Ecuador: Padres de familia en huelga de hambre denuncian maltrato por parte del gobierno

14 noviembre, 2014

Imagen-Ecuador: Padres de familia en huelga de hambre denuncian maltrato por parte del gobierno

“Todos o nadie”, respondieron casi al unísono los 11 padres y madres de familia que mantienen una huelga de hambre  en la entrada del colegio Mejía, luego de enterarse que las autoridades habrían resuelto la reincorporación al plantel, de una parte de los chicos que salieron de prisión, luego de haber permanecido 39 días detenidos, por su supuesta participación en las manifestaciones del 18 de septiembre.

La medida de hecho, que se inició a las 10h00 de ayer, fue tomada debido a que sus hijos aún no son reintegrados a las clases, a pesar de las resoluciones judiciales dictadas, hace unos casi dos meses, y otras resueltas el viernes 9 de noviembre en horas de la noche, cuando se dictaminó la libertad de los 15 estudiantes que permanecían detenidos.

En horas de esta madrugada, según relatan los manifestantes, una nueva agresión se produjo de parte del gobierno contra estas familias: alrededor de 80 policías habrían llegado encabezados por autoridades para desalojar, primero mediante engaños y luego por la fuerza, a los padres de familia de la puerta principal del colegio en donde se habían ubicado.

Julio Saquipay, dirigente de los huelguistas, narró de este modo el suceso:

“En el transcurso del día de ayer tuvimos visitas de muchas delegaciones, quienes fueron a expresar su solidaridad y lamentaron la situación que estamos pasando. Así continuamos todo el día y  la noche, cuando resulta que a eso de la una de la mañana sentimos un ruido, y fue que las autoridades rompieron la puerta principal del colegio, entre ellas estaban representantes del Ministro del Interior y del Ministro de Educación, el Intendente de Policía, representantes de la Fiscalía y el Comandante de la Policía. Llegaron y nos manifestaron que venían porque nuestro problema ya está solucionado, y que no era posible que estemos aquí en estas condiciones, que no nos preocupemos porque nuestros hijos ya pueden ingresar a clases.

“Ante eso, nosotros respondimos que es necesario que nos presenten algún escrito, donde se ratifique lo que en ese momento nos estaban manifestando, respondieron que es necesario que desalojemos de inmediato, caso contrario la fuerza pública ingresaría para desalojarnos, incluso nos ofrecieron una unidad de transporte para que fuera a dejarnos de casa en casa. Nosotros manifestamos que no nos moveríamos de aquí hasta que tengamos una solución concreta…

“De pronto, el intendente se puso más enérgico, y nos dijo que teníamos cinco minutos para salir del colegio, porque si no será la fuerza pública la que nos saque de brazos. Comenzamos a retirar nuestras cosas, y como unos compañeros estaban llamando a la prensa, se dieron cuenta y nos sacaron apresuradamente hacia afuera.

“Yo les dije que no somos pájaros para salir de un momento a otro, volando, y pudimos apreciar que las autoridades que estaban en las gradas se reían de nosotros, algo que a todos los padres y madres de familia nos indignó. Que se alegren por la situación por la que estamos pasando…

“Tuvimos que trasladarnos hacia el otro lado de la vereda, frente al colegio, entonces pedí que se acerquen para conversar, y solicité, nuevamente, que demuestren que nuestro problema está solucionado, a lo que respondieron que nuestros hijos ya pueden ingresar a clases normalmente y que no nos preocupemos. Pedí que me dejaran un escrito o un nombre o una firma de alguna autoridad, para sentirnos respaldados, porque nosotros ya no creemos en esas palabras, porque todo es mentira y falsedad. Ante eso, simplemente respondieron que no tienen la autorización de dar ningún tipo de documento, y que el día de mañana estarán nuevamente con nosotros, a las 09h00, sin embargo, nunca llegaron”.

El drama que viven estos ecuatorianos, desde el momento mismo en que supieron de la detención y los maltratos a sus hijos no ha cesado. Según cuenta Saquipay, otro mecanismo que el gobierno usa para desmovilizarlos es hacerles llamadas telefónicas a cada uno de los padres y madres de familia, intentando engañarles con que su problema ya está resuelto, que abandonen la medida de hecho. “Nosotros no queremos que estén llamando de casa en casa, sino que vengan hacia nosotros directamente, donde estamos todos y sea aquí donde se expresen con un documento, para que sea nuestro abogado el que reciba el escrito y así podamos reunirnos con las autoridades del colegio Mejía.

Ante esta ausencia de las autoridades continuaremos con la huelga de hambre, hasta cuando todos los estudiantes sean integrados al colegio, estamos totalmente indignados  por el atropello que cometieron”.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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