Ecuador: El desafio de UP es hacer florecer la semilla sembrada por el MPD

11 octubre, 2014

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Geovany Atarihuana

Geovany Atarihuana tiene 42 años, es quiteño, nacido en San Marcos, de ancestros lojanos. Es licenciado en Sociología, con Maestría en Proyectos Educativos y Sociales.

Se inició en la política en el período de León Febres Cordero, cuando estudiaba en el Colegio Nacional Mejía, en donde se integró a las bases de la Juventud Revolucionaria del Ecuador (JRE), en segundo curso. Fue fundador en 1986 del Frente Revolucionario de Izquierda del Mejía (FRIM), cuya creación, según recuerda, se dio en el parque de El Ejido.

En ese año se consiguió por primera vez la tarifa estudiantil, en el gobierno de Rodrigo Borja, cuando se dio un paro estudiantil en medio del cual se recuperó la legalidad de la FESE, porque el presidente Velasco Ibarra había retirado la legalidad de este gremio estudiantil, debido a los paros en contra de la elevación de los pasajes, por la educación y por la oposición al servicio militar obligatorio…

En el año 1989 ganó la presidencia nacional de la FESE, en el Sexto Congreso Nacional de la organización. Después fue presidente del Consejo Estudiantil del Colegio Mejía, en 1990.

Hasta 1993 estuvo como vicepresidente nacional de la JRE, y director del periódicoRebeldía. Al siguiente año asumió la primera secretaría del FRIU. De 1995 a1997 ejerció la presidencia de la FEUE de Quito, ahí enfrentó, junto a sus compañeros, la caída de Abdalá Bucaram.

De1997 a1999 fue vicepresidente de la FEUE nacional, período en el cual sobresalieron temas como la exigencia de convocatoria a una Constituyente, la gratuidad de la educación y la oposición a las pensiones.

Asumió la FEUE nacional de 1999 al 2001, participó en la caída de Jamil Mahuad; a nivel internacional fue parte del secretariado nacional de la Organización Caribeña y Latinoamericana de Estudiantes (OCLAE) en el 2000.

Fue diputado alterno de Luis Villacís, en el 2002, por la provincia de Pichincha; vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral del 2004 al 2005.

Fue asambleísta alterno de Jorge Escala, también Coordinador Nacional y luego Subdirector Nacional del MPD durante dos períodos. Además fue director de la revistaDesafíos, de la cual salieron 4 ediciones.

Aquí algunas de sus primeras definiciones, luego de haber sido electo como director del movimiento Unidad Popular, durante la masiva Convención nacional del MPD realizada el pasado 27 de septiembre en la ciudad de Cuenca.

¿Por qué Unidad Popular? ¿Cuál es el significado que encierra este nombre?

La decisión fue tomada luego de un proceso democrático, de una discusión que prácticamente ha durado dos meses y se ha socializado en todo el país respecto a cómo darle continuidad a la lucha histórica del MPD, a cómo mantener una alternativa desde la izquierda revolucionaria para la lucha política. Es una decisión que surge con el compromiso de las bases del partido.

La semilla que ha sembrado el MPD en estos años nos ha permitido echar raíces importantes en sectores populares, desarrollar el crecimiento de una influencia y una permanencia en la mente de los ecuatorianos, pero en las actuales circunstancias creemos que es necesario florecer y dar un paso hacia delante, en condiciones en las cuales se combinan el inicio del declive del correismo y también el despertar del movimiento popular organizado. En esas circunstancias hay la necesidad de contar con una organización política que logre aglutinar a los sectores populares, a la juventud, a los pequeños comerciantes, maestros, estudiantes, que se identifican con la necesidad del cambio, de la transformación, y que se organizan para disputar el gobierno.

Frente a un gobierno autoritario que restringe la participación de las izquierdas, de los sectores populares, Unidad Popular muestra la decisión de los sectores populares de organizarse y de desafiar al poder, de vencer el miedo y presentar una alternativa.

Se trata de construir un nuevo orden que supere el capitalismo, que lo reemplace por el socialismo y, desde ese punto de vista, Unidad Popular combina estos dos aspectos, por un lado el tema de trabajar conjuntamente, con ese espíritu colectivo, de sumar esfuerzos frente al individualismo, el egoísmo que plantea el capitalismo, y por otro lado el carácter popular del movimiento, de sus bases, de los pueblos, de los trabajadores, de la juventud; es decir, de quienes somos precisamente los llamados a hacer las transformaciones.

Para un militante del MPD de años, ¿qué significa abandonar esas siglas?

