¿Vuelve la larga noche neoliberal?

29 enero, 2015

Ecuador: Precios altos, salarios bajos

por Lcdo. Francisco Escandón Guevara

El fin de la larga noche neoliberal es una consigna del gobierno de Correa. Al afirmar que vivimos una etapa post neoliberal, del buen vivir y del socialismo del siglo XXI tiene por objetivo propagandizar la idea que Ecuador ya cambió.

Claro que el correísmo no puede ser mimetizado a otros gobiernos; pues su proyecto político y económico es un proceso de modernización de la sociedad, pero ese desarrollismo no cambia las características de sociedad capitalista y dependiente que nuestro país arrastra hace décadas.

El carácter capitalista está signado por una contradicción fundamental: la riqueza es generada socialmente por los trabajadores, mientras que la apropiación de esa riqueza es acumulada por determinados grupos económicos nacionales y extranjeros que han aumentado sus ganancias en épocas de revolución ciudadana. Una sencilla muestra: al iniciar el gobierno Correa esos grandes grupos económicos concentraban el 30% del PIB ($15.000millones), ocho años después sus ingresos aumentaron al 50% del PIB ($60.000millones).

Siendo efectiva esta caracterización, es indignante comentar que se acaba de formalizarse la firma del contrato de socio estratégico entre el Estado (Industrias Guapán y Cementos Chimborazo, que fusionados se denominan Unión Cementera Nacional) y la empresa peruana Yura, subsidiaria del Grupo Gloria.

La inversión de la transnacional ascendería a $230millones para la planta de producción de clínker, necesario para la producción de cemento, le da ventaja de 63% en el paquete de acciones con respecto al Estado; de allí que este sector estratégico será controlado por capitales privados afirmando do un oligopolio en el que las marcas Holcim, Lafargue y Yura dominen el mercado; sin que el Estado pueda regular los precios. A ese perjuicio, se suma la subvaloración de los activos de las empresas cementeras nacionales y la preocupación de que prácticamente se privatiza un negocio rentable cuyos reportes de ganancias superan los $25millones anuales, con un crecimiento proyectado de 7% anual en los próximos años.

Paradójico que el Estado ecuatoriano no pueda invertir en la cantidad señalada en la repotencialización de las empresas nacionales cementeras, mientras sólo en el año 2013 los gastos correspondientes a propaganda ascienden a $300millones.

La continuación de negocios con el Grupo Gloria es extraño pues fueron beneficiarios de la enajenación estatal del ingenio Azucarero Aztra o Ecudos. Esa empresa que fue confiscada al Grupo Isaías, tuvo la administración del falsificador de título universitario Pedro Delgado, primo prófugo de su majestad presidencial, y vendida a la transnacional peruana con plata prestada por el Corporación Financiera Nacional dirigida por Camilo Samán. El punto es que el correísmo prestó plata a empresarios extranjeros para que nos hagan el favor de comprarnos una empresa rentable. ¡Vaya negocio!

Todo apunta que la larga noche neoliberal está de vuelta.

Fuente:  fescandonguevara.wordpress.com

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