Crisis y tendencias economicas en el Ecuador de Rafael Correa

29 abril, 2015

Imagen El secreto de los agoreros de Wall Street: Si quiebra Espana, ganamos un 300%

Por Pablo Ospina Peralta.

Informe de coyuntura, 28 de abril de 2015.

Comité Ecuménico de Proyectos <www.cepecuador.org>

Crisis: impacto y reacción

Desde fines del año pasado, ocho años de administración de la bonanza parecían sucumbir precipitadamente ante la obligada gestión de la austeridad. Esta vez todo hace pensar que la crisis económica no será como la de 2009, cuando un problemático semestre siguió a dos años de esplendoroso desafío a cualquier sombra de disciplina fiscal. Inmediatamente vino la recuperación. En ese entonces todavía quedaban reservas monetarias provenientes de los ahorros obligados por la ortodoxia neoliberal. A pesar de ambas cosas -tanto de las reservas remanentes como de la corta duración de la crisis-, el año 2009 se recuerda aún como el período de más baja popularidad en ocho años de gobierno: la valoración positiva de la gestión gubernamental llegó a casi el 50% de aprobación cuando el promedio en años posteriores ha superado el 70%.[1]

Esta vez las cosas se presentan más peliagudas. No hay reservas internas disponibles y aunque la duración de la crisis es incierta podría prolongarse varios años.[2] Se combinan una revaloración del dólar, una contracción del crédito internacional y una caída del precio de las materias primas que constituyen la base de las exportaciones ecuatorianas. La combinación de la apreciación de la moneda con la caída de las exportaciones petroleras presiona sobre dos déficits, el de la balanza comercial y el fiscal. El déficit fiscal a su vez impacta en dos de los factores centrales del crecimiento de los últimos años: el gasto público y el alto dinamismo del sector de la construcción.[3] El anillo de la crisis se cierra con una previsible desmejora en la recaudación de impuestos por la caída general de ingresos y actividades económicas. El tenor de las sombras que se ciernen sobre la gestión gubernamental y el país dependerá, por supuesto, de la profundidad y duración de la recesión global.

Por el momento, las cifras de la crisis fiscal son pavorosas. Los ingresos petroleros en el presupuesto del Estado cayeron de 6 mil millones en 2013 a un poco más de 2 mil millones en 2014 y a partir de 2015 los precios cayeron a la mitad del valor promedio de 2014, por lo que la situación empeorará. Si en 2012 cinco meses cerraron con déficit de caja en el Banco Central, en 2013 fueron ocho y en 2014 once meses. El déficit global que tuvo que ser financiado con deuda externa e interna en 2013 superó los 4 mil millones de dólares, el de 2014 los 7 mil y el déficit con que fue aprobada la proforma presupuestaria de 2015 fue de 8 mil 900 millones a pesar de presupuestarse sobre la base de un precio promedio del petróleo de 80 dólares el barril.[4] Un cálculo conservador de las necesidades de financiación para 2015, basado en un modelamiento de sus impactos en venta de crudo y compra de derivados, supone que será de alrededor del 12% del PIB si el precio del crudo WTI[5] se mantiene en 50 US$ el barril durante todo el año.[6]

Las cifras de la crisis de balanza comercial son igualmente preocupantes. Desde el año 2009 el Ecuador tiene déficit en la balanza comercial a pesar de los altos precios del petróleo. No obstante en 2013 el déficit de la balanza comercial no petrolera llegó a superar los 9 mil millones de dólares. En 2014 se redujo a 7.600 millones gracias a un aumento de las exportaciones mineras y camaroneras y a una serie de restricciones a las importaciones.[7] Ante la gravedad de la situación, el gobierno decidió imponer restricciones mucho más amplias a las importaciones. Esta vez, a diferencia de lo ocurrido en 2009, los órganos de la Comunidad Andina declararon ilegales las salvaguardias iniciales impuestas por Ecuador a Colombia y Perú. Por ello se diseñó un sistema de salvaguardias generalizadas que durarán 15 meses a 2.800 partidas arancelarias que representan 8.500 millones de dólares en importaciones con el objetivo de reducir cuando menos 2.200 millones de bienes importados. Ante la imposibilidad de devaluar, las restricciones a las importaciones resultan inevitables, con su cortejo de presiones sobre la inflación. Puesto que son temporales, los sectores empresariales aspiran a que no entorpezcan el proceso de ratificación y puesta en vigor del Tratado de Libre Comercio con Europa al que Ecuador adhirió recientemente, pero espera todavía su discusión en la Asamblea Nacional donde quizás se puedan conocer sus detalles, hasta ahora reservados.[8] En todo caso, es previsible que la entrada en vigor de dicho tratado restrinja aún más el margen de maniobra del gobierno ante afectaciones externas y abaratará nuevas importaciones en un futuro próximo.

