Ecuador: Estado de derecho o Estado policial

27 octubre, 2014

Imagen-Ecuador: Estado de derecho o Estado policial

Por Carlos Sánchez M.

Al revisar la Constitución aprobada por el 85% de los ecuatorianos nos encontramos con el art. 1 que dice: “El Ecuador es un Estado constitucional de derechos y justicia social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico……”

Pero esto parce que a nuestros gobernantes de la nueva derecha, a los nuevos ricos de Alianza País no les importa ni lo toman en cuenta cuando a diario nos encontramos con declaraciones en las que demuestran todo lo contrario a esos principios fundamentales. La desunión, el justificar los excesos policiales o la existencia de los abismos y las lacras sociales como el desempleo, el subempleo, la pobreza y la miseria.

Para muestra, en lo que se refiere a nuestra soberanía, ésta es pisoteada cuando se acuerda un TLC con la Unión Europea, se acude al Banco Mundial BM y al Fondo Monetario Internacional, FMI, no contentos con haber hipotecado nuestro futuro al capital chino con préstamos de usura que van más allá del 7%.

Peor está nuestra situación si hablamos de la justicia social. Datos oficiales dicen que más del 32%  de la población está en la pobreza y extrema pobreza, esto es más de tres millones de personas; 50% de la población económicamente activa en el desempleo absoluto y cerca de tres millones en el subempleo; la canasta básica está en los $628.00 dólares mientras el salario está en los $340.00; es decir, la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen en lugar de resolverse se va profundizando. A esta grave situación acompaña la represión permanente y la estigmatización a quienes tienen un pensamiento político que defiende los intereses populares y a todo aquel que ha perdido el miedo y expresa sus sentimientos.

En la obligación suprema que tienen los gobernantes de trabajar por la unidad -como diría el Chavo del 8- póngales 0. Hacen todo lo contrario, igual o peor que en la larga noche neoliberal que dijeron combatirla; y, no es nuevo que primero arremetieron contra los profesores, quisieron dividir su organización la UNE, como no pudieron, le quitaron sus alícuotas y hoy arremeten contra los fondos de cesantía; lo mimos contra el movimiento indígena al querer crear organizaciones paralelas con gente pagada.

En ese nefasto propósito al movimiento de los trabajadores no está salvado, pues, se permitió la creación de organizaciones pro gobierno sin cumplir con los requisitos legales, a fin de debilitar la organización del FUT. En estos días, no con asombro pero sí con rabia, observamos cómo la organización de la juventud es atacada virulentamente cuando se pretende quitar legitimidad a sus acciones lideradas por sus organizaciones la FESE y la FEUE, queriendo convencer o posicionar en el imaginario social otras organizaciones que repentinamente aparecen en el espectro social como jóvenes “apolíticos”, pero hoy vemos desenmascararse como seguidores o afines a los nuevos ricos y a la nueva derecha de AP. La pregunta es, ¿así se construye la unidad? De ninguna manera, esto es fomentar la división y el enfrentamiento de pueblo contra pueblo.

Por eso no nos coge de nuevo que en las últimas movilizaciones de los trabajadores y los pueblos, al hacer uso del Art. 98 de la Constitución, se desate toda una ola de desinformación y de justificación por parte del gobierno de los “excesos” cometidos por los miembros policiales en el uso de la fuerza contra jóvenes estudiantes y trabajadores que participaron con justo derecho en esta expresión de descontento de los sectores sociales, contra las políticas sociales del gobierno movilizaciones lideradas por sectores aglutinados en el FUT, FRENTE POPULAR, CONAIE ETC

Que los jóvenes y los trabajadores  detenidos en las últimas movilizaciones  fueron torturados no se puede ocultar; existen los informes médicos y de la Cruz Roja que certifican los golpes, cortes de cabeza, escoriaciones  y equimosis en cada uno de los cuerpos de los jóvenes ilegalmente detenidos. Pero adicionalmente, quienes estuvimos en la audiencia de flagrancia constatamos estos golpes, los moretones y los cortes que tenían los estudiantes en sus cuerpos y, más aún,  lo que no se dice es cómo y cuál fue la autoridad que dio la orden para el allanamiento del Colegio Nacional Mejía, ya que los muchachos fueron detenidos en el interior del colegio cuando estaban en clases.

Una mentira mil veces se convierte en verdad es algo que los gobernantes de la Alemania nazi utilizaban con extraordinaria efectividad y hoy victimizar a los pobres policías es lo que más escuchamos, pero nada dicen de que a estos jóvenes al ser detenidos se les sometió a torturas físicas y psicológicas, cuando de forma arbitraria se los detenía con fuerza inusitada y luego cuando eran trasladados de un recinto a otro se los hacía pasar en “fila india” donde nuevamente  eran golpeados con toletes cascos, pies y manos; o por qué no se dice nada cuando el mismo Código Integral Penal manifiesta que si una persona es detenida por diferente circunstancias debe ser trasladado a una unidad establecida o centro legalmente determinado, y en el caso de los jóvenes unos fueron trasladados al UPC de la Basílica, donde eran golpeados, y luego todos fueron reunidos en el Regimiento Quito para quienes no lo saben o no conocen este lugar en la época de las dictaduras y la larga noche neoliberal que nuestros gobernantes dijeron dejaron atrás eran los lugares donde los detenidos eran torturados pues ahí funcionaban el temido SIC.

Allí los jóvenes fueron mantenidos en condiciones inhumanas, en la intemperie, con frío, sin poder ir a los baños, sin un alimento desde que fueron detenidos, con el agravante que cuando se asomaba uno de los padres, hijos, tíos o vecinos como dicen los escudos de la policía, con estos escudos eran golpeados los jóvenes o les gritaban hijo de p….. Hoy es su último día en su vida y otras cosas más. Como observamos, más parce que este instrumento jurídico el COIP, lo único que va a servir es para institucionalizar la represión a los luchadores sociales, porque para lo demás es letra muerta.

Como en las mejores épocas de la vieja partidocracia que nuestros gobernantes dijeron dejar atrás, hoy sin rubor repiten la misma cantaleta que “la juventud está manipulada”, haciendo un llamado a los padres de “controlar a sus hijos”, pero hoy con el agravante que ni siquiera en las dictaduras de derecha lo utilizaron, condenar a una persona dos veces por un mismo hecho, y exiliarlos de su entorno natural, esto es de su colegio.  Los jóvenes de ayer al igual que hoy tienen criterio propio y salen a expresar su descontento con coraje con dignidad, no de rodillas, sino de pie con la frente en alto.

Estos acontecimientos, la tortura a 54 jóvenes estudiantes, al igual que lo sucedido en México con la desaparición de 43 jóvenes estudiantes, es lo que podría llamarse el pasar de un estado de derecho a un estado policiaco, donde la amenaza, la sanción y la cárcel son las respuestas de los gobernantes frente a los clamores de cambio de los jóvenes, los trabajadores y los pueblos.

Bajo esta perspectiva fácilmente los 10 del Luluncoto son declarados terroristas, los 3 del Cotopaxi igual, de la misma forma la luchadora popular Mery Zamora o Rosaura Bastidas, al igual que el asambleísta Jiménez o Pepe Acacho y los cientos de luchadores sociales que se encuentran encauzados, encarcelados por el único delito de pensar diferente son según este gobierno criminales reos de la justicia.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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