Ecuador: ¡Que vivan los estudiantes!

6 octubre, 2014

Imagen-Ecuador: ¡Que vivan los estudiantes!

 

“Que vivan los estudiantes jardín de nuestra alegría

son aves que no se asustan de animal ni policía”

Violeta Parra

 

Por: Andrés Quishpe.

El 17 de septiembre, el país fue testigo de las masivas movilizaciones de trabajadores, estudiantes, maestros, comerciantes e indígenas. La convocatoria realizada por el FUT, la CONAIE y el FRENTE POPULAR, tuvo un eco más allá de sus propias fuerzas. A la marcha concurrieron trabajadores públicos, jubilados y padres de familia acompañados de sus hijos, quienes solicitaban: mayor democracia en el ingreso a la universidad, rechazo a la pretendida alza de pasajes, entre otras demandas. La presencia de la juventud en el – 17 S fue notoria, le dio una dosis de dinamismo y rebeldía a la movilización.

No es la primera vez que la juventud, en especial el sector estudiantil, se suma a las causas populares. Los jóvenes ecuatorianos ha sido protagonista de gestas sociales como por ejemplo el levantamiento del 9 de julio de 1925, conocido como “La Revolución Juliana”, la juventud estudiantil al lado de jóvenes oficiales y soldados tuvo un papel trascendente a favor de las posiciones populares. Otra gesta histórica es el alzamiento popular conocido como “La Gloriosa de 1944” y que fue en contra del gobierno de Carlos Arroyo del Río y su guardia de carabineros. Un número importante de soldados y conscriptos se unieron a los sublevados, las y los estudiantes conformaron las Brigadas Juveniles y, con los mismos fusiles arrebatados a los carabineros, patrullaron la ciudad de Guayaquil con el aplauso y respaldo de toda la población.

Mayo de 1969 es conocido como el bautizo del movimiento estudiantil ecuatoriano. Cuatro meses de huelga libraron los estudiantes: movilizaciones permanentes, asambleas en defensa de sus tesis democráticas, libre ingreso a la universidad y reforma universitaria. El costo: más de 20 bachilleres asesinados, en lo que se conoce como “la masacre de la Casona Universitaria” gesta que logró suprimir el discriminatorio “examen de ingreso” a la universidad. “La guerra de los cuatro reales” (movilización por el incremento de 40 centavos en el pasaje en el año 1978), es otro acontecimiento donde el aporte del movimiento estudiantil fue decisivo en el enfrentamiento a la dictadura militar de “bombita”, acontecimiento que permitió despertar al pueblo ecuatoriano y generalizando la protesta a nivel nacional. El desenlace de este suceso fue tan vital, que permitió acelerar el fin del triunvirato y el regreso a “la democracia” meses después.

Los noventa es otra etapa donde la lucha estudiantil permitió frenar todo intento de privatización, a diferencia de lo que sucedió en países como Perú, Argentina y Chile, donde la educación se privatizo y hoy existe un movimiento estudiantil que lucha por su des privatización. En Ecuador el neoliberalismo enfrento problemas muy serios fruto de la acción de maestros, estudiantes y trabajadores quienes impidieron que se privatice el IESS, la educación, los sectores estratégicos.

Fue la juventud y principalmente los estudiantes quienes estuvieron en primera fila en los levantamientos populares que derrocaron a los gobierno corruptos de Bucaram, Mahuad y Gutiérrez. Fue esa juventud rebelde que levanto las trincheras de combate para rechazar la firma del TLC y exigir la expulsión de la OXY del Ecuador, eran los días en que el movimiento estudiantil salió a las calles para exigir el carnet de tarifa estudiantil.

La juventud y los estudiantes, al igual que la de otros pueblos de todas las latitudes, ha expresado una y otra vez su espíritu rebelde, emancipador, democrático y progresista; su afán de grandes cambios y su insatisfacción no es nuevo. Las y los estudiantes han sido permanentes opositores de la opresión política, han luchado sin buscar ningún objetivo personal contra las dictaduras y regímenes reaccionarios y sus leyes antidemocráticas. La inquietud particular de su edad la conduce a negar el irracionalismo e inclinarse por el cambio. En los avatares políticos, en los momentos cruciales de nuestra historia, ha hecho presente su acción, su voz de protesta y también de propuesta y se ha orientado por las grandes causas sociales y nacionales.

Hoy, con la misma energía de siempre, rechaza el alza de pasajes, defiende la tarifa estudiantil y el libre ingreso. Son ya medio millón de bachilleres sin ingresar a la universidad y el un aumento en la tarifa del transporte público -tal como lo solicitan los gremios de transportistas- significaría un costo mensual de aproximadamente $ 200 a la economía de sus hogares, situación que se agudiza si tomamos en cuenta el salario básico unificado de $ 340, que no alcanza a cubrir la canasta básica familiar que bordea los $ 630.

Buscar reducir la movilización estudiantil a la clásica locución de manipulación, es desconocer ese espíritu rebelde de las y los estudiantes, significa subestimar su inteligencia y capacidad de razonamiento. Solo así se puede explicar por qué tanta represión y satanización a la movilización estudiantil. Son cerca de 300 estudiantes pertenecientes a los colegios Mejía, Montúfar Montalvo, Miguel de Santiago, Tecnológico Sucre (Quito), Teodoro Gómez de la Torre (Ibarra), que han sido detenidos. La mayoría ha recuperado su libertad en medio de procesos judiciales y “disciplinarios”. Ningún gobierno ha encarcelado a tantos estudiantes en tan pocos días y ningún ministro de Educación se ha esforzado tanto por criminalizar a los estudiantes y tildándolos de delincuentes, pretendiendo así ocultar la represión.

“Nadie nos manipula: la falta de libertades, las dificultades económicas que enfrentamos a diario en nuestros hogares, el deseo de poder continuar nuestros estudios en las universidades nos convocan a protestar, y lo seguiremos haciendo mientras sea necesario”. Manifiesta la carta de la Federación de Estudiantes Secundarios enviada al ministro de Educación.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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