Agobiado por las necesidades económicas, en una jugada política de extremo riesgo, el presidente Rafael Correa anunció la más controversial de sus medidas de emergencia. Desconoció una parte de la deuda gubernamental con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) por 1.749 millones de dólares por concepto de aporte obligatorio al pago de pensiones de jubilación y logró aprobar en la Asamblea Nacional una ley que lo relevaba de la obligación de aportar en el año 2015 otros 1.100 millones de dólares por el mismo concepto.[9] De un solo plumazo el gobierno quedó con casi tres mil millones menos de deuda, pero a costa del futuro de la jubilaciones.

Semejante medida ha tenido un costo político muy alto. Puesto que contradice abiertamente la prioridad que el gobierno siempre ha declarado tener por el gasto social, y puesto que es una medida muy impopular, en el momento de la votación de la llamada “Ley de Justicia Laboral” en la Asamblea Nacional su principal aliado, el movimiento AVANZA, con cinco diputados, se distanció del gobierno. El ministro Ramiro González, ex presidente del directorio del IESS y principal dirigente de AVANZA, renunció al gabinete. No solo eso. En las propias filas de Alianza País, 27 diputados enviaron sus alternos en el momento de la votación y nueve adicionales no asistieron a votar.[10]

El debate y las justificaciones gubernamentales sobre la medida nos introducen en los meandros del proyecto y los resultados de la práctica económica del correísmo. El presidente y sus voceros explicaron que la deuda gubernamental ante el IESS no existía por la falta de un reglamento a la ley que obligaba al Estado a pagar el 40% de los costos anuales de las jubilaciones. La explicación es insólita porque durante su gobierno se hicieron varios acuerdos de pago de esa deuda inexistente y, de hecho, se la pagó siempre en bonos (salvo la primera que se pagó en efectivo en 2008). La justificación de la medida no fue menos insólita: fustigó la ley del año 2001 que especificaba la obligatoriedad del aporte del 40% calificándola como neoliberal a pesar de que la obligación del aporte gubernamental a las pensiones existe desde el año 1942, antes de que el neoliberalismo siquiera existiera como doctrina económica.[11] Lo que sí es posible decir es que ninguno de los gobiernos neoliberales de los últimos 30 años se había atrevido, hasta ahora, a retirar el aporte estatal al fondo de pensiones.

Más allá de las justificaciones, todas las discusiones sobre el tema han dejado claro que el aporte obligatorio del Estado es fundamental para reducir el “déficit actuarial” del Seguro Social Obligatorio, es decir, el déficit futuro en el pago de pensiones cuando aumente el número de jubilados.[12] La norma aprobada por el gobierno de la revolución ciudadana especifica que el gobierno central hará aportes cada vez que se necesite. El aporte para reducir el déficit actuarial no le parece “necesario”, con lo cual, deja de comprometerse en el ahorro presente para asegurar el ingreso de los jubilados de mañana que tendrán que buscar cómo financiar el abandono estatal perpetrado el día de hoy.

Las tendencias: el modelo económico y social

El panorama de las reacciones gubernamentales a la crisis no está en lo absoluto clausurado.[13] Falta mucho déficit por reducir y la magnitud del impacto todavía no se conoce con certeza. No obstante parece de mayor interés tratar de establecer algunas conexiones entre el modelo económico y social del gobierno con las características de la crisis y la naturaleza de la reacción que ha provocado.

