#Ecuador: Un Codigo Financiero con acento politico

28 julio, 2014

Imagen-#Ecuador: Un Codigo Financiero con acento politico

Un código debe ser oportuno, claro y socialmente visible. El Código Financiero Monetario aprobado en la Asamblea Nacional cumple esos requisitos para quienes lo propusieron, para los seguidores que estaban en las barras del Palacio Legislativo el pasado jueves. Para el resto, este cuerpo de leyes es una imagen borrosa.

Primero, por la cantidad de artículos. 520, en total. Luego, por los exhortos de las agencias de control informativo para evitar un debate (táctica que fue replicada por un concejal de Quito para pedir una moratoria de ocho semanas para que no se hable sobre el Metro).

Pero el velo más oscuro de este articulado inmenso está en los cambios de última hora hechos por los proponentes del proyecto. Entonces, todo el debate, todo ese esfuerzo de los dueños del proyecto por mostrarlo en las provincias queda en nada, pues una cosa es la que se socializó y, a la final, otra es la que se votó.

Un pequeño detalle. De todo lo hablado, dicho, debatido, sugerido en este Código, un 90 por ciento tiene acento político. Quizá más. De los detalles técnicos financieros y monetarios hay menos. Ese es el principal problema del Código.

La necesidad del Código es real para la política macroeconómica de un Gobierno que administra un Estado que entra en tiempos difíciles. Tan necesario que es mejor reducirlo al ámbito político y de la consigna: los buenos vienen a imponer orden.

El porqué del Código se enmarca en la siguiente realidad. La normativa del país permitía a los bancos precautelar lo máximo que se pudiera del dinero de los ahorrantes. Esa, finalmente, era la lógica para una economía con dinero propio, con un Estado capaz de imprimir sus propios billetes. Pero también era una normativa para evitar (más o menos) otra debacle financiera, como la de 1998-1999.

Ahora, un Estado dolarizado con un futuro no tan promisorio, con el fenómeno de El Niño cercano, no puede permitirse tener un exceso de liquidez (billetes) que garantice bancos y pase sin aportar a un país en medio de un momento no tan brillante.

Entonces, se establece un límite a esas reservas en los bancos, una junta financiera con plenos poderes para el caso que tiene la potestad de establecer la cota y, entonces, el exceso puede ser direccionado desde el Estado. Esa es la finalidad de un Código creado por Gobierno que maneja un Estado que seguirá dolarizado, pero que encontró la forma de librarse de aquel pequeño detalle de no poder imprimir billetes. ¿Ah… y qué nuevas sorpresas no debatidas traerá el veto presidencial?.

Fuente: lahora.com.ec

.

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

Previous post:

Next post: