemente se le está fortificando al mismo a pesar de que no sea premeditado o que la intención sea otra. Esa es la gran diferencia que no entiende el señor Correa (como la izquierda cortoplacista) y acusa a los que propugnan el sumak kawsay de creer que “la pobreza es folclor”.[82] [83]No entiende que el asunto es relacional a nivel sistémico y ontológico, en la que él quiere sacrificar o sobreexplotar la naturaleza[84]  (visión instrumentalista y antropocéntrica), y los indianistas que actúan integralmente[85] e interseccionalmente[86] quieren cuidarla buscando formas alternativas de ingresos (conciencia vitalista)[87], pensando así responsablemente para con las fuerzas sostenedoras de la vida (derechos de la naturaleza)[88] como de igual manera en las futuras generaciones.

Esa la gran diferencia entre quienes quieren construir primero un capitalismo popular, y luego pasar a un biosocialismo republicano, para finalmente construir el socialismo del buen vivir, como lo ha señalado uno de los máximos pensadores de la revolución ciudadana y del Senescyt, René Ramírez.[89] En cambio, los pueblos ancestrales quieren expandir el sumak kawsay (vida plena) en donde todavía vive (comunidades rurales poco colonizadas), reconstruir las paredes en donde sobrevive (comunidades y recintos rurales colonizados) y poner los cimientos en donde ha desaparecido (ciudades y pueblos urbanos en general)[90]. Es decir, construir/reconstruir el sumak kawsay ahora y no mañana, entendiendo que lo que se siembra se cosecha, por ende si siembra capitalismo popular lo que se logrará es un capitalismo más renovado, y no un socialismo como dicen que quieren construir.[91]

Aquí valga precisar, que la pobreza fue traída e impuesta en Amaruka por la Europa monárquica. Ningún cronista o historiador habla de que en el continente “americano” hayan encontrado pobreza y peor miseria como la que vivía Europa. Todo lo contrario, se quedaron admirados de la gran riqueza con que se encontraron[92] y que justamente despertó la codicia y la ambición por parte de los invasores y su afán desaforado por llevarse todo. Y esa riqueza era producto de un sistema comunitario[93], cuya fuerza, poder y capacidad estaba en la mutualidad (ayuda mutua), la reciprocidad, la integralidad, la estabilidad. Principios totalmente diferentes al eurocentrismo de derecha y de izquierda que se mueven por la competitividad, la libertad de mercado, el desarrollo, el crecimiento económico[94]. Por ende, construir el sumak kawsay (vida plena) implica guiarse por otras epistemologías y axiologías, las cuales son muy diferentes a las vertientes logocráticas con sus dos ramas: la liberal y la marxista.

LA BIPOLARIDAD CORREISTA

El correismo es la expresión más clara de la contradicción, lo que hace “con la mano lo borra con el codo”. Crítica algo pero no hace lo contrario sino que hace lo mismo que reprocha, así, satiriza políticamente al neoliberalismo, al capitalismo y al imperialismo pero alaba sus filosofías, pensamientos, academias[95]. Cuestiona a la prensa mercantilista de que “una mentira repetida mil veces parece verdad”, y él hace lo mismo con la desbocada propaganda gubernamental (linchamiento mediático)[96]. Antes lo hacía “el capitalismo salvaje” ahora lo hace el “estatismo salvaje”[97], solo es un cambio de actores: ahora nos toca a nosotros. Y así en todos los ámbitos, en que tan solo se convierte en el otro lado de la derecha o de la misma moneda, debido a la personalidad bipolar de Correa que es lo que le conduce al populismo y al vaivén de un extremo a otro.

En el discurso hacia el exterior se presenta como antiimperialista y anticolonial pero al interior del país es todo lo contrario. Por ejemplo, los correistas reprochan que no se está respetando por el nuevo alcalde de Quito y la derecha en general, el cambio de la estrofa a cantarse del himno de esta ciudad y que hace referencia a la España colonial[98], pero al mismo tiempo lanzan sus ataques a la comunidad de Sarayaku con el mismo argumento que los colonialistas han sostenido de siempre, de que el Estado es uno solo o unitario [99]. Discurso que ha sido perenne en conservadores, liberales y ahora de esta izquierda o centro izquierda como prefiere calificar al gobierno de Correa el sociólogo Boaventura de Souza Santos[100] o de progresismo como señala Eduardo Gudynas.

Si bien a la izquierda le costó mucho entender la plurinacionalidad, aceptándolo recientemente e incorporando el concepto en la Constitución, ahora Correa dice que los indígenas están confundiendo el concepto de plurinacional. Lo que demuestra que solo fue una introducción cosmética cuando dice: “se pretende que en Ecuador coexistan territorios independientes del Estado Nacional”.  Siendo eso justamente lo que impulsaría ordenadamente un gobierno revolucionario sistémico y no revolucionario del mismo sistema (gatopardismo). Conduciría a la construcción de un país pluri-estatal con el propósito de que las naciones y pueblos milenarios del actual Ecuador se conviertan en Estados dentro de una gran confederación de Estados, a igual como otros Estados que ya existen en el mundo en los cuales no todas las leyes se aplican en todos los Estados miembros. Aunque obviamente este Estado Plurinacional sería más diverso aún pero en unidad, como de hecho históricamente han funcionado las nacionalidades originarias, las mismas que no han sido iguales pero han sido capaces de convivir en la pluralidad (unidad dentro de la diversidad), siendo ese su mérito, muy diferente al hegemonismo y al centralismo de occidente[101].

Por ende y en el fondo lo que hace Correa en la práctica es seguir manteniendo el mismo Estado colonial y criollo[102], con las mismas estructuras e instituciones creadas y establecidas desde su inicio por los invasores, luego por los conservadores y algunas remodeladas por el liberalismo y la socialdemocracia, solo que ahora están simplemente más “eficientes” y “cálidas”. Rafael Correa es el gran gatopardo ecuatoriano que reforma una parte de las estructuras para conservar el todo sin que nada cambie realmente. Ha sido el más inteligente revolucionario para cambiar lo que era necesario cambiar para que nada cambie en la esencia. La historia capitalista-colonial le agradecerá a Rafael Correa aunque ahora le recrimine. La revolución liberal y la revolución ciudadana pasarán a la historia como las grandes revoluciones integradoras y renovadoras del capitalismo. En Eloy Alfaro y hace 100 años es entendible y aceptable, pero a estas “altura del partido” en Rafael Correa y la izquierda cómplice, es inadmisible e imperdonable.

Dicho de otra forma, el capitalismo fue instaurado paulatinamente en lo que hoy se llama Ecuador, habiendo tenido en su proceso de vida momentos críticos, de los cuales se ha salvado de su desaparición gracias a ciertos gobiernos populistas-nacionalistas y de centro-izquierda que han paliado las crisis provocadas por la derecha, permitiéndoles nuevamente restablecer y remontar el capitalismo. Eso es todo. Por el contrario una auténtica revolución ciudadana y sin “falsos romanticismos” hubiera empezado a desmontar el Estado colonial y criollo[103], principalmente el presidencialismo y la división burguesa en los 3 poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) para establecer un modelo de organización ciudadana, donde el pueblo en forma de consejos de gobierno asuma las responsabilidades locales en forma directa y personalizada. De cuya unión de consejos locales surjan los gobiernos parroquiales, así hasta llegar al gobierno nacional en donde ya no sería una sola persona la que dirija ni tampoco un partido, sino el pueblo real y participativamente a través de un Gran Consejo. El mismo que no sería fruto o producto de elecciones al estilo democrático capitalista sino por medio de cooptaciones desde las bases y que en espiral remontan hasta la cúspide. Así se acabaría con el presidencialismo y el partidismo, máximas expresiones del capitalismo y que son la base para la perpetuación ideológica y organizativa de este sistema[104].
Por el contrario, este gobierno pretende con el nuevo código territorial y bajo su visión centralizadora y unitaria, que todos los gobiernos locales se uniformen bajo el pretexto de que todos deben trabajar coordinadamente bajo una misma planificación, lo cual en esencia conduce a una globalización uniformizante. A este nivel, esta izquierda es más reaccionaria que cierta derecha que prefiere la diversidad y la variedad, y no un totalitarismo al cual le llaman “liderazgo fuerte” y a pretexto de unidad nacional.[105]

Sin embargo de todo lo anotado, somos conscientes de que no se puede “pedir peras al olmo” -como algunos lo aspiran-, pues es absurdo creer y esperar que la “pequeño burguesía” -como diría Marx- pueda empujar una verdadera revolución ciudadana, y peor una revolución de pueblos y naciones como plantea el indianismo.