La tesis que quiero sostener es que la catastrófica reducción que la crisis económica impone al gasto público ha acelerado la tendencia subyacente previa que se venía observando de atenuar, revertir o directamente eliminar los rasgos progresistas que todavía conservaba el proyecto político de la revolución ciudadana. Mostraré tres series de pruebas sobre tres aspectos centrales de su proyecto y sus logros progresistas, y los conectaré con las respuestas a la crisis. Terminaré con una breve conclusión.

Primera prueba.

En el año 2009 el primer Plan del Buen Vivir se planteó la ambiciosa y progresista meta del “cambio del régimen de acumulación”. Esto consistía en abandonar el centenario régimen basado en la exportación de materias primas para sustituirlo con un régimen basado en la producción industrial local y en los servicios eco-turísticos y ambientales. Para ello había que “producir distribuyendo y distribuir produciendo” mediante un ambicioso programa de distribución de activos que empezaría con la tierra y el agua; y una sustitución selectiva de importaciones. Los sueños de embarcar al gobierno en la distribución de activos, de tierras y agua, se abandonaron rápidamente en 2011 y la sustitución del régimen de acumulación dio paso en 2013 al “cambio de la matriz productiva” conducido y manejado por los grupos más conservadores del gobierno.[14] El aumento rampante de las importaciones desde 2008 hubiera dado margen para políticas activas de sustitución y promoción de la industria local.

Nada se hizo al respecto y la crisis de 2015 nos encuentra mucho peor situados que cuando se planteó la meta. Las salvaguardias y las sobretasas arancelarias en lugar de haber sido una herramienta para promover la industrialización nacional, son ahora un madero para asirse en medio del naufragio. De hecho, las cifras autorizan, sin exageración, a considerar que el cambio de la matriz productiva es exactamente el reverso del cambio del régimen de acumulación, es decir, una nueva tuerca en la primarización de la economía. Las exportaciones de productos industrializados son un buen indicador de la tendencia subyacente en la política gubernamental. Si en 2007 las exportaciones de productos industrializados representaron el 25% del total de las exportaciones del país; en 2010 pasaron a representar el 22,7% y en el año 2014 terminaron siendo el 16,5%. [15] Si por “cambio de la matriz productiva” entendemos algo parecido a “industrialización” o sustitución de la producción de materias primas, eso está muy lejos en el horizonte del nevereverland. Vamos exactamente en sentido contrario. Ahora, sin fondos públicos, presionados por la crisis, condenados a la restricción de las actividades económicas privadas, los intentos de cambio estructural en la economía ceden el paso a esfuerzos por salvar los muebles del naufragio con el expediente de aumentar los créditos para el sector inmobiliario. Como dijo la revista Ekos Negocios:

La importancia de fortalecer procesos como el de Mucho Mejor si es Hecho en Ecuador y el cambio de la matriz producti­va son vitales y debieron haberse aplicado mucho tiempo atrás.[16]

Segunda prueba.

La más señalada oferta del gobierno de la revolución ciudadana fue construir una sociedad más justa, es decir, menos desigual. Para ello, en sus primeros tiempos, empujó decididamente la inversión social, puso al Estado como regulador del mercado y aumentó los impuestos directos y progresivos como el impuesto a la renta frente a los impuestos regresivos e indirectos como el IVA. Todo eso quedó atrás desde 2010. En el año 2008 el impuesto a la renta llegó a ser el 46% de la recaudación combinada de ambos impuestos pero desde 2009 en adelante descendió y se ha mantenido en el 38% hasta 2014. En 2014 el pago del servicio de la deuda superó el gasto público en educación: el primero superó los 4.900 millones mientras el segundo apenas fue mayor a 3.600 millones de dólares. Más significativo aún, la Constitución de 2008 establece en su disposición transitoria vigésimo tercera que el Presupuesto General del Estado debía aumentar cada año el 0,5% del PIB en gastos de salud hasta llegar al 4%. En 2009 el gasto en salud fue el 1,4% del PIB y en 2014 llegó al 2,1% del PIB. ¿Es siquiera imaginable lograr el acceso universal a la salud con semejante pobreza en la inversión social? Pero la crisis económica empeora la tendencia ya observada: el gobierno decidió, en la práctica, reducir el aporte estatal para pensiones y jubilaciones.[17]

