Asesinar la imagen política de Mery Zamora

23 febrero, 2015

Imagen-Ecuador: Proximo martes 27, Audiencia de casacion caso Mery Zamora

Por Guido Proaño A.

Solo en mentalidades perversas, como las de algunos funcionarios del Gobierno, puede anidarse la idea que el reciente ataque sufrido por Mery Zamora en las redes sociales es una especie de auto ataque para victimizarse. No sorprende que eso se haya sugerido, pero es el razonamiento con el que en un primer momento se intentó desviar la responsabilidad de una agresión inimaginable en su forma contra un blanco político del correísmo.

No desnudaron a la víctima; se ha desnudado ante el país esa gavilla que se arroga la facultad de atropellar y pisotear la dignidad de personas como Mery Zamora, que con gallardía ha enfrentado una persecución política durante los últimos cinco años, debido a sus convicciones políticas de izquierda revolucionaria, que tiene como objetivo doblegar su espíritu privándole de su libertad.

El daño está hecho, pero los gestores de la embestida no debieron prever la magnitud y diversidad de actores que repudiaron inmediatamente la agresión, al punto que varios funcionarios gubernamentales debieron “unirse” a la condena e inclusive se oficializó un rechazo a “la bajeza perpetrada en contra Mery Zamora”. Pero el comunicado del Gobierno no quedó allí, con cinismo se aprovechó la ocasión para justificar la necesidad de intervenir en las redes sociales en contra de quienes en ellas hacen “uso de la clandestinidad y el anonimato”.

Incorporan ese juicio como una trampa, esperando que la afectada, sus compañeros de militancia y otros sectores secunden el propósito gubernamental de intervenir en las redes y se inicie una cacería, no precisamente en contra de quienes actúan en el “anonimato”, sino en contra de quienes critican la política del gobierno. Vano propósito del Gobierno, la propia vejada ha expresado con claridad que por esta causa no irá a instancia judicial alguna porque no confía en ellas.

Este ataque a Mery Zamora, que seguramente no será el último, es uno más de los tantos perpetrados para asesinar su imagen política y la de sus compañeros de Unidad Popular, así como la de otros actores y dirigentes sociales y políticos de izquierda. Indicios que señalan de dónde salió la afrenta.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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