Cómo se les puede pedir a una serie de tecnócratas hijos de la pequeño burguesía nacional que hagan una revolución que acabe con el capitalismo, eso es un anacronismo. Sería una vergüenza para cualquier pueblo en el mundo, que la revolución y el cambio la hagan los sectores medios. Qué clase de revolución es aquella vertical, impuesta desde arriba por ciertos grupos de intelectuales y no hecha horizontalmente y desde abajo por las grandes mayorías poblacionales. Por ello, todas las revoluciones que han hecho estos sectores han fracasado en el mundo entero, ya que han estado más llenas de romanticismo y de mesianismo por salvar a un pueblo, del que nunca han sido parte en su vida concreta y cotidiana.

De ahí que una revolución real y profunda solo sería auténtica en la medida que la hagan quienes han vivido en carne propia la explotación y no entre quienes teorizan sobre la pobreza cuando nunca han sentido ni sabido lo que es no tener que comer. Y mientras ese pueblo no aprenda y reaccione, va a seguir padeciendo hasta que algún día asuma con sus hijos más sabios una verdadera transformación para trastocar desde sus cimientos al sistema establecido.

Lo que no necesariamente implica una revolución violenta de largo plazo sino una revolución de organización social en un largo aliento para una toma rápida que produzca un giro total o a un Pachakutik -como dicen los maestros andinos- y que es lo que se encuentran haciendo (revolución de conciencia) sin desesperarse con revoluciones gatopardas ni de otro tipo que aspiran los marxistas. En este sentido, los únicos que podrían hacerlo son los hijos de la tierra[106], los desterrados, los olvidados, es decir, los que viven cotidianamente en su vida privada o personal en formas no capitalistas de vida[107]. Los que viven en otro sistema dentro del gran sistema, que por lo tanto son la alteridad en su vida diaria y que dentro de sus propias formas de convivencia son la alter-nativa concreta al sistema oficial. Y que por tanto ya están haciendo el cambio verdadero al vivir ya el nuevo sistema que está germinando en todo el mundo.

Los pequeños burgueses de la “revolución ciudadana” -algunos de los cuales no son tan pequeños y otros han llegado a serlo en este gobierno-, viven en su vida privada[108] en las mismas formas, estereotipos y paradigmas capitalistas-patriarcalistas. La única diferencia es que los otros tienen más, pero todos ellos viven dentro de los mismos estereotipos y frivolidades del sistema occidental. Socialistas que tienen como sirvientas a indias y que creen que con solo pagarles un poco mejor que los otros explotadores, ya son diferentes que los derechistas[109]. Como dicen los sabios (yachaks): “SOMOS LO QUE HACEMOS.”

La izquierda “no infantil” que apoya a Correa, aunque no está totalmente de acuerdo con él, cree que en todo caso se está dando un avance, pero nosotros consideramos que se ha dado un gran retroceso, pues va a ser muy difícil que se presente en el corto plazo otra oportunidad como está en que estaban dadas las condiciones para iniciar un salto cualitativo. Por tanto la llegada de Rafael Correa se ha transformado en una nueva contra-revolución, que todavía no se puede observar ampliamente pero que el tiempo permitirá ver que todo fue un espejismo y que lo único que se consiguió en el gobierno de Rafael Correa fue el afianzamiento y la restauración del capitalismo en el Ecuador[110].

Proceso después del cual retomarán la conducción del país las derechas, las mismas que ya han comenzado a recuperar espacio poco a poco, como se pudo visualizar en la gran derrota del 23F (23 de febrero del 2014), y que el gobierno habla de la “restauración conservadora”. Hecho que si se da, será por los errores y exabruptos de Correa[111] [112] con su revolución modernizadora del capitalismo[113] y no precisamente por la capacidad de la derecha.[114] No se necesita ser adivino para darse cuenta que al paso que vamos pronto la derecha retomará el timón del gobierno nacional, desde donde aprovechará al excelso[115] y rejuvenecido Estado capitalista que les va a dejar Rafael Correa Delgado[116], como en Bolivia el presidente Evo Morales o más precisamente García Linera, y así los demás gobiernos “progresistas”.

En otras palabras, la “restauración conservadora” es consecuencia de la restauración del capitalismo que viene empujando el correismo, al haberse dedicado a restaurar las mismas instituciones del sistema imperante. Sistema ahora más eficiente, que luego se irá contra el mismo cuando ya no lo necesite o quiera airearse con otro que le sirva mejor. La cuestión es simple, se está o no se está contra todo el sistema y no solo con ciertas partes, lo demás son bellos cuentos de hadas. Quién no puede mirar el todo como el águila o el cóndor se queda como la serpiente solo mirando la parte, y viceversa.

Todo ello con la complicidad de cierta izquierda[117], que por su inconsecuencia crítica  con la “revolución ciudadana”[118] fueron los verdaderos aliados de la derecha[119], y no el ecologismo, ni el indigenismo[120] ni los “infantiles de izquierda”, aunque tampoco creamos que sean una alternativa de cambio paradigmático.[121] Entonces quién le ha hecho el juego a la derecha, quién ha allanado el camino para la “restauración conservadora” y capitalista?. ¿Quiénes son los que han hecho una revolución capitalista en el siglo XXI?.

Si regresa la derecha no será por culpa de la izquierda “mediocre” -como dice Correa- sino por la excelencia de una izquierda colonizada funcional a la restauración del capitalismo[122] y el colonialismo. Y si se restaura la derecha por voluntad del pueblo en elecciones venideras, será porque el pueblo no tiene todavía una conciencia de izquierda y por ende el fracaso del discurso izquierdizante de la revolución ciudadana y de las demás izquierdas que no han sabido generar masa crítica. Culpar a la “izquierda infantil” de que están haciendo el juego a la derecha es creer que los errores del gobierno son su responsabilidad[123]. Jugar a la derecha es lo que hace el correismo con su capitalismo popular y su novelería del buen vivir, que están más cerca del status quo que de una transición como ellos creen estar empujando. Tentar al capitalismo del bienestar es manipular a que la gente se acomode más al consumismo que a generar una conciencia socialista, y mucho más lejos de una conciencia ecológica y vitalista de respeto y de reciprocidad para con la vida (indianismo).

No solo está en juego el capitalismo sino la vida misma. No se trata tan solo de derrumbar al capitalismo sino ante todo al antropocentrismo, al racionalismo, al positivismo, al ilustrismo, al tecnocratismo, al eurocentrismo… Si eso no lo entiende la izquierda seguirán dándose golpes de pecho y soñando con revoluciones hechas por líderes y no por los pueblos con su propia creación y acción. Creer que la revolución la hacen ciertos iluminados y no el pueblo consciente es seguir con “falsos romanticismos”. Si la derecha regresa al poder es que el pueblo no está preparado para hacer su propio cambio y no hay que asustarse ante la “restauración conservadora” sino preocuparse de que el pueblo se organice para que haga a futuro su propia revolución. No se trata de preocuparse por empujar más leyes represivas –como hace la “revolución ciudadana”- para que posteriormente sea la derecha las que las utilice y acentúen aún más la criminalización de la protesta, contra la propia revolución ciudadana, demás izquierdas e indianistas. Con lo que, el tiro les habrá salido por la culata -una vez más- a los correistas y demás izquierdas gatopardas que no terminan de aprender.

En definitiva, mientras la izquierda no viva en su propio cuerpo y corazón, como asimismo con su familia el nuevo sistema por el que dicen luchar no habrá cambio alguno. Mientras la izquierda no se convierta en anti-sistema y solo sean contra-sistema, sus luchas serán en vano y a la final terminarán restaurando al mismo sistema. Mientras hayan salvadores y caudillos[124] de Derecha o de Izquierda que se crean ser el pueblo[125] y que vociferen que “ahora en el Ecuador manda el pueblo”[126], todo será una nueva ilusión del gatopardo. Mientras el pueblo siga esperando que alguien le resuelva su propio cambio y no asuma con conciencia su propio proceso, todo será una revolución impuesta que no tendrá mayor tiempo de vida o que se transformará en una dictadura de Estado (castrismo). Mientras el pueblo organizado y con un gran nivel de masa-crítica, no actúe con sus propios hijos no puede haber una revolución integral y alter-nativa que conduzca a un cambio paradigmático total.

Ya son suficientes 500 años de intentos y hasta hora nada profundo. Permitan el turno al indianismo a que demuestre que es posible construir otro mundo en donde quepan todos los mundos.