Las cifras de reducción de pobreza y desigualdad de ingresos en el Ecuador desde el año 2001 son muy positivas. Sin embargo, se notaba claramente que el ritmo de reducción era más acentuado entre 2001 y 2006 que entre 2007 y 2011. La novedad del momento es que entre 2011 y 2014 las cosas se estancaron o comenzaron a empeorar. En efecto, la pobreza bajó del 64% al 37% entre 2001 y 2006 y desde ahí se redujo a 24% en 2014. Más significativo es que desde junio de 2013 la pobreza dejó de bajar y empezó a subir lentamente (de 23% a 24%). Algo similar ocurrió con el indicador de desigualdad de ingresos, el índice de Gini, que era en 2001 de 59 puntos, bajó a 54 en 2006 y luego llegó hasta 48 en 2014. Lo significativo es que desde diciembre de 2011, cuando tuvo su punto más bajo (alrededor de 47) se estancó primero y comenzó a subir después. [18]
La razón de esta desaceleración es que después de la crisis nacional de 1999 la pobreza y la desigualdad alcanzaron grados muy altos por razones coyunturales. Desde entonces, con la bonanza de las materias primas, se redujeron notablemente, pero no se afectaron la pobreza ni la desigualdad estructural, que no tienen que ver con los ingresos sino con la posesión de los activos productivos, es decir, con la gran propiedad. En efecto, el más reciente estudio sobre las grandes empresas ecuatorianas muestra que los ingresos de las 300 empresas privadas más grandes del país crecieron a un ritmo mayor que la tasa de crecimiento del PIB. Como resultado, si en 2011 sus ingresos combinados representaban el 54% del PIB; en 2013 sus ingresos combinados ascendieron al 57% del PIB.[19] La misma tendencia a la concentración se encuentra en el sector financiero: mientras en 2012 los siete bancos privados más grandes concentraron el 82% de los activos; en 2014 llegaron a concentrar el 87%.[20] De hecho, las utilidades de los bancos crecieron 20% en el último año, muy por encima del crecimiento de la economía, de la inflación o de los salarios. ¿Con semejante tendencia en la concentración de la propiedad y las ganancias, cómo se espera conseguir una sociedad menos desigual?

Tercera prueba.

La revolución se identificaba con el progreso y la modernización. Rafael Correa siempre fue un modernizador. La gran pregunta es qué tipo de modernización y de progreso está impulsando. ¿Hay uno solo? Creo que no. Pueden existir vías de modernización capitalista como la de la provincia de Tungurahua, basada en pequeños emprendimientos nacidos de una estructura agraria más igualitaria, de una conexión con mercados que no son oligopólicos y de una diversificación basada en actividades familiares, con protagonismo de las mujeres y cuyo resultado es una industrialización difusa y relativamente más equitativa.[21] Otras vías de modernización capitalista son más conocidas y familiares para los latinoamericanos: implican fuertes inyecciones de capital transnacional, pérdida de autonomía local, despojo social y destrucción ambiental. Contamos desde el año 2013 con una excelente, aunque sin duda extrema, imagen del modelo ideal de modernización del país y su población, tal como lo entiende la corriente dominante dentro de Alianza País.

Como dije, es un ejemplo extremo pero, por eso mismo, revelador. Estábamos familiarizados con el concepto de escuelas del milenio, es decir, infraestructura escolar llena de tecnología situada en lugares muy empobrecidos. Gracias a ello, al fin llegaría a los pobres la luz de la civilización tecnológica. Las ciudades del milenio son un paso hacia adelante en el mismo modelo de una manera particularmente violenta. Son ciudades manejadas por Ecuador Estratégico, organismo dependiente de la Vicepresidencia de la República. Ecuador Estratégico es una empresa pública que controla las regalías de las inversiones en recursos naturales no renovables para invertirlas en los municipios en donde se realiza la extracción. Dicha inversión, pues, no la realizan los municipios ni las organizaciones civiles sino esta empresa pública manejada desde el ejecutivo. Suele ser uno de los ofrecimientos para lograr el consentimiento de la población afectada por las actividades extractivas.