Hay sentimientos encontrados, pero creo que prima la idea de darle continuidad a la lucha y a los objetivos por los cuales nació el MPD. El partido fue el instrumento del cual se dotaron un grupo de patriotas, de demócratas, de izquierdistas en el año 1978 para luchar por un gobierno, para instaurar la patria nueva, ahora vivimos un momento en el que requerimos un instrumento más grande, más poderoso, que nos permita incorporar a más gente, entusiasmar a las nuevas generaciones, a otros sectores de la sociedad ecuatoriana. Desde esa visión, hay un sentimiento de alegría, de esperanza, porque la continuidad del legado histórico de lo que ha sido el MPD, de sus tesis, de sus héroes, y como fue Jaime Hurtado, tiene que ver con lo que ahora dice la militancia: donde haya un emepedecista vamos a trabajar y construir esa unidad popular. Creo que también expresa un nivel de madurez respecto a que necesitamos el concurso de millones de compatriotas, y que necesitamos abrir las puertas y sumar corazones y manos.

¿Y existe la necesidad de dejar atrás o de superar algo de lo que ha sido esta trayectoria histórica del MPD?¿Qué le queda como desafíos a Unidad Popular?

Uno de los límites que hemos tenido en el pasado es que al fragor de la lucha, defendiendo las tesis de la izquierda, en algunos momentos nos hemos desconectado de la base social y popular, que debe ser la llamada a ser la protagonista.

En esta etapa, con la experiencia del pasado, descubriendo nuevas formas, conectándonos con nuevos sectores sociales y nuevas inquietudes que existen, la Unidad Popular se va a plantear una acción política de cara a los pueblos, con los pueblos, escuchando a la gente, incorporándonos con ellos y aprendiendo de ellos, pero por supuesto manteniendo una actitud firme, una actitud consecuente. Y algo que es fundamental: manteniendo el tema de la combatividad, la firmeza de la izquierda, que también es propuesta, inmediata, a nivel local, sectorial, pero también a nivel general y a mediano plazo. Se trata de ser críticos con el capitalismo, con este régimen autoritario, pero sobretodo de presentar alternativas que nos conviertan efectivamente en una opción de poder para el pueblo ecuatoriano.

¿Cómo se está pensando estructurar Unidad Popular, desde el punto de vista organizativo?, ¿qué le va a diferenciar en este aspecto de otras organizaciones políticas?

Vamos a poner mucho énfasis en la participación de las bases; hemos planteado el tener una organización con militantes que hagan acción política en núcleos, a nivel social, territorial, no solo queremos adherentes que entreguen la firma, sino que hagan acción política, que se formen, que se relacionen con la gente en los distintos sectores, que actúen en territorios concretos a nivel parroquial, cantonal, por supuesto a nivel provincial y con una propuesta a nivel nacional; una organización donde la voz, la opinión de los militantes siempre sea tomada en cuenta, son los militantes los que deben tomar las principales decisiones y eso garantiza evidentemente una fortaleza ideológica, política y quizás es uno de los legados más importantes de lo que fue el MPD, más allá de dificultades económicas, legales, etc.Es decir, hemos resistido la tormenta en función de esa identidad, la participación democrática va a ser un fuerte en la Unidad Popular.

El primer desafío es obtener el registro electoral, para lo cual nos hemos propuesto alcanzar al menos medio millón de adhesiones en el país. Partimos obviamente de la estructura del MPD, de una base de cerca de 200 mil hombres y mujeres que tomamos la decisión de empezar este nuevo camino con UP y que será seguramente la columna vertebral de esta nueva organización. No partimos de cero en el tema de la influencia política, hemos echado raíces en importantes sectores populares, hay liderazgos provinciales y nacionales en nuestra organización que nos pueden permitir evidentemente tener un eco en ese plano.

¿Cuáles son los principales elementos de carácter político-programático que diferencian a UP del discurso que hace el gobierno?

La Unidad Popular propone un Ecuador donde las mayorías tengan la posibilidad de decidir las grandes políticas del país, no queremos ni caudillos ni gerentes propietarios, queremos que el pueblo tome las decisiones, que construya realmente el poder popular, esa es la diferencia.

Nosotros queremos un país donde los recursos naturales no sirvan para empeñarlos con China o con la banca internacional, o para beneficiar a unos pocos, nosotros queremos que esos recursos naturales sean utilizados para resolver los problemas más urgentes de la población, donde la salud y la educación lleguen a todos, donde no haya jóvenes que se queden sin cupo para la universidad, donde haya escuelas del milenio para todos los cantones y provincias del país, donde haya libertad de expresarse, donde no se criminalice la protesta, donde los trabajadores tengan un salario digno, donde puedan disfrutar del fruto de su trabajo y resolver sus necesidades, donde haya un Estado realmente plurinacional, donde no simplemente sean adorno los pueblos indígenas, donde  tengamos acceso a los avances de la ciencia y tecnología, donde la juventud tenga garantizada su formación, su empleo, su derecho a la recreación; donde la juventud, en los hechos, no en la propaganda, sea protagonista de la vida nacional.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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