[1] Rafael Correa encontró la palabra perfecta para sintetizar lo que está sucediendo en el Ecuador, él cree que se está dando una “restauración conservadora” y nosotros creemos que es así, pero gracias a él mismo con su actitud de “restauración del capitalismo” que le ha caracterizado durante toda su gestión, a través de “seguir haciendo lo mismo” como lo ha dicho el propio Correa.
[2] “Este es un proyecto alternativo. Lo definimos como un cambio radical, profundo y rápido del sistema vigente, pero insisto, teniendo un sistema alternativo. Muchas veces no se puede tener todas las cosas claras. Se tiene que hacer camino al andar, pero con los principios claros de lo que se puede hacer. No se trata solo de oponerse por oponerse, cambiar por cambiar. La pregunta es ¿cambiar hacia dónde? Tiene que ser hacia algo mejor, y eso es lo que está sucediendo en Ecuador”. Rafael Correa 15-01-12 El Telégrafo
[3] A fin de no caer en pragmatismos que proponen cambios epidérmicos ni en falsos romanticismos teóricos, resulta necesario contextualizar el momento histórico que vive Ecuador en el marco del sistema mundo. René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina. (COMPARTIMOS ALGUNOS PUNTOS DE VISTA CON RENE RAMIREZ PERO NO ENTENDEMOS SU PRACTICA. EN EL PODER UNA COSA ES LA TEORIA Y OTRA LA PRACTICA, ALGO TIPICO EN LAS IZQUIERDAS).
[4] Algunos piensan que el neoliberalismo fue superado porque los gobiernos progresistas implementaron políticas sociales para combatir los problemas creados por ese proyecto. Pero de nuevo se demuestra el desconocimiento sobre lo que es el neoliberalismo. Las distintas perspectivas político-teóricas no se definen por las banderas que defienden, sino por lo que proponen política y teóricamente para cada una de ellas. Los neoliberales tienen propuestas para las políticas sociales. Ellas tienen que ser focalizadas, compensatorias, con base en los individuos más frágiles (para promover la competencia). Las políticas sociales aplicadas por los gobiernos progresistas, en su mayoría, no están afuera de los marcos propuestos por el neoliberalismo. Al contrario, hacen parte de sus recetas. Entrevista de ZUR a Marcelo Dias Carcanholo, “El neodesarrollismo es una falsa alternativa al neoliberalismo”.
[5] El marco para este análisis es la discusión que se está dando a escala global entre cierto sector del pensamiento de izquierda que considera que lo más progresista y realizable hoy en día es idear y producir mejoras en la administración del capitalismo –en otras palabras, fomentar su lado «bueno» –, y otra posición que plantea el anticapitalismo desde una perspectiva puramente teórica, sin preocuparse por la viabilidad política de sus propuestas. René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.  (ESTA REFERENCIA ES PARTE DE UN ARTICULO QUE FUE ESCRITO EN EL 2012 PARA DEFENDER LA INICIATIVA YASUNI ITT CON EL PROPOSITO DE DEJAR EL PETROLEO BAJO TIERRA Y DENTRO DE UNA POSICION ANTICAPITALISTA, PERO LUEGO DE BORRARLO TODO CON EL PLAN B QUE IMPLICA SU EXTRACCION, COMO SIEMPRE AHORA ARGUMENTAN LA NO VIABILIDAD POLITICA PARA JUSTIFICARSE  Y CON ESTO QUERER OLVIDARSE DE QUE EL DINERO LES MANDA EN ULTIMA INSTANCIA: “De la misma forma, su valoración (de las reservas de petróleo en el Yasuní) no está asociada en sentido estricto a una cantidad de dinero que se espera recibir, sino a la construcción de una relación diferente entre el ser humano y la naturaleza y a una valoración de la biodiversidad no cuantificable monetariamente. Si bien uno de los principios del socialismo es la supremacía del trabajo sobre el capital, como se ha sugerido en otros artículos, la sociedad del buen vivir tiene un principio adicional: la supremacía de la vida (buena) sobre el trabajo”. (EN EL MISMO ARTÍCULO REFERIDO ANTERIORMENTE).
[6] “No obstante, es una iniciativa que permite evidenciar que la izquierda no solo no se debe conformar con buscar un «buen capitalismo», sino que debe plantear innovaciones que disputen el sentido del capitalismo y busquen construir otro mundo.” (EN REFERENCIA AL PROYECTO YASUNI ITT) René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.
[7] Rafael Correa: “Gobernar es a veces elegir el mal menor. El pueblo ecuatoriano nos dio su confianza, dos tercios de la Asamblea con lo cual podemos modificar la Constitución. Enlace ciudadano 378
[8] El gatopardismo es un concepto político según el cual en determinados momentos históricos se hace necesario crear una apariencia de cambio revolucionario con el fin último de que la base, el núcleo del sistema, permanezca incólume e inalterado. Este concepto está extraído del libro de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, “El Gatopardo”, una obra maestra de la literatura que también fue trasladada al cine de manera excepcional por el director Luchino Visconti.
[9] El indianismo es una corriente de pensamiento que integra las propuestas generales que provienen de los pueblos indígenas u originarios de Amaruka o Abya Yala (América) desde sus filosofías, epistemologías y ontologías milenarias, ajustadas a la realidad producida después de la invasión europea del continente ,y a su propósito de autonomía y autodeterminación.
[10] Si bien en el proyecto de la revolución ciudadana está participando alguna gente de izquierda, por el carácter personalista que ha tomado creemos que lo más oportuno es denominarle correismo como algo más encumbrado que revolución ciudadana.
[11] Hemos duplicado la inversión, pero no llegamos ni al 0,5 del PIB cuando la Unesco recomienda al menos el 1% del PIB. Rafael Correa 15-01-12 El Telégrafo
[12] Después de los “traumas” de las dos guerras mundiales que arrastraron a Occidente al borde del abismo, el “progreso” del género humano adquiere otra dimensión y nombre: surge el discurso del “desarrollo”, y con ello la división del mundo en primera, segunda y tercera.  De la noche a la mañana, dos tercios de la humanidad despertaron como “sub-desarrollados”, frente a las naciones industrializadas del Norte. Mediante el discurso del “desarrollo”, Occidente retoma el optimismo del siglo XIX, pero purifica las ideas “sociales” o incluso “socialistas” de todo tipo de mesianismo religioso. Josef Estermann, “Caminar al futuro, mirando al pasado”. Progreso, desarrollo y vivir bien en perspectiva intercultural
[13] El Nobel de economía Joseph Stiglitz criticó que se utilice el producto interior bruto (PIB) para medir la economía de los países, ya que no incluye la distribución de la riqueza. El País, 17-03-13
[14] La principal crítica a la medición del bienestar a través del PIB ha sido que el indicador no permite evaluar el desarrollo de forma integral. En ese sentido, el PIB es una herramienta válida para valorar el desarrollo económico en términos monetarios, mas dice muy poco sobre el impacto social y ambiental de las políticas públicas y por ende sobre la calidad de vida. Sustainability Blog 26-03-13
[15] Hay una abundante literatura que cuestiona el uso del PIB como indicador de crecimiento sustentable y coherente a nivel metodológico. Arturo Escobar ha desarrollado toda una teoría alrededor de la pertinencia del PIB y de las teorías modernas del crecimiento económico. De la misma manera Aníbal Quijano, Santiago Castro Gómez, Immanuel Wallerstein, Edgardo Lander, etc. Las teorías del regulacionismo criticaron también al PIB como indicador coherente, la misma crítica fue realizada desde las teorías del decrecimiento. Casi todas las corrientes ecológicas, desde la ecología profunda de Naess,
también han criticado la pertinencia del PIB. Lo ha hecho Ivan Illich y su propuesta de “convivialidad”. En su “Principio Esperanza”, Bloch también criticó la visión modernizante del tiempo lineal y cuantitativo inherente al PIB. En América del Sur, en especial en Bolivia, se ha producido una importante producción teórica que critica al desarrollismo y sus indicadores. El mismo gobierno francés derechista de Sarkozy nombró una comisión de expertos para crear nuevos indicadores de crecimiento, desarrollo y equidad. Esa Comisión fue conformada por J. Stiglitz, A. Sen y J. P. Fitoussi. Las Naciones Unidas propusieron como alternativa el Indice de Desarrollo Humano (IDH) como un indicador más completo, aunque incluía para su formulación al PIB per cápita. Decir que un país o una región son más desarrolladas que otras porque ha crecido su PIB, en realidad, es más un recurso ideológico que una constatación histórica.
Pablo Dávalos, El Sumak Kawsay (Buen Vivir) y la crítica a la teoría económica como ideología.
[16] Josef Estermann, “Caminar al futuro, mirando al pasado”. Progreso, desarrollo y vivir bien en perspectiva intercultural.
[17] El pequeño país de Bután en vez de acoplarse a lo que manda el colonialismo primermundista ha propuesto otro indicador: la Felicidad Bruta Interna, con ello cuestionando a estas arbitrarias formas de medir la calidad de vida y por ende descolonizando el pensamiento eurocéntrico. Y así muchos otros intelectuales e investigadores que plantean otros valores de medición.
[18] “Ha mencionado a Francia, Italia, España y Finlandia, y los ha puesto como ejemplos de democracias pese a que, según él, no establecen límites a la elección presidencial.” El Universo 13-03-14
