¡Que risa!

2 diciembre, 2014

Espana: "Humor anticrisis" en la II Semana Madrid Latino

Con tantas malas noticias que hay hoy en día no recuerdo cuando fue la última vez que me reí tanto, con esa risa que te hace llorar, que te hace doblar el cuerpo y causa un intenso dolor de estómago que debes hacer esfuerzos por controlarte y no parecer ridículo. Uno de esos ataques de risa me agarró cuando leí que Rafael Correa se ha dignado rebatir el genial pensamiento de Carlos Marx, del alemán, no del Marx Carrasco nacido en Azogues.

El pensamiento científico Marx, ese que influye en casi toda la humanidad, de aquel sabio que resumió en su mente las ciencias más avanzadas creadas por la sociedad es cuestionado por nuestro ilustre erudito. El deseado por las vírgenes de ochenta y cinco años, el cantante estridente, el declamador erróneo, el guitarrista destemplado, el experto gourmet del chicharrón y las papas con cuero, el que nos devolvió la patria y dijo que los recursos naturales deben servir para los pueblos ancestrales, -y no hay pueblo más ancestral que el pueblo chino-, el siempre bronco orador ha dicho que “a nadie se le puede ocurrir en el siglo XXI” plantearse la abolición de la propiedad privada.

Si a nuestro ilustrado vernáculo se le ocurre contradecir a Marx cuyo genio está calificado entre los primeros de la humanidad, qué le puede esperar a Leonardo Da Vinci, Thomas Jefferson, Benjamín Franklin, Newton, Copérnico. Es seguro que el chiflado los descuartizará con su demoledora ilustración.

Creerá El Mudo que su idea es una novedad fabulosa, cuando desde hace más de siglo y medio cuando se publicaron las tesis marxistas, los que fingen no entenderla vienen planteando lo mismo.

Leer los cuestionamientos de este inepto al socialismo científico marxista me ha hecho revivir la novela “Los Sangurimas”. Allí se relata que un hacendado llamado Eufrasio Sangurima simpatizaba con las luchas liberales de Alfaro y en cada revuelta se juzgaba convocado. “Yo estoy con los de abajo” decía, y armaba su tropel de soldados para meterse en la revolución. El asunto era que se lanzaba a la guerra al salir de su hacienda y desataba el saqueo y la fechoría. Pero Sangurima no fue tan audaz, nunca se lo ocurrió contradecir el pensamiento político de Adam Smith, su turba solo se dedicó a robar.

La intrepidez de nuestra osada lumbrera de sapiencia es colosal, sin rubor emprende a contradecir el resultado de toda una vida de investigación científica de varios intelectuales condensados en el trabajo de Marx, lo que revela que no tiene la menor idea, la más elemental idea de lo que es el socialismo, pero este cínico, al igual que Eufrasio Sangurima se declara revolucionario.

Si tal vez para algún cándido quedaba duda sobre la calaña filosófica de este Cantinflas de la política, con estas declaraciones quedan expuestas todas sus vergüenzas, se ha mostrado indecente, en pelotas, sin timidez alguna ante el país, reconociéndose como un rancio conservador.

Lenin, que llevó a la práctica las teorías de Marx decía: “La doctrina de Marx es todopoderosa porque es cierta,” pero el abogado guardián de los imperialistas, de los empresarios y banqueros ha salido a rebatir esa teoría. En este enlace puede encontrar sus bufonadas, vale compartirlo para reír juntos:

Fuente: ecuadorlibrered.tk

 

Compártenos y Síguenos en:
  • Bitacoras.com

Previous post:

Next post: