Ecuador: La CUT debe nacer desde las bases y no en los salones del Gobierno

17 noviembre, 2014

Imagen-Ecuador: La CUT debe nacer desde las bases y no en los salones del Gobierno

Entrevista a Nelson Erazo*

Por Guido Proaño A.

Con habilidad similar a la del mago que saca conejos de la chistera, el gobierno hizo pública la existencia de la Central Unitaria de Trabajadores del Ecuador, CUT.  En su presentación, Marcelo Solórzano se adelantó en aclarar que no se trata de “una cuestión mediática” ni que “nace de la voluntad del Gobierno.”

Pero el mismo Gobierno se encargó en desmentirle, el ministro de Relaciones Laborales la presentó oficialmente a la CUT en la concentración del pasado 15 de noviembre en Guayaquil; se conoce que la dirección nacional del movimiento Alianza País hace pocas semanas  tomó la decisión de “conformar la Central Única de Trabajadores… con organizaciones que abarquen todas las formas organizadas de trabajo”, para ello conformó una comisión que establezca “la hoja de ruta para (su) creación”. No es difícil comprender que su apresurada conformación es respuesta al protagonismo que el movimiento sindical ecuatoriana tiene en las manifestaciones de protesta en contra de la política gubernamental.

Entre las cabezas visibles de esta iniciativa gubernamental aparecen figuras como el mismo  Marcelo Solórzano que fraccionó a la CTE conformando la Central de Trabajadores del Sector Público; Rosa Argudo, que constituyó una central nacional de trabajadores del seguro social con un solo sindicato; Richard Gómez, del sector eléctrico, que siempre acompaña a Rafael Correa en sus viajes al extranjero; elementos que fraccionaron la CEOSL; y, algunos personajes vinculados al viejo Partido Comunista que han hecho mucho daño al movimiento obrero ecuatoriano. Además, se ha constituido un equipo de funcionarios del Gobierno que, desde sus cargos administrativos, tienen la responsabilidad de trabajar en el movimiento obrero. Fausto Dután lo hace entre las trabajadoras de la seguridad social, el prefecto Gustavo Baroja entre los trabajadores de los consejos provinciales, señala Nelson Erazo, dirigente de la UGTE y actual presidente del Frente Popular.

No nos olvidemos que el gobierno tiene trazadas varias políticas para dividir el movimiento social e ir configurando una franja de trabajadores que respalde su proyecto político y la CUT gobiernista responde a esa conducta. Su inicial intención era constituir una central única, pero hubo un rechazo frontal desde varios sectores, particularmente los agrupados en el FUT –es decir la CEDOCUT, CEOSL, UGTE, CTE-, la Federación Médica, los trabajadores de los consejos provinciales y de los municipios, entre otros que no militan en estas centrales pero que están en contra de la política antiobrera del Gobierno. Debido a ese rechazo generalizado del movimiento sindical el Gobierno deja de lado el planteamiento de la central única y constituye lo que califica como central unitaria de trabajadores, asegura Erazo.

Entonces, el gobierno tiene una planta de dirigentes con cierta trayectoria…

Muchos de ellos han sido cooptados en base al chantaje, con puestos administrativos o representaciones electorales en las listas de Alianza PAIS. Pero ese trabajo por ganar a un sector de la dirección sindical choca con la política antiobrera. Por ejemplo, cómo puede estar de acuerdo un trabajador eléctrico con el gobierno si, debido a las enmiendas constitucionales, queda sin la protección de la contratación colectiva y sin la protección de la organización sindical. Los trabajadores de las telecomunicaciones también son afectados por las enmiendas constitucionales y con varios acuerdos ministeriales que les impide alcanzar mejores incrementos salariales, tomando en cuenta que los trabajadores del sector público que se encuentran bajo el régimen del Código del Trabajo tienen congelados sus salarios desde hace más de cuatro años. Es absurdo pensar que estos sectores afectados por la política gubernamental puedan apoyar al régimen.

En el sector privado las dificultades para el gobierno también son grandes. Los trabajadores de las telefónicas enfrentan la reducción de sus utilidades del 15% al 3%; los trabajadores petroleros enfrentaron ya el mismo caso cuando se aprobó la Ley de Hidrocarburos.

Así mismo, el gobierno ha aprobado una serie de leyes o acuerdos ministeriales que impiden el respeto de los derechos laborales.

La constitución de esta CUT ¿debilita al movimiento sindical?

