Ecuador: “Por nuestros ninos hasta la vida”

2 octubre, 2014

Imagen-Ecuador: “Por nuestros ninos hasta la vida”

Por Ab. Carlos Sánchez

Pidiendo disculpas a la señora madre de los niños Restrepo desaparecidos, le tomamos su frase de resistencia que cada miércoles exponía frente a la Plaza Grande para exigir de los gobiernos de turno respuesta por la vida de sus hijos.

No solo nuestros padres entendían ese dolor, también los jóvenes de ese entonces comprendíamos y en algunos casos acompañábamos esa lucha, de amor y de alegría que nos enseñaba, los que hoy que somos padres lo sentimos “por nuestros niños hasta la vida”.

En estos días las madres y padres de los niños del colegio Mejía y Montúfar, llorando suplicando por sus hijos, nos hacen acordar esas épocas que pensamos estaban superadas, no solo por las declaraciones de nuestros gobernantes, sino porque pensamos que la sociedad había aprendido la lección, no más viejas prácticas de persecución y encarcelamiento de las ideas, no más vulneración de los derechos de los jóvenes a expresarse y movilizarse; que equivocados estábamos los grandes “revolucionarios” de ayer son hoy los carceleros de las ideas de cambio de nuestros jóvenes.

Solo para acordarnos los que no hemos perdido la memoria, los que nacimos con la revolución Cubana somos una generación rebelde por naturaleza, somos la generación Hipie, del 60, en el 69 la revuelta estudiantil, de Córdova, hicimos nuestra la lucha de Liberación de Vietnam y la lucha de los pueblos en su liberación. Como decía uno de los padres eso es lo que le trasmitimos a nuestros hijos a “vivir de pie no pedir de rodillas”.

En los años setenta la juventud asumía el reto de soñar con un mundo nuevo, la lucha contra las dictaduras militares, contra el imperialismo en defensa de los recursos naturales y si revisamos los periódicos de la época, los jóvenes éramos “tontos útiles”, que nos manipulaban para salir en las movilizaciones y hacían un llamado a nuestros padres para que nos controlen; los mismos argumentos, los mismos llamados, hoy luego de más de treinta y ocho años de la noche de los lápices en Argentina, para los gobernantes de turno, los jóvenes son manipulados, “son parte del complot del golpe de estado blando”; que equivocados están; los jóvenes tienen pensamiento propio se movilizan para expresar su descontento ante las políticas sociales que van eliminando sus sueños de vivir en un mundo nuevo.

Que diría Fausto Basantes si viviera, viendo a sus antiguos codearías aplaudiendo a un gobernante en la sabatina donde estigmatiza y llama a los jóvenes que participan en las movilizaciones instrumentos de regresión al pasado conservador y los manda a las cárceles; sabiendo que lo que hacen es luchar por sus ideales; exigen el derecho a poder ingresar a la Universidad, sueñan en un mundo nuevo; seguro diría al paredón; la pregunta que nos hacemos quiénes éramos parte del movimiento estudiantil hace algunos años, qué haría hoy el Comandante Basantes, cuando en la época en que fue dirigente de los estudiantes del Colegio Mejía, converso e hizo alianzas entre chinos cabezones y miristas para enfrentar juntos a la dictadura militar y con la movilización estudiantil se paralizo Quito de Norte a Sur y de Este a Oeste.

En ese entonces se nos dijo algo parecido éramos “tontos útiles”, “éramos utilizados”, hubo cientos de presos pero ninguno fue expulsado de sus colegios. Los que dieron su vida por sus ideales, aunque equivocados aunque no compartimos sus propuestas, tenían nuestro respeto, hoy se revolverían en sus tumbas al ver a sus antiguos aliados aplaudiendo el encarcelamiento de los jóvenes por el único delito de pensar diferente.

“Desgraciados los pueblos donde la juventud no hace temblar al tirano”, es algo que nos marcó en la época estudiantil y seguimos sus enseñanzas; posteriormente seguimos creciendo con la consigna de “luchar y estudiar por la revolución junto al pueblo”; y, algunos de los que hoy son nuestros gobernantes o fungen de autoridades corearon y vivieron esta vida, pero hoy como dice el dicho se olvidaron que fueron terneros y se convirtieron en los principales represores y carceleros de las ideas de cambio.

Si “por nuestros hijos hasta la vida”, si por los jóvenes del Mejía, del Montufar, del Teodoro, de la Costa de la Sierra y del Oriente, por nuestros hijos hasta la vida, porque ellos tienen todo el derecho, a expresar sus inquietudes y circular libremente en sus espacios, tienen derecho a movilizarse, tienes derecho a exigir un futuro diferente, el derecho a seguir estudiando en el colegio y luego ir a la universidad, si por nuestros hijos hasta la vida y exigimos su libertad inmediata, pero al mismo tiempo le decimos a las autoridades que no deben ser perseguidos por pensar diferente; tienen derecho a vivir en un mundo nuevo y nada ni nadie puede detener esos sueños de construir la Patria Nueva; si “por nuestros niños hasta la vida”; y porque, “ni la cárcel ni la muerte detendrá su acción de luchar junto al pueblo por la revolución”.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

 

 

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