Ecuador: No se trata de eso

27 agosto, 2014

Imagen-Ecuador: No se trata de eso

Por Gabriela Padilla

Nadie quiere tomar el poder por la violencia. Ni actualmente los ciudadanos de a pie pueden hacerlo. La ciudadanía está desarmada. Se la desarmó no sólo físicamente el momento que se le prohíbe el uso de las armas para defenderse legítimamente si es agredido o asaltado, se le desarmo también moralmente cuando desde el oficialismo cada sábado se exponían los nombres y rostros de aquellas personas que criticaban o se oponían al régimen.

Se desarmó inteligentemente a la ciudadanía el momento que mediante el Decreto 16, se exige a las organizaciones de la sociedad civil, el registro de sus proyectos para ser monitoreados y cosa sorprendente, también modificados a conveniencia por parte del actual régimen.

¿Dónde quedó entonces el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales? La UNESCO desarrolló estas ideas en la Recomendación sobre la educación para la comprensión, la cooperación y La Paz internacionales, y la educación relativa a los derechos humanos y las libertades fundamentales (1974).

La UNESCO ha anunciado también algunas normas específicas relativas al Artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en documentos tales como la Recomendación relativa a la participación de las masas populares en la vida cultural (1976), la Recomendación relativa a la situación de los investigadores científicos (1974) y varias convenciones sobre derecho de autor.

El orden social vigente en Ecuador, todavía no es adecuado, puesto que los líderes sociales, líderes comunitarios, gestores culturales, activistas, especialistas y profesionales, de manera individual o colectiva están supeditados a lo que el gobierno les permita hacer para beneficiar a sus comunidades.

El campo de acción de las personas se intenta dibujar desde el mandatario (ojo, no el mandante, desde el mandatario) y desde los ministerios, secretarías y dependencias de gobierno. Siendo así que muchos proyectos y programas son pésimamente diseñados. Para muestra un botón.

En el último traslado de las personas privadas de la libertad en la ciudad de Guayaquil, no se tomó en consideración el protocolo debido para el tratamiento de los narcodependientes. La noche que se trasladó a las decenas de decenas de personas privadas de la libertad hubo una masiva reacción biológica, una reacción a la abstinencia, al no consumo de drogas. ¿Ha visto usted a una sola persona padecer los estertores de la abstinencia en un proceso de narco dependencia? Pues multiplique ese proceso por el número de personas privadas de la libertad y tome nota que las reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos, aprobadas por Naciones Unidas en 1955, modificadas en Asamblea General que aprobó así mismo un Código de conducta para funcionarios encargados en hacer cumplir la ley en diciembre de 1979 no avala el trato cruel, inhumano o degradante de los reclusos. Sino todo lo contrario.

Si los proyectos y programas de gobierno fueran diseñados desde el lugar mismo, desde la actividad de campo y no diseñados detrás de escritorios entre cuatro paredes y un techo, este tipo de inhumanos errores no se darían actualmente. Una última prueba. Y con esto cerramos las críticas al actual régimen. Así también para hablar sobre la problemática de asentamientos humanos como Monté Sinaí, ciertos funcionarios de gobierno, sobrevolaron en helicópteros los asentamientos y desde ahí, redactaron sus informes.

¿Cómo es posible conocer los problemas de José, de Juan, de María, de Arianna, de Lenin, de Ann, de mujeres, de niños, de ancianos, de discapacitados, de seguridad interna, desde un helicóptero? Este sobrevuelo fue duramente criticado desde el mismo organismo que solicitó el reporte: para hablar de la gente debes estar, caminar, sudar, vivir, convivir con la gente. No puedes venir desde la capital a reportar lo que viste desde un helicóptero, desde un escritorio solamente. Ese es el problema con el centralismo. Trabaja desde la lejana percepción de los funcionarios gubernamentales, no desde la realidad de los individuos y comunidades. De ahí la importancia de permitir actuar y modificar respetuosa y responsablemente su propia realidad a los ciudadanos.

Dictar desde la parte superior de la pirámide, donde lo más recomendable y saludable es promover un desarrollo sustentable que constituya en marco fundamental a la hora de las reflexiones y construcciones colectivas, un marco que permita desarrollar propuestas a la comunidad, para de esta forma desarrollar una cultura y una práctica social que garantice la sostenibilidad del flujo no solamente de los recursos, sino también del bienestar a las futuras generaciones.

La construcción colectiva de los conceptos básicos a partir de las percepciones de los participantes, sobre las que se desarrollarán las soluciones a los problemas reales de las comunidades, llámense programas o proyectos, constituye bajo el Decreto Presidencial número 16 actividades mermadas en el Contexto Nacional, bajo el Decreto 16 se anula el emprendimiento, se retrasa el momento histórico de implementar con los individuos en las comunidades la ética y la responsabilidad social como ejes de desarrollo, así como también pone un velo paternalista sobre el desarrollo sustentable de nuestros pueblos.

No se trata de agitación social. No esta vez. Se trata de que queremos vivir bien. Se trata de construir de abajo hacia arriba. No de que nos dicten desde arriba (a gritos y amenazas queda registrado cada sábado, ya van más de 300 sabatinas para constatar los gestos y gritos cuadro a cuadro) lo que los de abajo debemos de hacer. Se trata de que queremos ser parte de una Revolución que esperamos sentados a que llegue. ¿Dónde puede hablarse de Revolución si lo que en verdad experimentamos es un Reformismo? Al parecer más rápido van a llegar los militares a las calles y la reelección indefinida a la Constitución, que aquella Revolución Ciudadana que se prometió sería con y para los ciudadanos. Se trata de que cumplan lo acordado con la gente y lo escrito en la Constitución. No de que nos impongan agendas foráneas de experimentos económicos y políticos que han llenado las cárceles de disidentes y que a todas luces son modelos políticos fracasados.

Sucede que desde hace unos años vienen botando presidentes. Dando golpe de estados. Y el que llega al poder es peor que el otro. Resistencia no es golpe de estado. Los golpes de estado reemplazan un gobierno paternalista por otro. Mientras que la resistencia hace que los pueblos asuman las consecuencias de sus acciones, los hace proponer salidas y solucione a sus problemas. Los hace responsables. Los hace crecer. De eso se trata.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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