[19] “Sé de lo que hablo. Toda mi vida he sido un académico; he tenido la oportunidad de estudiar en Latinoamérica, Europa, Estados Unidos; de enseñar en universidades extranjeras y en muchas universidades nacionales; conozco muy bien el sistema universitario en general y en particular el sistema universitario ecuatoriano.”  Rafael Correa, Discurso de inauguración del Colegio Réplica Mejía, Quito, 3 de abril de 2013
[20] “El Ciudadano”, periódico de Alianza País reseña: “Tres de las universidades más prestigiosas del mundo conocieron de cerca el milagro ecuatoriano. (…) Académicos y alumnos de las Universidades de Harvard, Yale y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MITT) vivieron con expectativa las explicaciones de cómo el Ecuador cambió su modelo de desarrollo, impulsa una revolución académica y se ha convertido en una de las economías más estable de la región.” LA RUTA DE LA NEOCOLONIALIDAD: MACONDO EN MASSACHUSETTS. por Napoleón Saltos Galarza, 18 Abril 2014.
[21] Hay 8.000 ecuatorianos que estudian con becas en las mejores universidades del mundo, de ellos 70 en la Universitat de Barcelona. Una de las características del subdesarrollo es la falta de una masa crítica. Por eso establecimos el proyecto Prometeo a fin de que nuestras universidades contactasen profesores de nivel mundial. En cuestión de conocimientos no podemos andar con falsos nacionalismos. Tenemos que aprender del que sabe. La Vanguardia 24-04-2014
[22] Correa consideró que en Europa no se entiende este tipo de medidas “porque están acostumbrados al nivel ético de la prensa europea”, mientras que “uno de los problemas de América Latina es que se miente”… El mandatario precisó que el mismo diario El País ha seguido esa línea de su acusación en su contra, lo que demuestra que “no contrasta su información, que es un deber fundamental profesional”. 27-04-2014 Internacional (NOTA: OBSERVESE LAS CONTRADICCIONES, ACASO EL PERIODICO EL PAIS NO ES EUROPEO)
[23] “El Rey Juan Carlos ha abdicado. El Príncipe Felipe asume trono de España. Ambos muy queridos amigos. Mucha suerte y todo nuestro cariño”, escribió el presidente Correa en su cuenta de Twitter. Agencia Andes, 2-6-14
[24] José Mujica en la cumbre G77 2014 en Bolivia criticando a Morales, Correa y demás “progresistas”: “no podemos seguir dándole manija a la civilización del despilfarro, cuando se está agrediendo nada más y nada menos que la vida del planeta, por eso creo que la batalla cultural en el seno de las discusiones de nuestra juventudes universitarias, todo hay que ponerlo encima de la mesa.  Es más fácil cambiar relaciones de propiedad y cambiar relaciones culturales, pero si no cambia la cultura, no cambia nada”. En la cumbre G77 en Bolivia 06/15/2014 criticando a los gobiernos desarrollistas de Bolivia, Ecuador, Venezuela, etc.
[25] El Presidente Rafael Correa, dijo el sábado pasado que el adscribía al denominado “Capitalismo Popular”. La primera que lo utilizó fue Margaret Tatcher en Inglaterra a la hora de instrumentar las privatizaciones. En Argentina, en su momento Carlos Menem, o en Brasil Collor de Melo también hablaron de “Capitalismo Popular”. También algunos otros partidos latinoamericanos, como el Liberal de Venezuela apoyan esa teoría. Kintto Lucas, Rebelión, 25-07-2008
[26] La visión del Sumak Kawsay ha logrado convertirse en un argumento importante para cuestionar al desarrollo y desde ahí cuestionar a la modernidad y a la economía, porque los pueblos indígenas han logrado constituirse en importantes sujetos políticos que han transformado la política en la región. Esta propuesta ha acompañado su resistencia y ahora se ha convertido, en un término que gustaba a los Letristas franceses, en un potlach. Pablo Dávalos, El Sumak Kawsay (Buen Vivir) y la crítica a la teoría económica como ideología.
[27] Ciento trece jefes de Estado y de gobierno, convocados por las Naciones Unidas, se reunieron en Copenhague en marzo de 1995 en la cumbre mundial sobre desarrollo social para afrontar el problema de la pobreza en el mundo. Allí asumieron el compromiso de combatir la miseria que afectaba a 1.300 millones de seres humanos y mejorar el destino de 800 millones de desocupados, para lo cual aprobaron un programa de acción que contemplaba medidas para la erradicación de la pobreza, el fomento del empleo productivo, la integración social y el combate contra las desigualdades. Este programa comprendía acciones nacionales y de cooperación internacional. Rodrigo Borja Enciclopedia de la Política.
[28] “Quizá una idea errónea que creo separa a los socialistas clásicos de los que piensan incluso el «postsocialismo» (si cabe ese concepto) es justamente la creencia de que el cambio solo pasa por la organización económica –acumulación y (re)distribución–. El desafío está en construir un nuevo orden social, lo que implica una nueva ética, nuevos valores, nuevas formas de democracia y de Estado y también nuevas formas de generación de riqueza, de distribución y redistribución.” René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.
[29] “El socialismo del siglo XX entendía que resolviendo lo económico se resolvía lo demás, y no resolvieron lo demás ni lo económico, porque organizarse o luchar contra el capital reproduciendo racismo, sexismo, eurocentrismo, cristianocentrismo, cartesianismo y todos los problemas de esta civilización, es terminar corrompiendo la lucha contra el capital, y haciendo capitalismo de Estado. Incluso se produjo la construcción de un imperio, el imperio soviético, que practicó un imperialismo hacia su periferia y terminó al final con los obreros levantándose contra el supuesto Estado obrero.” Ramón Grosfoguel, Periódico Diagonal, 1-4-13
[30] Hubo un tiempo —las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, especialmente— en que se suponía que el crecimiento económico era el medio para reducir la pobreza. No había claridad en la estimación de dos fenómenos relativamente independientes entre sí: la producción y la distribución. Se creía que la producción conducía a la distribución por la vía del “goteo” o la “filtración” del ingreso hacia las capas inferiores de la estratificación social. Pero eso nunca ocurrió. El “trickle down effect” resultó fallido. Y, al compás del crecimiento, los estratos superiores continuaron en su proceso de acumulación mientras que los de abajo se hundieron más. Rodrigo Borja, Enciclopedia de la Política.
[31] “Las compañías celulares están ganando bastante y con la nueva negociación vamos a tratar que le pasen más al pueblo ecuatoriano”. Rafael Correa, Enlace ciudadano 376
[32] ¿Qué le revela a usted, como Presidente y economista, el siguiente dato: en el 2000 había 42 bancos que manejaban 7.500 millones de dólares y en 2011, 20 bancos manejan entre 16 mil y 17 mil millones de dólares? Eso es porque la economía ha crecido, y es bueno. No es saludable que haya tantos bancos pequeños o tres o cuatro bancos inmensos. Entrevista a Correa, El Telégrafo, 15-01-2012
[33] Sería pretencioso e ingenuo postular que de la noche a la mañana se puede salir teórica, conceptual y hasta empíricamente del paradigma del desarrollo y, asociado a este, del esquema capitalista. En consecuencia, se argumenta que una propuesta seria desde el pensamiento de izquierda debería ponderar detenidamente la «gran transición». Empero, esto no significa abandonar la reflexión sobre la transformación social, ya que eso supondría resignarse a vivir –en el mejor de los casos- en una sociedad «menos» injusta, pero injusta al fin. René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.
[34] Quito, Ecuador transita un proceso que implica una salida fuerte del neoliberalismo para construir luego un capitalismo popular y finalmente el socialismo del Sumak Kawsay (Buen Vivir), afirmó el secretario nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), René Ramírez. En entrevista exclusiva con Prensa Latina, el economista Ramírez estimó que no es posible dar saltos de la noche a la mañana porque existen estructuras que no lo permiten, y el primer punto de planificación es el posneoliberalismo. Es un proceso de transición, que implica una estrategia para que no nos desviemos de ese camino, y se refleja principalmente en un punto en que en cualquier socialismo tiene que avanzar, la satisfacción de las necesidades básicas de la población, subrayó. APIA 2 Dic. 2010 Rene Ramírez Salir del neoliberalismo y construir el poder ciudadano en Ecuador.
[35] La Perspectiva socialdemócrata oficial: Afirma que el Modelo Sueco es un proyecto de
socialismo democrático reformista que pretende aprovechar el potencial de desarrollo
económico del capitalismo para lograr pleno empleo y altas cotas de justicia social y distributiva
a través de la intervención activa del Estado. Su intención última de alcanzar el socialismo es
tanto más discutible cuanto más avanzamos en su evolución histórica.
La Perspectiva marxista crítica: Afirma que el Modelo Sueco es un mecanismo de maximización de la eficiencia del sistema económico capitalista a través de la actividad ampliada del Estado, que protege las condiciones básicas de existencia del capitalismo y trata de superar sus contradicciones internas a través la intervención activa en la economía, la legitimación democrática. LOS LÍMITES DEL SOCIALISMO REFORMISTA: EL CASO DE SUECIA. Mario del Rosal Crespo.
[36] La verdadera preocupación es que Suecia y otros estados providencia han alcanzado un punto donde es imposible convencer a las mayorías de cambiar el sistema, a pesar de sus pésimos resultados. Obviamente, si usted depende del gobierno, dudará en reducir su tamaño y coste. Una clase media con pocos márgenes económicos se vuelve dependiente de la seguridad social. Eso fue el plan de Bismarck cuando introdujo un sistema que volvería a aquellos que dependan de él “más contentos y mucho más fáciles de manejar”. Modelos suecos. Johan Norberg
[37] Es importante notar que el modelo de bienestar escandinavo es un concepto abrazado en consenso tanto por partidos políticos de derecha como de izquierda. En ocasiones el nivel de beneficios es discutido, pero rara vez los beneficios en si… En las elecciones del 2006 el país estaba dividido entre los partidarios de la izquierda y los de la derecha. Pero incluso los derechistas (que ganaron) intentan mantener lo fundamental del estado de bienestar, con modificaciones con el fin declarado de reducir el desempleo y promover el crecimiento económico. Ninguno de los partidos mayores de Suecia propone disolver ese estado de bienestar, dado que tal propuesta seria profundamente impopular con la población, que en general es escéptica de propuestas de los extremos tanto de derecha como de izquierda. Diccionario Wikipedia.
[38] Por ejemplo, según un análisis publicado por el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales a mediados de agosto del año 2012, los estadounidenses botaban a la basura hasta un 40 por ciento de sus alimentos cada año, lo que suponía unos 165.000 millones de dólares en desperdicios.
[39] “El presente estudio reveló que, curiosamente, los países que ocupan las primeras posiciones del ranking de “Forbes”, como Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Islandia, Irlanda y Suiza, entre otros, son también los que registran las tasas más altas de suicidio”  LA RAZON 02 de junio de 2011
[40] El economista sueco Assar Lindbeck es un crítico de los logros del estado de bienestar de su país.
[41] Para mantenerse en la disputa del cambio, el Gobierno debe ir hacia adelante, continuar con la política de redistribución de la riqueza, mejorar la calidad de vida de la población y propiciar la organización y la auto-organización social. No hacerlo es no pensar políticamente la viabilidad del cambio estructural. René Ramírez, Blog de Orlando Pérez, El socialismo ya no es lo que era… 13-04-12
[42] El desarrollo «humano», el desarrollo «sostenible», el desarrollo «con perspectiva de género», etc., si bien constituyen avances importantes para producir un mundo más humano, amigable con el medio ambiente o donde imperen relaciones de género más igualitarias, no buscan cambiar de raíz el modo de
acumulación y (re)distribución propio del capitalismo. René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.
[43] El Alcalde de Guayaquil aclaró que no se tocaron temas electorales. “Compartimos algunas cosas. Y en donde esté la democracia, la libertad, el respeto a la autonomía, el respeto a las ciudades, donde esté un tipo de administración de economía social de mercado alejada de los extremos del comunismo del socialismo y del capitalismo salvaje, ahí estaremos. Creo que eso lo compartimos conceptualmente”. EL COMERCIO
[44] “…a fin de no caer ni en una postura ahistórica, que en nombre del realismo clausura la posibilidad de la transformación social y se resigna a lo innecesario de alcanzar las uvas «porque están verdes y son amargas», ni en otras alternativas posmateriales y anticapitalistas inviables para sociedades con altos niveles de necesidades insatisfechas.” René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina
[45] Empero, esas comunidades han resistido la modernización y al capitalismo. La prueba está en que han logrado posicionar el discurso del Sumak Kawsay como horizonte de sentido para la sociedad por fuera de aquel del desarrollo y crecimiento económico. Pablo Dávalos, El Sumak Kawsay (Buen Vivir) y la crítica a la teoría económica como ideología.
[46] Vida plena o Vida en Plenitud es el concepto al castellano del sumak kawsay que viene desde los pueblos originarios, y Buen Vivir/Vivir Bien es el concepto que viene desde las Izquierdas y sus diferencias internas.
[47] Muestra el giro pragmático del régimen. Inicialmente, cuando era necesario captar el imaginario de la izquierda y de los movimientos sociales, el discurso se movía en clave garantista y hasta se invocaba el carácter plurinacional del Estado. Después del trauma del 30S el refugio estuvo en la segurización de la política. Ahora un nuevo paso: la sintonía con el “real choice”, el pragmatismo del retorno a los circuitos del capital mundial. LA RUTA DE LA NEOCOLONIALIDAD: MACONDO EN MASSACHUSETTS. por Napoleón Saltos Galarza, 18 de abril 2014
[48] Sistema comunitario autogestionario y de participación social directa.
[49] “Durante la gran transición, un proyecto de izquierda debe buscar formas de limitar el capitalismo, sobre todo el especulativo.” René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.
[50] La forma más avanzada de capitalismo social es el “modelo nórdico” (Dinamarca, Noruega, Suecia) del “sistema escandinavo de bienestar”, que bien puede considerarse un verdadero “socialismo del siglo XXI”, donde el Estado interviene para la redistribución de la riqueza con altos impuestos; garantiza educación y medicina públicas, gratuitas y de calidad; vivienda; altas pensiones de vejez y asistencia social. Son los países donde mejor se vive en el mundo. Noruega ocupa el primer lugar en el índice de desarrollo humano de lasNN.UU. Y en Dinamarca se hacen huelgas y paros cada vez que se pretende bajar impuestos, porque sus ciudadanos saben que con ello peligra su excelente bienestar social.
Es válido afirmar, por tanto, que Ecuador construye una forma de capitalismo social con Estado bajo poder ciudadano y que esto es un socialismo del siglo XXI. Juan J. Paz y Miño Cepeda, El Presidente y el ‘capitalismo social’, El telégrafo 14-04-2014
[51] “La moda de lo «verde» (desarrollo sustentable) no es una moda anticapitalista sino procapitalista: su fin es hacer sostenible la acumulación de capital.” René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.
[52] Más, los Estados-nación modernos los han considerado como una rémora para el desarrollo. Las estructuras de poder crearon dispositivos de dominación sustentados en la idea de raza que invisibilizaron y destruyeron de forma radical los rasgos culturales y civilizatorios que los definían como pueblos. También articularon las estrategias de desarrollo para ayudarlos a “salir” y “progresar”. El mismo discurso del marxismo los ubicaba como pueblos bárbaros o salvajes, es decir, en la antesala de la historia. Pablo Dávalos, El Sumak Kawsay (Buen Vivir) y la crítica a la teoría económica como ideología.
[53] Hasta hace 2 años el FMI, el BM, etc, eran los responsables de la crisis mundial a través de larga noche neoliberal, incluso en el 2007 el gobierno de Correa declaró al representante del Banco Mundial el brasileño Eduardo Somensatto “persona no grata” y lo expulsó del país, pero ahora para la revolución ciudadana son sus salvadores y comienzan a tener conversaciones: Según boletín de prensaNo.14/248 del 28 de mayo de 2014 por parte del FMI se señala: “Subdirector Gerente Min Zhu del Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó la siguiente declaración hoy: “En el curso de los últimos meses, las autoridades ecuatorianas y los funcionarios del FMI mantuvieron conversaciones constructivas para analizar la manera de reanudar las consultas del Artículo IV, que tuvieron lugar por última vez a comienzos de 2008.”
[54] Asimismo el correismo criticaba al boboaperturismo de los derechosos colombianos y peruanos que firmaron los acuerdos con la Unión Europea, pero ahora resulta que es peor no suscribir: “Según indicó el Presidente Rafael Correa, si no se firma el acuerdo, en diciembre se perderán las preferencias arancelarias con la Unión Europea. En un comparativo, perder las preferencias arancelarias con Estados Unidos era 40-50 millones de dólares. Perder estas preferencias con la Unión Europea significaría resignar por lo menos 4 veces más que con los Estados Unidos, lo cual lo ratifica el estudio de la Cepal, según indicó el Mandatario… “nunca hubiera empezado a negociar un acuerdo comercial con la Unión Europea, pero debemos ser realistas y alguna vez debemos tomar riesgos para evitar un mal mayor que sería quedarnos sin preferencias arancelarias en el mes de diciembre”. El ciudadano, 14 de junio 2014.
[55] Jürgen Beerfeltz, viceministro de Desarrollo de Alemania del derechista gobierno de Angela Merkel calificó a la economía correísta como “el jaguar latinoamericano”.
[56] En Argentina sectores de derecha quieren impulsar el mismo esquema de control del correismo a las universidades.
[57] Daba hasta vergüenza decir soy ecuatoriano, pero se ha recuperado la esperanza, se ve otra actitud, la autoestima y el orgullo nacional muy en alto y eso es fundamental para salir adelante. EL UNIVERSO 25-04-14
[58] Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[59] El Gobierno, que busca un cambio de matriz productiva para que la industria nacional tenga un papel preponderante, adquiere más productos importados que locales. La conclusión se desprende de un documento desarrollado por la Subsecretaría de Inversión Pública de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), presentado al sector metalmecánico a mediados del 2013. El estudio, denominado “El rol de las compras públicas en el cambio de la matriz productiva del Ecuador”, concluye que el 52% de lo comprado por el Estado no tiene insumo local. El resto de importaciones cuenta con algún porcentaje de compuesto local, aunque también incluye insumo foráneo. De ahí que el documento concluye que hasta el 2012 el 88% de las compras públicas es básicamente componente importado. El Comercio, 25-02-2014
[60] El Modelo Rehn-Meidner ha sido aplicado en la economía sueca gracias al poder del
movimiento obrero, materializado en los sindicatos y en el Partido Socialdemócrata, y, sobre
todo, a la aceptación activa del capital, que ha visto en él una oportunidad para mejorar la
rentabilidad y acelerar el proceso de acumulación. Los límites del socialismo reformista: el caso de Suecia. Mario del Rosal Crespo.
[61] “Todos los problemas que estas posiciones fundamentalistas, extremistas, causan al interior de nuestros procesos, son la nueva oposición, están confundidos, no se dan cuenta que el gran enemigo es el capital y ponen como enemigos a nuestros gobiernos”, expresó Correa. Caracas, 30 Jul. AVN
[62]No es un corte izquierda-derecha, más allá del hecho que ahora es difícil precisar lo que izquierda quiere decir, y menos podríamos hacerlo considerando a las personas o partidos hasta recientemente símbolos de la izquierda como los socialistas y los comunistas que ahora se caracterizan por inconsistencias entre discursos y hechos o el conjunto de sus posiciones que mal se podría decir lo que son, aquí y en todas partes. Huérfanos de definiciones ideológicas, cualquiera puede ahora adaptar sus discursos y posturas al color que le convenga. La restauración conservadora, Jorge León T.
[63] Ciertamente, no está en consonancia con el buen vivir entregar bonos a las clases populares para que se envenenen con la comida basura que inunda los centros comerciales. Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[64] Rafael Correa: “El sector más importante porque está el futuro del país es la ciencia, tecnología e innovación.” Enlace ciudadano 378
[65] Bajo el eufemismo de interculturalidad, los indígenas están siendo integrados al capitalismo y la occidentalidad con el argumento del correismo de desarrollo con identidad: “El imperativo moral es vencer la pobreza sin perder la identidad”.
[66] Aquí sí podemos tener laboratorios y ¡vayan a ver los espectaculares laboratorios que tenemos, de física, de química, de biología! Aquí sí podemos tener computación con internet banda ancha 24 horas al día. Aquí sí podemos tener biblioteca. Aquí sí podemos tener comedor que no es solo comedor, sino salón de uso múltiple: a la hora de la comida, se come; si hay una reunión de padres de familia, se arreglan las mesas; si hay una hora social, se arreglan las sillas, porque debemos aprovechar al máximo la infraestructura, la inversión. Rafael Correa, Discurso de inauguración del Colegio Réplica Mejía, Quito, 3 de abril de 2013
[67] Pues, los hijos de nuestras empleadas domésticas, los hijos de nuestros campesinos, los hijos de nuestros comerciantes informales, los hijos de nuestros sencillos trabajadores, con la Revolución Ciudadana se están y seguirán educando en mejores escuelas y colegios, compañeros, que los que hizo jamás la oligarquía. Rafael Correa, Discurso de inauguración del Colegio Réplica Mejía, Quito, 3 de abril de 2013
[68] “…pero necesitamos tener centenas de miles de Sócrates, es decir profesores de altísima calidad.” Rafael Correa, Discurso de inauguración del Colegio Réplica Mejía, Quito, 3 de abril de 2013
[69] Rafael Correa: Prefiero irme a mi casa antes que ceder en la búsqueda de la excelencia. Enlace ciudadano 378
[70] Es el Estado, a través de la autoridad única del agua, será el responsable directo de la planificación y gestión de recursos hídricos que se destinarán al consumo humano. Rafael Correa, El comercio El enlace ciudadano 378 lo transmitió Rafael Correa desde Tambillo. 21 de junio de 2014.
[71] La democracia que se construye únicamente desde arriba siempre corre el riesgo de convertirse en autoritarismo en relación a los de abajo. Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[72] Al final de cuentas, lo que se trata de hacer es profundizar la crítica a los proyectos neoliberales, cambiando las políticas económicas sí, pero por sobretodo rompiendo con las reformas estructurales que elevaron el grado de dependencia de nuestras economías, apuntando a una estrategia que, al final, cuestione ese carácter dependiente que tenemos frente a la economía capitalista mundial. Y eso, en los marcos del capitalismo, no es posible. Entrevista de ZUR a Marcelo Dias Carcanholo, “El neodesarrollismo es una falsa alternativa al neoliberalismo”.
[73] “Correa corre el riesgo de querer hacer la revolución ciudadana sin ciudadanos, o lo que es lo mismo, con ciudadanos sumisos. Los ciudadanos sumisos no luchan por lo aquello a lo que tienen derecho, sólo aceptan lo que les es dado.
[74] “La patria es de todos, pero no tiene que ser de todos de la misma manera.” Boaventura  de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[75] “Lo notorio puede ser su lógica disciplinaria y un orden controlador, de lejos distante de acordar el mínimo de espacio a la sociedad civil o a la persona, todo debe estar a la vez reglamentado y controlado. La figura del gran hermano, por lo general, ha sido un sueño conservador, muy cercano a las figuras religiosas que quieren el reino del bien sin malos, algo que en la realidad no puede ser, pero que sirve para con moralismo y represión o sanción encaminar los comportamientos… (…) Sólo ello dice mucho de una persona y sus tendencias. De estos aspectos resulta visible su sentido autoritario, pero claro esto no es panacea de la derecha, también puede ser la norma en varias izquierdas. Precisamente por eso el conservadorismo, más que tendencia ideológico-política, es una posición ante la vida social.” La restauración conservadora, Jorge León T.
[76] El Ecuador revolucionario del Siglo XXI coincidió con las posturas de la ultraderecha estadounidense, en lo que concierne a los derechos de las minorías sexuales, según denunciaron los colectivos LGBTI, tras la noticia de que el Ecuador decidió limitar su adhesión a una resolución sobre los derechos humanos, orientación sexual e identidad y expresión de género. Plan V 16 de junio 2014
[77] “por su amplitud y ambición, el programa de Correa tiene algunas similitudes con el de Kemal Ataturk  en la Turquía de las primeras décadas del siglo XX. Ambos están presididos por el nacionalismo, el populismo y el estatismo.” Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[78] Correa mismo se ha declarado conservador en cuestión de valores y a ello se adjunta el de izquierda por su discurso de equidad social, es decir, claro populismo que tira para uno y otro lado.
[79] Como a su vez, Correa es un modernizador del Estado, de su gestión, de los servicios públicos e infraestructura en general, concluyo que su gestión es una modernización conservadora. No hay elementos para identificar a este gobierno como de izquierda ni menos revolucionario, tiende a ser de centro izquierda en varios aspectos, en otros como lo relativo al orden social es más bien de las corrientes de derecha, en sus posiciones anti-imperialistas puede identificarse con la izquierda, pero en general es más de izquierda para venta externa que interna. La restauración conservadora, Jorge León T.
[80] “Y en esa restauración desempeña un papel radical la supuesta izquierda indigenista y ecologista que con posturas absurdas e inviables es la mayor aliada de la derecha. No me equivoqué cuando dije en 2008 que el mayor peligro para la revolución ciudadana era el indigenismo, el ecologismo y el izquierdismo infantil, pero ahora tengo que hacer una acotación, aunque en todos los casos sus postulados son absolutamente infantiles, en muchos sus motivaciones no lo son en absoluto… Rafael Correa
[81] “Ya no es posible construir un diseño global a través de una sola epistemología como la “única solución” de los problemas del mundo, sea desde la izquierda occidentalizada (socialismo, comunismo, anarquismo, posestructuralismo, etc.) o desde la derecha (desarrollismo, neoliberalismo, democracia liberal, etc.).” Ramón Grosfoguel, Periódico Diagonal, 1-4-13