Una de estas ciudades está en Playas del Cuyabeno, comunidad amazónica que hasta 2007 tenía casas con estacas y techo de palma, al borde del río Aguarico dentro de la Reserva Faunística de Cuyabeno, creada en 1979.[22] En el año 2008 Ecuador Estratégico hace una propuesta sobre inversiones de mejoramiento urbano. En lugar de ser una comunidad con pocas casas en el centro poblado y muchas casas dispersas en los alrededores donde viven, cultivan y recolectan, la propuesta de la empresa pública implicaba construir 83 casas prefabricadas dotadas de internet, agua, dos bicicletas, electricidad y otras comodidades urbanas. Playas del Cuyabeno es una de las 200 ciudades amazónicas similares planificadas por el gobierno de la revolución ciudadana. La construcción empezó en el año 2011 y fue inaugurada en octubre de 2013 por el propio presidente de la República: “Esta es la nueva Amazonía, la pobreza no es buena”.

A juzgar por el modo de operación de Ecuador Estratégico y por las normas establecidas en esta ciudad del milenio, para el gobierno la pobreza es algo más que la falta de dinero, es un modo de vida rural y selvático. El diseño de la ciudad incluye calles y aceras donde no pasa ningún automóvil, pero donde ahora pueden circular los moradores en bicicleta. Por supuesto, fuera de la ciudad, las bicicletas no son utilizables y cuando se requiera un repuesto hay que buscarlo en la ciudad de Lago Agrio, a dos horas de navegación por el río Aguarico. Los habitantes de la ciudad acordaron no hacer modificaciones a las casas en cinco años luego de que en una consulta comunitaria pudieron elegir entre dos modelos de casas prefabricadas. Los habitantes tienen prohibido criar pollos, vacas o chanchos tanto como mantener cultivos. Está también prohibido dentro de la ciudad del milenio ahumar el pescado o carne, y hacer chicha de yuca.

Antes vivíamos en chozas con techos de palma. Ahora es diferente. En las casas que teníamos antes teníamos todo. Ahora es difícil acostumbrarse. Antes, los niños iban a la escuela y nosotras íbamos a trabajar en nuestras chacras. Teníamos nuestros cultivos justo al lado de nuestras casas … plátano, yuca. Teníamos animales, gallinas, perros. Extraño eso. Los fines de semana puedo ir a nuestra chacra, pero [durante la semana] tengo que quedarme aquí por mis hijos que van a la escuela. Los fines de semana, puedo limpiar los platanales, estar con mis pollos y mis chanchos, y hay silencio (entrevista en Playas de Cuyabeno, febrero 2014).[23]

En el centro del poblado no solo está la escuela del milenio sino la sede de la policía comunitaria. Los árboles han sido talados, las calles adoquinadas, y sembraron césped que debe podarse todas las semanas. Por cinco años Ecuador Estratégico asumirá los costos del transporte de los materiales necesarios para el mantenimiento de casas, jardines y equipamientos; actividades que requieren muchos insumos externos. Antes, en cada casa se recogía el agua de lluvia en barriles mientras los niños se bañaban en el río. Ahora el agua llega directamente a las casas y un malecón de cemento separa la ciudad del acceso al río. En las afueras de la ciudad una valla separa la zona urbana de la selva que la circunda.

No se trata aquí de criticar el modelo impuesto en las ciudades del milenio en nombre de una sociedad pastoral idealizada, armónica y bella. Tampoco se trata de hacer una crítica a una supuesta traición a un proyecto anticapitalista más radical de inicios del período de gobierno. Ni una ni otra. Lo mínimo que se debe pedir a un proyecto de intervención social es que las mejoras físicas y sociales respeten los saberes, la forma de vida y la autonomía de los pobres. ¿No se puede acaso hacer arquitectura adaptada al ambiente y a las culturas amazónicas? No es imposible hacer una intervención que intente acomodarse a las culturas rurales y a las civilizaciones indígenas. Aunque algunas cosas de las actuales ciudades del milenio puedan ser valoradas por los habitantes, esta ciudad no es auto–sostenible. Las reparaciones, los materiales, el trabajo de mantenimiento, todo depende de insumos provenientes de fuera. La incertidumbre sobre lo que pasará con la infraestructura y los equipamientos cuando Ecuador Estratégico deje de sostenerlos, domina a los habitantes. Deben ganar dinero y ahorrarlo para costear lo que vendrá. Antes había un aprovechamiento de materiales y saberes locales que ahora son inútiles frente a la nueva infraestructura urbana. El generador eléctrico no solo debe ser alimentado constantemente sino que genera ruido y la ciudad misma con sus normas impuestas impide las actividades de subsistencia y producción realizadas en el mismo mundo doméstico que ahora queda alejado del lugar donde se produce lo necesario para vivir.

