Los jubilados no creen en Rafael Correa. Su palabra no vale ni un centavo

20 abril, 2015

Por Prof. Raúl Yánez Montero

Luego de la decisión de los 91 asambleístas de Alianza País, de aprobar, contra viento y marea, de manera inconsulta, el Proyecto de Justicia Laboral, el señor Rafael Correa, con su característica, de repetir mil veces para que la mentira parezca verdad, ha invadido los programas con su mensaje melifluo y ahora a través de los teléfonos celulares, una sarta de mentiras.

Es que los jubilados recibimos un mensaje del Presidente de la República, con frases bonitas, demagógicas y, por supuesto, mentirosas. Cualquiera diría: ¡qué honor recibir un saludo, nada menos que del Presidente de la República!, sería para sacarse el sombrero, pero fue para elevarnos las iras, el coraje por tanta mentira en pocos segundos, porque en boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.

Usted dice en la tele, y claro en los teléfonos, aparatos que no tienen la culpa, porque a los jubilados tanto nos calentaba tanta sinvergüencería, que casi rompimos las pantallas de nuestras teles como Don Ramón, o gritar y sacarle la madre a la grabación de nuestros teléfonos.

Nos dice que recibamos un abrazo, o ¿acaso será el beso traidor de Judas, en donde no se cansa en señalar que es un subsidio que aporta el Estado al IESS. Rafael Correa está mintiendo porque no es un subsidio, sino una OBLIGACIÓN, que él no quiere asumirla. Dice que garantiza las pensiones jubilares, los jubilados no le creemos, ni del medio a la mitad, sino veamos algunos ejemplitos, por ejemplo su acta compromisoria en donde firmó con la Confederación Nacional de Jubilados para respetar la autonomía del IESS y pagar la deuda que mantiene el Estado con el Seguro Social y ahora sale con la concha de desconocer la deuda, bajo el argumento de que hay superávit. Y el señor Correa no ha leído o se hace el “Otto” cuando no acata la Constitución de la República que en su artículo 371, donde se dice claramente: “Las prestaciones de la seguridad social se financiarán con el aporte de las personas aseguradas en relación de dependencia de sus empleadoras o empleadores; con los aportes de las personas independientes aseguradas; con los aportes voluntarios de las ecuatorianas y ecuatorianos domiciliados en el exterior; y con los aportes y contribuciones del Estado”, de manera taxativa, no dice que los aportes serán cuando no haya superávit.

En el Proyecto dice que el Estado garantizará las pensiones jubilares, los jubilados nos preguntamos, ¿acaso el gobierno correísta nos ha garantizado la salud, las medicinas? Y vemos que no es así. Rafael Correa se llena su boca con que va a garantizar, pero un asaltante no le garantiza que va a respetar sus bolsillos. Nos dice que vamos a incrementar las jubilaciones. Realmente que esta mentira es del tamaño de una catedral, cuando en el proyecto dice que anualmente se incrementará según el incremento del costo de vida y ya vimos como a los trabajadores les aumentó 14 miserables dólares y como estamos en pleno goce de la “revolución ciudadana” nos subirán a los jubilados 3 o 5 dólares.

El retiro de la obligación del Estado de pagar el 40 %, sinceramente que es letal para el patrimonio de los afiliados, jubilados y de montepío y ¡quiere que le agradezcamos! Sus compromisos firmados cuando candidato, en el 2008, 2010 y 2012, realmente que no valen nada.

Los jubilados le respondimos indignados a Fausto Cayambe, quien se ufanaba de haber atendido a las amas de casa, cuando es una medida demagógica, quienes después de haber depositado durante 20 años, no tendrán acceso a salud, a préstamos quirografarios, solamente a jubilación pequeña como la nuestra. Y este mismo susodicho personaje dice en redes sociales que somos “manipulados”, cuando somos ya mayorcitos y tenemos un criterio bien formado y nada ni nadie va a poder manipularnos, por eso una jubilada, como María Moya, renunció públicamente a Alianza País, porque en su interior se respira podredumbre, partidocracia, corrupción. Otra cosa son los “jubiladitos” traidores que dicen confiar en su gobierno, porque desde la época de Ramiro González, tienen prebendas familiares en los cargos en el Seguro Social, por acá somos millones inconformes.

Dice “confía en tu gobierno”, pues los jubilados no confiamos ni una pizca en el gobierno de Rafael Correa, porque falta a su palabra. Dice que no va a entregar ni 20 centavos al IESS, pues nosotros le decimos que su palabra no vale ni un centavo.

Y vamos a seguir en la lucha, de mil maneras, con plantones, con marchas, encadenamientos, defendiendo lo que es nuestro, nuestro presente y el futuro de nuestros hijos y nietos. Estamos exigiendo la inconstitucionalidad del malhadado proyecto, sancionamos con la placa de la infamia y exigimos en cada provincia la revocatoria del mandato de estos 91 traidores, enemigos de los jubilados. Vamos a seguirles juicios civiles y penales por meter sus garras en nuestros dineros y, junto a las organizaciones sociales, marcharemos unitariamente el Primero de Mayo, para gritarle a sus orejas y de sus borregos que el IESS no se vende, el IESS se defiende. Nunca uno es viejo cuando se tiene por qué luchar.

Fuente: ecuadorlibrered.tk

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