[82]  “Nos dicen en nombre de qué hay que defender los derechos colectivos, el modo de vida de nuestros pueblos indígenas, como si todo estuviera bien, como si nuestros pueblos indígenas vivieran bien”… “nuestros pueblos indígenas no viven bien y se comete el gravísimo error de confundir miseria con folclore, pobreza con cultura”… “en nombre de supuestos derechos colectivos, en nombre de supuesto ecologismo, pretender inmovilizarnos. Inmovilizar a nuestros pueblos indígenas en sus condiciones de vida actual, es simplemente criminal”… “nuestros pueblos ancestrales y para la patria entera, para nuestra América, es cambiar para superar la pobreza, pero sin perder nuestra identidad” AVN 30/07/2013
[83] Es la acción más colonizadora que el de la propia derecha, pues estos últimos al mantenerlos invisibilizados han provocado indirectamente que la cultura y comunidades indígenas permanezcan con toda su sabiduría y conocimientos. Por el contrario estos revolucionarios con sus políticas salvadoras están logrando la colonización y conquista completa por el capitalismo bajo el argumento de integración al desarrollo, al progreso y la modernidad. Si antes fue con la cruz y la espada la salvación al reino de dios, ahora es con la ilusión del cemento y de las computadoras para la salvación en el reino del tecnocratismo.
[84] Un problema extremadamente grave en los que caen algunos sectores de izquierda, dijo, es someter los derechos humanos a supuestos derechos de la naturaleza, lo cual es falso porque el ser humano es el factor más importante de la naturaleza, sin desconocer los otros. El imperativo moral es vencer la pobreza, recalcó Correa. 30 Julio 2013  Agencia Prensa Latina
[85] “Si bien el socialismo está en contra de la explotación del hombre por el hombre, encubre la explotación del hombre a la naturaleza. En cambio acá nosotros a más de la confraternidad, tenemos un profundo respeto a la Pacha Mama. Porque nosotros no vivimos de la Pacha Mama como Occidente sino que vivimos con la Pacha Mama. Otra diferencia es que nosotros criamos a la Pacha Mama, esta no nos cría a nosotros. Y eso significa que hay una profunda reciprocidad de parte y parte.” Carlos Pérez Guartambel, 28 de abril del 2014, Plan V
[86] Entonces el Sumak Kawsay no es privilegio de lo económico, no es un crecimiento economicista. El Sumak Kawsay es un crecimiento integral, donde no sólo está la parte económica sino la parte espiritual. La parte ética, la parte filosófica, social. Es decir, todo. 28 de abril del 2014 Plan V
[87] Para nosotros en el Sumak Kawsay no hay democracia ni participativa ni representativa. Sino democracia comunitaria, común a todos. Se sintetiza en: mandar obedeciendo, que luego lo tomaron los zapatistas. Para poder disponer hay que obedecer, es otra vez ese dar y recibir. Carlos Pérez Guartambel 28 de abril del 2014, Plan V
[88] En ese sentido, el mayor valor de la iniciativa (Yasuní ITT) se conseguirá cuando el mundo reconozca el
valor de no hacer nada (dejar el parque intacto); porque esto implicará reconocer el significado de un bien mundial, público y común, así como el valor de la naturaleza, el valor de una acción colectiva global, el valor de la «no acumulación», y también el valor de la vida. René Ramírez, Izquierda y «buen capitalismo». Un aporte crítico desde América Latina.
[89] En el caso ecuatoriano, si pensamos en momentos históricos, podríamos especular que primero es necesario construir una sociedad post-neoliberal —primera etapa que están intentando vivir algunos países de América Latina—, luego un capitalismo popular o socialismo de mercado y finalmente un biosocialismo republicano. René Ramírez Gallegos. Socialismo del sumak kawsay o biosocialismo republicano
[90] “Las sociedades que fueron colonizadas todavía hoy están divididas en dos grupos de poblaciones: los que no pueden olvidar y los que no quieren recordar. Los que no pueden olvidar son aquellos que tuvieron que construir como suya la patria que comenzó siéndoles impuesta por extranjeros; los que no quieren recordar son aquellos a los que les cuesta reconocer que la patria de todos tiene en sus raíces una injusticia histórica que está lejos de ser eliminada y que es trabajo de todos eliminarla gradualmente.” Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[91] La verdad es que la teoría del “capitalismo popular” constituye una tentativa desembozada de los defensores del capital monopolista encaminada a justificar y embellecer el régimen capitalista, que se ha desacreditado, y a mantener entre millones de trabajadores de los países capitalistas, la fe en la inmutabilidad y el democratismo del sistema capitalista. Esta teoría tiene también por objetivo velar la esencia explotadora del capitalismo, cimentar el mito de que se han eliminado las contradicciones del viejo capitalismo y se ha acabado con la pobreza y la miseria, la lucha de clases y las crisis. Kintto Lucas,
Rebelión.   25-07-2008
[92] Que nadie se engañe (esto no es sembrar odio; es decir la verdad; me he pasado décadas estudiando el desarrollo, el gran enigma del desarrollo): si [al tiempo del contacto con los europeos] lo que hoy es América Latina tenía tecnología, tenía sociedades estructuradas, tenía recursos naturales mucho mayores que América del Norte, ¿por qué América del Norte se desarrolló y América Latina no lo hizo? Rafael Correa, Discurso de inauguración del Colegio Réplica Mejía, Quito, 3 de abril de 2013
[93] En las comunidades indígenas no existen individuos que maximizan su comportamiento en función de su egoísmo estratégico. Pablo Dávalos, El Sumak Kawsay (Buen Vivir) y la crítica a la teoría económica
como ideología.
[94] En lo económico, tanto el capitalismo como el socialismo prometieron la superación del trabajo físico, la erradicación de la pobreza y las hambrunas, pero también la libertad plena, equidad de género, justicia social y política. “Caminar al futuro, mirando al pasado”. Progreso, desarrollo y vivir bien en perspectiva intercultural. Josef Estermann
[95] Yo no quisiera estar en el 2017 porque mis dos hijas, con becas del gobierno francés, estarán estudiando allá. Rafael Correa, Enlace ciudadano 377 (EL DIA EN QUE LOS HIJOS DE LOS REVOLUCIONARIOS ESTEN EN LAS MISMAS ESCUELAS DEL PUEBLO, AHÍ PODREMOS CREER QUE ESTAN HACIENDO UNA REVOLUCION SITEMICA Y NO GATOPARDA)
[96] “el éxito del sistema mundo moderno/colonial consiste en hacer que sujetos socialmente ubicados en el lado oprimido de la diferencia colonial, piensen sistemáticamente como los que se encuentran en las posiciones dominantes. Las perspectivas epistémicos subalternas son un conocimiento que viene desde abajo, que produce una perspectiva crítica del conocimiento hegemónico en las relaciones de poder involucradas”. Ramón Grosfoguel, Los estudios étnicos en estados unidos como estudios descoloniales
[97] Trata de regular los medios de comunicación y la regulación propuesta tiene aspectos muy positivos, pero a la vez tensa la cuerda y polariza las posiciones de tal modo que de ahí a la demonización de la política en general hay un corto paso. Periodistas son intimidados, activistas de movimientos sociales (algunos con una larga tradición en el país) son acusados de terrorismo y la consecuente criminalización de la protesta social parece cada vez más agresiva. ¿La revolución ciudadana tiene quién la defienda?, Boaventura de Souza Santos
[98] “Hay algunos que tratan de minimizar ciertas cosas como el canto al Himno a Quito. Quito es grande por ser luz de América. Está en juego volver al pasado, el vasallaje, colonialismo, entreguismo, todo en función de los poderes financieros o nuestra revolución ciudadana en el espíritu de Quito luz de América”. El Comercio
[99] Y esto resulta aún más trágico en cuanto es cierto que Correa ve su papel histórico como la construcción del Estado-nación. En tiempos de neoliberalismo global, el objetivo es importante e incluso decisivo. No obstante, se le escapa la posibilidad de que este nuevo Estado-nación sea institucionalmente muy diferente del modelo de Estado colonial o Estado criollo y mestizo precedente. Por eso la reivindicación indígena de la plurinacionalidad, en vez de ser manejada con el cuidado que la Constitución recomienda, es demonizada como peligro para la unidad (es decir, la centralidad) del Estado. En lugar de diálogos creativos entre la nación cívica, que consensualmente es la patria de todos, y las naciones étnico-culturales, que exigen respeto por la diferencia y autonomía relativa, se fragmenta el tejido social, centrándose más en los derechos individuales que en los colectivos. Los indígenas son ciudadanos activos en construcción, pero las organizaciones indígenas independientes son corporativas y hostiles al proceso. La sociedad civil es buena siempre que no esté organizada. ¿Una insidiosa presencia neoliberal dentro del postneoliberalismo? ¿La revolución ciudadana tiene quién la defienda?, Boaventura de Souza Santos