No, porque la gran mayoría de trabajadores entiende que hay que responder a la política del gobierno, y una expresión de ese comportamiento se dio el 17 de septiembre. En ese día, a pesar de que el Gobierno dijo que haría una movilización superior a la de los trabajadores, debió atrincherarse en la Plaza de la Independencia, allí hubo no más de 8 mil personas y, en la tarima, junto a Rafael Correa estuvieron algunos “dirigentes sindicales”; pero en la movilización convocada por las centrales sindicales estaban las bases obreras y muchos sectores de la ciudadanía, alrededor de 30 mil personas marcharon en Quito protestando en contra del gobierno.

La propuesta de la CUT ha sido una bandera levantada desde hace mucho tiempo, aunque esporádicamente. ¿Es posible ahora ir hacia esa CUT?

Esta es una bandera justa y tiene total vigencia; sin embargo, no puede concretarse en base al decreto de un grupo de dirigentes. Debe surgir en medio de un proceso de debate, discusión, de análisis en la base sindical que busque cómo potenciar la unidad y la organización de la clase obrera.

No podemos caer en el juego que si el gobierno decreta su CUT nosotros decretemos inmediatamente la construcción de la nuestra. Los trabajadores debemos incorporarnos a ese debate del que hablamos, en sindicatos, federaciones, provincias, a nivel regional, en fin… para luego, a nivel nacional, tener una organización más afirmada. La CUT debe nacer desde las bases y no al revés.

¿Qué puede ocurrir, o está ocurriendo en el FUT, si hay personas vinculadas a la CTE, por ejemplo, que forman parte de ese proyecto de CUT gobiernista, y también hay un intento inicial de ir a una asamblea pro CUT,  en la que, en cambio, no participan todas las centrales sindicales del mismo FUT?

Frente a la falta de acuerdos en el conjunto de las organizaciones del FUT considero que la CTE y la CEOSL deben rever algunos elementos. Las dos organizaciones planteaban ir de inmediato a un congreso constitutivo de la CUT, pero, frente al hecho que la CEDOCUT manifestó su desacuerdo en participar –que por cierto es una central muy importante en el movimiento obrero y popular- y además a la no participación de la UGTE, deben dar un viraje a su propuesta, y así lo hicieron al plantear una asamblea constitutiva que permita en un proceso de 6 meses iniciar la discusión en la base. Esto nos permite retomar la discusión de la CUT para potenciar este proyecto.

En el FUT señalamos que, en estos momentos, es fundamental principalizar la lucha social; que la confrontación con el gobierno no puede darse formando otra CUT. Para frenar la  política antiobrera y divisionista empujada ahora tras la careta de la CUT debemos potenciar la fuerza del movimiento obrero y su lucha respecto de sus particulares reivindicaciones. Apostamos al fortalecimiento de la unidad al interior del FUT y con otras organizaciones. En esto coincidimos con la CONAIE, el Frente Popular y con sectores que no están ligados a ninguna central, que trabajan también por el fortalecimiento del movimiento social. Así proyectamos la construcción de una organización que unifique la lucha de los distintos sectores populares.

El FUT agrupa a lo fundamental del movimiento obrero, pero qué otros sectores podrían incluirse o comprometerse con la construcción de esta CUT…

Están, por ejemplo, las organizaciones de la Internacional de Servidores Públicos, trabajadores de los consejos provinciales, de los municipios, la Federación Médica, otras organizaciones de servidores públicos que ven la necesidad de incorporarse para empujar la lucha por una sola ley laboral: todos bajo el Código del Trabajo como lo determinan los convenios internacionales, en nuestro país han logrado dividirnos unos bajo una ley y otros bajo otro tipo de leyes. También se incorporarían los comerciantes minoristas, los maestros agrupados en la UNE y podríamos citar otras organizaciones o sectores. A nivel mundial los maestros son parte de las centrales sindicales y juegan roles fundamentales en la lucha social; en nuestro país resulta ser el sindicato más grande.

¿Cómo diferenciar esta propuesta de CUT del proyecto gobiernista?

Como señalamos ya, esta organización debe surgir en base del debate, de la discusión en cada uno de los sindicatos y sectores que nos permita elaborar y entender algunos principios como: la democracia sindical; la independencia de clase, pues, no puede estar ligada a los patronos ni a los gobiernos de turno;  una central que ponga por delante la unidad, la lucha social para la defensa y consecución de sus derechos; el autosostenimiento, es decir, que sean los trabajadores los que mantengan a su propia organización; profundamente solidaria e internacionalista.

Estos aspectos deben ser discutidos en el movimiento social organizado y no organizado. Si logramos que los trabajadores se apropien de ello, entonces, la CUT nacerá sobre sólidas bases.

*Nelson Erazo es actual presidente del Frente Popular, fue presidente de la Unión General de Trabajadores el Ecuador y secretario general del Sindicato 15 de Noviembre de los Trabajadores Municipales de Quito.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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