La ciudad del milenio expresa el extremo al cual puede llegar un concepto de modernización desde arriba. El modo de vida que hay que abandonar se identifica con la pobreza y el abandono, cuando en realidad supone también mayor autonomía, mejor uso de recursos locales y valores civilizatorios alternativos, propios de una comunidad selvática. En Ecuador Estratégico no hay ni la sombra de una valoración del modo de vida de la gente, de sus costumbres y sus saberes.

La crisis económica y la penuria fiscal amenazan la sostenibilidad del modelo civilizatorio y la modernización desde fuera que subyace al proyecto político de la revolución ciudadana. Sus perfiles eran ya plenamente perceptibles antes del inicio de la tormenta. Sus logros progresistas habían llegado ya a sus límites, y sus rasgos más conservadores y absurdos llevaban la delantera. La restauración conservadora del correísmo no empezó con la crisis, pero amenaza profundizarse.

NOTAS

[1] Las cifras sobre el gasto público y sobre la aprobación de la gestión gubernamental se pueden encontrar en Pablo Ospina 2013. “Estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo antes que cambiarlo”. La revolución ciudadana en Ecuador (2007-2012). En Edgardo Lander, Carlos Arze, Javier Gómez, Pablo Ospina, Víctor Álvarez. Promesas en su laberinto: Cambios y continuidades en los gobiernos progresistas de América Latina. La Paz: Instituto de Estudios Ecuatorianos (IEE) / Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) / Centro Internacional Miranda (CIM).

[2] Diego Grijalba 2014. El fin del súper ciclo de los Commodities y su impacto en América Latina. En Koyuntura. Instituto de Economía de la USFQ. No. 48, Año 7, septiembre, Quito.

[3] En 2013, por ejemplo, los ingresos de las mil empresas más grandes del Ecuador crecieron el 11,5% respecto al 2012; pero las empresas inmobiliarias y del sector de la construcción vieron crecer sus ingresos en 63,5% y 57,6% respectivamente, cfr. Fausto Maldonado y Ana Puebla 2014. El dinamismo de la empresa ecuatoriana. Ranking empresarial Top 1000. Ekos Negocios. Agosto, p. 50. Disponible en www.ekosnegocios.com

[4] Los datos del déficit fiscal en Banco Central del Ecuador 2015. Información Estadística Mensual. No. 1957. Abril. Quito: BCE.

[5] WTI- West Texas Intermediate, corriente de crudo producido en Texas que sirve como referencia para fijar el precio de otras corrientes de crudo.

[6] Alberto Acosta y John Cajas-Guilarro 2015. La crisis devela las costuras del manejo económico del correísmo. En La Tendencia. Revista de Análisis Político. No.14.Abril-mayo,pp.56-8

[7] Sobretasas arancelarias, un análisis completo. El porqué de su aplicación, características e impacto. En Ekos Negocios. Abril de 2015. Disponible en www.ekosnegocios.com

[8] “Gobierno de Ecuador y empresarios acuerdan avances para nuevas inversiones y próxima cita por salvaguardias”, Agencia de Noticias Andes, Jueves, 19 de marzo de 2015. Disponible en http://www.andes.info.ec/es/noticias/gobierno-ecuador-empresarios-acuerdan-avances-nuevas-inversiones-proxima-cita-salvaguardias ; “Ministro Diego Aulestia explica el tema salvaguardias en la Unión Europea”, El Universo, Jueves, 26 de marzo de 2015. Disponible en http://www.eluniverso.com/noticias/2015/03/26/nota/4704401/ministro-diego-aulestia-explica-salvaguardias-union-europea

[9] “Al IESS le faltan USD 339,1 millones para pagar pensiones este año”, El Comercio, 8 de febrero de 2015, disponible en http://www.elcomercio.com/actualidad/iess-pensiones-jubilados-2015-deuda.html