[100] Se trata, por tanto, del capitalismo del siglo XXI. Hablar del socialismo del siglo XXI es, por el momento, y en el mejor de los casos, un objetivo lejano. A la luz de estas características y contradicciones dinámicas que el proceso dirigido por Correa contiene, centroizquierda es quizá la mejor manera de definirlo políticamente. Tal vez el problema resida menos en el Gobierno que en el capitalismo que él promueve. Paradójicamente, parece componer una versión postneoliberal del neoliberalismo. Cada remodelación ministerial ha producido el fortalecimiento de las élites empresariales vinculadas a la derecha. ¿La revolución ciudadana tiene quién la defienda?, Boaventura de Souza Santos
[101] El Sumak Kawsay no es una visión antropológica del etnodesarrollo, ni tampoco una recurrencia romántica en contra de la modernidad, sino la posibilidad de mirar de otra manera un discurso ideológico y científico, aquel de la economía y sus prescripciones normativas. Esa mirada está estructurada desde la alteridad a la modernidad. Y no se trata de una alteridad complaciente con la modernidad sino de una alteridad radical a la modernidad occidental. Pablo Dávalos, El Sumak Kawsay
(Buen Vivir) y la crítica a la teoría económica como ideología.
[102] “La trampa está tendida, porque nuestras formas de vida tienden a copiar las formas de vida que ha generado ese occidente industrial, nuestros hoteles son iguales, nuestros autos son iguales, nuestra opulencia aparentemente es igual en sociedades que tienen otras necesidades” José Mujica, En la cumbre G77 en Bolivia 06/15/2014 criticando a los gobiernos desarrollistas de Bolivia, Ecuador, Venezuela, etc.
[103] En tiempos de neoliberalismo global, el objetivo es importante e incluso decisivo. No obstante se le escapa la posibilidad de que este nuevo Estado-nación sea institucionalmente muy diferente del modelo de Estado colonial o Estado criollo y mestizo precedente. Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[104] “la alternancia es un discurso burgués que nadie se cree. Es un mito. Tonterías de la oligarquía”. Rafael Correa, EL COMERCIO 03-06-14
[105] “Tenemos un régimen presidencialista y qué bueno que lo tengamos porque en nuestras culturas se necesitan de liderazgos fuertes.” Ricardo Patiño (El COMERCIO 02-06-2014)
[106] Los izquierdistas ostentan de sus títulos obtenidos en Occidente, pero no tienen ninguna formación en la filosofía andina o indígena, a los cuales dicen defender e incluso se atreven a hablar a nombre de ellos y recrean nuevos indigenismos como el Buen Vivir.
[107] hay que desmercantilizar la vida social, no sólo a través de políticas sociales, sino también a través de la promoción de economías no capitalistas, campesinas, indígenas, urbanas, asociativas. Ciertamente, no está en consonancia con el buen vivir entregar bonos a las clases populares para que se envenenen con la comida basura que inunda los centros comerciales. La transición al postextractivismo se hace con cierto postextractivismo y no con la intensificación del extractivismo. El capitalismo, abandonado a sí mismo, sólo conduce a más capitalismo, por trágicas que sean las consecuencias. ¿La revolución ciudadana tiene quién la defienda?, Boaventura de Souza Santos
[108] Esto es absolutamente universal: la disociación entre palabras y actos. La izquierda está perdida mientras no reorganice su vida privada conforme a sus ideas. A eso nos ha llevado la falsa distinción entre vida pública y vida privada. Silvia Rivera Cusicanqui, 30 de julio de 2010 Página 12.
[109] No hay Sumak Kawsay mientras algunos estemos en la resistencia, desde los arrabales, y otros estén en las delicias del poder en sus grandes mansiones, con sus jets presidenciales, con sus helicópteros presidenciales, con sus chefs para que cocinen a su gusto. Ahí marcamos una ruptura suprema del Sumak Kawsay y prácticamente se termina desvirtuándolo y tenemos una antítesis del Sumak Kawsay. Carlos Pérez Guartambel, 28 de abril del 2014 Plan V
[110] Por el contrario, nuestra propia revolución -según parece- no es de aquellas que intentan derribar al sistema, sino de las que procuran afianzarlo con todas las tuercas y tornillos. Se trata, me temo, más de un caso de restauración que de revolución. Diego Pérez, El Comercio, 20-06-14
[111] Cuesta creer que el peor enemigo de Correa es el propio Correa. Al pensar que tiene que defender la Revolución ciudadana de ciudadanos poco esclarecidos, malintencionados, infantiles, ignorantes, fácilmente manipulables por políticos oportunistas o enemigos procedentes de la derecha, Correa corre el riesgo de querer hacer la Revolución ciudadana sin ciudadanos, o lo que es lo mismo, con ciudadanos sumisos. Los ciudadanos sumisos no luchan por aquello a lo que tienen derecho, sólo aceptan lo que les es dado. ¿La revolución ciudadana tiene quién la defienda?, Boaventura de Souza Santos
[112] “No hay peor contrarrevolución que una revolución mediocre” Rafael Correa en referencia a los militantes de su propio movimiento pero no a él mismo. El ciudadano, 18-06-14
[113] “Aunque Ecuador vivió en el pasado algunos momentos de modernización, Correa es el gran modernizador del capitalismo ecuatoriano.” ¿La revolución ciudadana tiene quién la defienda?, Boaventura de Souza Santos
[114] Lamentablemente, la humanidad todavía mira la punta de la pirámide, y se envanece en el concepto del Rey. El mandato de Rafael Correa, durante 7 años, ha enfermado el alma de los partidarios y los opositores, llenándolos de venganza, odio, confrontación negativa, lo cual acrecienta las pasiones negativas en el cuerpo, de tal manera que la gente, debilitada, sea más fácil de domesticar. Plan V
[115] Estoy convencido de que los países que han logrado el éxito son los países donde el lustrabotas, el conserje y hasta el gerente general de la compañía hacen las cosas extraordinariamente bien. Eso se llama cultura de la excelencia.
[116] También, desde hace tiempos, insistimos que el presidente ecuatoriano actual, promueve un sistema social y político conservador que prepara así el camino para que mañana regrese un orden conservador que será de larga duración, precisamente porque ahora alimenta mentalidades y condiciones sociales para una época conservadora. La restauración conservadora, Jorge León T.
[117]La izquierda revolucionaria no puede conformarse con administrar mejor el sistema capitalista sino que debe buscar transformarlo. René Ramírez.
[118] El peor de los mundos sería el que por no utilizar inteligente y responsablemente los recursos naturales para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y pagar la deuda histórica de los grupos excluidos, se pierda la oportunidad de transformar el poder, distribuirlo y caminar hacia la sociedad del buen vivir. René Ramírez
[119] El segundo tipo de error ha consistido en silenciar, por complacencia o temor de favorecer a la derecha, las críticas de los errores, desviaciones y hasta perversiones por las que han pasado estos procesos, perdiendo así la oportunidad de transformar la solidaridad crítica en instrumento de lucha. ¿La revolución ciudadana tiene quién la defienda?, Boaventura de Souza Santos
[120] El mundo de los indios será siempre el tiempo de los indios. Una muestra de esto son los levantamientos indígenas, los cuales cambiaron la política del país. Lastimosamente, esto no le importa al capitalismo, ni al presidente Rafael Correa. Más bien, su intención es el exterminio, para seguir sacando los recursos y –de esa forma– pagar los préstamos contraídos con China. El petróleo está hipotecado. Plan V 28 de abril del 2014
[121] “El socialismo es una visión antropocéntrica y es una visión colonial y patriarcal. Quizás pulida, labrada, como antítesis al capitalismo, pero no deja de ser occidental, colonial.” Carlos Pérez Guartambel, 28 de abril del 2014 Plan V
[122] Paradójicamente, parece componer una versión postneoliberal del neoliberalismo. Cada remodelación ministerial ha producido el fortalecimiento de las élites empresariales vinculadas a la derecha. Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[123] “El segundo tipo de error ha consistido en silenciar, por complacencia o temor de favorecer a la derecha, las críticas de los errores, desviaciones y hasta perversiones por las que han pasado estos procesos, perdiendo así la oportunidad de transformar la solidaridad crítica en instrumento de lucha. Boaventura de Souza Santos, ¿La revolución ciudadana tiene quién le defienda?
[124] “Revolución es palabra intelectual y alude, más que a las gestas de un héroe rebelde, a los sacudimientos de los pueblos y a las leyes de la historia”. Octavio Paz, Tomado de Revolución y Restauración de Diego Pérez, El Comercio, 20-06-14
[125] ¡A sacarle el máximo provecho a la inversión que con tanto esfuerzo hace nuestro pueblo! porque no es el gobierno, nosotros somos tan solo sus representantes, este dinero es de ustedes, son nuestros impuestos, nuestros recursos naturales, dinero del pueblo ecuatoriano. Rafael Correa, Discurso de inauguración del Colegio Réplica Mejía, Quito, 3 de abril de 2013
[126] “…un connotado conservador como García Moreno, fue un gran reformador, un modernizador de su época y que Correa tiene varios aspectos comunes con éste presidente del XIX, inclusive modales y valores como su gusto de un orden controlador y autoritario.” La restauración conservadora, Jorge León T.
Movimiento Sumak

Fuente: lalineadefuego.info

 

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