[10] “Correa aprueba la Ley de Justicia Laboral sin veto”, Expreso, 17 de abril de 2015. Disponible en http://expreso.ec/expreso/plantillas/nota.aspx?idart=7808510&idcat=38269&tipo=2

[11] “Por falta de reglamento, no hay pago”, El Universo, 25 de marzo de 2015. Disponible en http://www.eluniverso.com/noticias/2015/03/25/nota/4699426/falta-reglamento-no-hay-pago ; Jorge León, ¿Estado de bienestar neoliberal?, El Comercio, 13 de abril de 2015. Disponible en http://www.elcomercio.com/opinion/columna-jorgeleon-deuda-iess.html . El relato largo de la historia del aporte estatal a la seguridad social, con sus antecedentes en el llamado “informe Schoenbaum” puede encontrarse en Cecilia Mantilla y Enrique Abad 1984. El Instituto Nacional de Previsión (1935-1970). En J. Núñez (ed.). Historia del seguro social ecuatoriano. La evolución institucional. Quito: Editorial Voluntad, especialmente p. 135.

[12] Los pensionistas pasaron de 214 mil en 2007 a 432 mil a fines de 2014, “Al IESS le faltan USD 339,1 millones para pagar pensiones este año”, El Comercio, 8 de febrero de 2015, disponible en http://www.elcomercio.com/actualidad/iess-pensiones-jubilados-2015-deuda.html

[13] Entre otras medidas para paliar el déficit fiscal tenemos: la reducción de US$ 1.400 millones en el presupuesto del Estado de 2015, la declaración de una amnistía tributaria con la que se espera recuperar unos US$500 millones, y la colocación de US$750 millones en bonos del Estado en el mercado internacional al astronómico interés de 10,5%.

[14] Estos grupos, ligados ante todo a sectores económicos vinculados y dependientes de las compras públicas no podían impulsar ningún cambio en el régimen de acumulación. He analizado este tema en Pablo Ospina 2013. “Ecuador: el nuevo período de gobierno y el cambio de la matriz productiva. Informe de coyuntura”, julio. Quito: Comité Ecuménico de Proyectos. Publicación digital disponible en www.cepecuador.org

[15] Banco Central del Ecuador 2015. Información Estadística Mensual. No. 1957. Abril. Quito: BCE, cuadro 3.1.1.

[16] Sobretasas arancelarias, un análisis completo. El porqué de su aplicación, características e impacto. En Ekos Negocios. Abril de 2015, p. 90. Disponible en www.ekosnegocios.com

[17] Los datos de recaudación de impuestos y gasto social han sido tomados de Banco Central del Ecuador 2015. Información Estadística Mensual. No. 1957. Abril. Quito: BCE, cuadros 2.4.2 y 2.4.3.

[18] Los datos entre 2001 y 2006 en Banco Central del Ecuador. Dirección de estadística económica 2011. Estadísticas macroeconómicas. Presentación estructural 2011. Quito: BCE.; los datos de 2011 a 2014 en INEC, Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo – ENEMDU. Indicadores de Pobreza y Desigualdad. Junio del 2014. Power Point disponible en www.ecuadorencifras.gob.ec

[19] Fausto Maldonado y Ana Puebla 2014. El dinamismo de la empresa ecuatoriana. Ranking empresarial Top 1000. Ekos Negocios. Agosto, p. 50. Disponible en www.ekosnegocios.com

[20] Víctor Zabala, Silvana González y María José Muñoz 2015. Ranking financiero 2015. Ekos Negocios. marzo, p. 42-44. Disponible en www.ekosnegocios.com

[21] Cfr. Pablo Ospina Peralta (coord.). 2011. El territorio de senderos que se bifurcan. Tungurahua, economía, sociedad y desarrollo. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar – Corporación Editora Nacional. Biblioteca de Ciencias Sociales 68.

[22] La información que sigue ha sido tomada de Lisset Coba, Cristina Cielo and Ivette Vallejo 2014. “Women, Nature and Development in sites of Ecuador’s Petroleum Circuit”, Quito, FLACSO – Ecuador, inédito, pp. 9-20.

[23] Ibídem., p. 15.

Fuente:  lalineadefuego.info

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