Renuncia Masiva en el Consejo Ciudadano Sectorial de Salud

19 mayo, 2015

CARTA PÚBLICA DE RENUNCIA DE ORGANIZACIONES DEL CONSEJO CIUDADANO SECTORIAL DE SALUD

La participación de la sociedad civil está consagrada en la Constitución de 2008, como un eje central de gobernabilidad democrática. En cumplimiento con los mandatos constitucionales y los artículos 52 al 55 de la Ley Orgánica de Participación Ciudadana, el 25 de abril de 2012, por convocatoria realizada por el Ministerio de Salud Pública (MSP), se constituyó el I Consejo Ciudadano Sectorial de Salud (CCSS)1, como una instancia autónoma de diálogo entre la comunidad, la población organizada y la Autoridad Sanitaria Nacional, y de deliberación y consulta en la formulación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas en salud.

El MSP acordó que el CCSS esté integrado por representantes de la sociedad civil organizada, colectivos, organizaciones populares y comunitarias, no gubernamentales, académicas y del sector privado, que tengan relación con las políticas públicas del sector salud.
Formaría parte del CCSS un delegado de la máxima autoridad del Ministerio de Salud Pública para dar seguimiento, apoyo y acompañamiento a sus funciones. El Colectivo Coordinador (CC) sería la instancia representativa y ejecutora de las decisiones del Consejo.

Por más de dos años y medio el Colectivo Coordinador -por reiteradas ocasiones- solicitó ampliar la convocatoria para asegurar una participación plural en debates nacionales de temas cruciales como el Sistema Nacional de Salud, Código Orgánico de Salud, Ley de Seguridad Social, Determinaciones sociales de la salud, Soberanía Alimentaria, implicaciones de la firma del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, etc., mas casi siempre se encontró con limitantes de los procesos administrativo-financieros del MSP para el pago de movilización, alimentación y hospedaje, que impidieron la presencia de delegados de provincias y zonas rurales. El ejercicio de elaboración del Plan Operativo Anual (POA) 2014 también evidenció la resistencia del Ministerio para financiar la participación ciudadana en el sector salud. Es suficiente revisar las funciones que le competen al CCSS para verificar que su rol se vio seriamente menoscabado.

Este deterioro generado por la débil voluntad política y técnica del MSP para cumplir su rol junto al CCSS, fue uno de los motivos para la renuncia de ALAMES a la coordinación del Consejo, nombrándose una coordinación interina que asumió la Red de Doulas Ecuador. También en este lapso la Fundación Ecuatoriana Más Vida -FEMAVI- presentó su renuncia.

La Dirección Nacional de Participación Social en Salud del MSP, instancia encargada del seguimiento al CCSS, convocó a la I Asamblea del II Consejo Ciudadano Sectorial de Salud y Diálogo Ciudadano sobre el Anteproyecto del Código Orgánico de Salud, para el 16 y 17 de octubre de 2014 en la ciudad de Quito. Según la Agenda, en esa reunión se procedería -entre otros puntos- a: 1) la definición de la metodología de trabajo para la discusión del Anteproyecto de Código Orgánico de Salud y, 2) la aprobación del Reglamento Interno para la Selección, Designación y Funcionamiento del Consejo Ciudadano Sectorial de Salud, Reglamento que tuvo un proceso dilatado de discusión: 6 borradores en 11 meses de labor del Consejo.

En estas condiciones llegamos a esta I Asamblea del II CCSS en la que se impuso el debate exclusivamente del Código Orgánico de Salud preparado por el MSP, sin considerar otros aportes de la sociedad civil que son de conocimiento público. Este suceso, unido a un mecanismo de elección de la coordinación contemplado en el Reglamento Interno, que todavía no tenía aprobación de las autoridades correspondientes del MSP, pero que fue garantizado y defendido para elegir a la nueva coordinadora, serían alertas indiscutibles para lo que vendría a futuro. Se acordó una II Asamblea para fines del mes de octubre que luego se aplazó para mediados de noviembre de 2014 y hasta la presente fecha no se ha concretado, aduciendo nuevamente el argumento esgrimido durante todo el año 2014, “situaciones de tipo administrativo interno del MSP que hay que resolverlas para poder viabilizar el gasto”, según informó la nueva coordinadora en el Oficio Nro. 001-CCSS-MSP del 21 de octubre de 2014.

Teniendo en cuenta que el Ministerio sostiene que la participación en salud es una inversión que necesita de gestión técnica así como de recursos económicos, hay al menos dos cuestiones que ameritan una explicación cabal y transparente por parte del MSP a la ciudadanía y las organizaciones del CCSS:

1) ¿Cuál es la insalvable traba administrativa que ha impedido el cumplimiento cabal y oportuno de los compromisos del MSP con el CCSS, situación que no es compatible con otros Consejos Ciudadanos Sectoriales?

2) ¿Por qué si el Reglamento Interno no estaba vigente, el MSP permitió elegir como coordinadora a la representante de una organización inexistente2, quien en forma permanente ha deslegitimado la presencia de organizaciones y colectivos pertenecientes a la academia y gremios profesionales en el CCSS?

Desde octubre de 2014, las organizaciones hemos sido convocadas a una sola reunión el 16 de febrero, y el POA 2015 debía ser aprobado a inicios de este año; la coordinadora se ausentó durante 4 meses, sin posibilitar la continuidad del proceso, pero según ella informó, sí se reunió con el MSP, ¿por qué no tomó en cuenta a los demás consejeros para las reuniones con el MSP?. En esas circunstancias no se puede pretender construir un espacio de verdadera participación ciudadana en salud, sin tener claridad siquiera de las políticas públicas que nos compete evaluar y sin mecanismos para esa evaluación. Sin considerar que son aspectos fundamentales para una asertiva participación ciudadana en salud: promover la acción de los actores sociales en la toma de decisiones y la gestión pública de la salud, para incidir en los determinantes sociales de la salud con equidad, incorporando la corresponsabilidad del poder ciudadano en el logro del Buen Vivir.

Este panorama tiene más similitudes que diferencias con lo observado por el Consejo Ciudadano Sectorial de Salud a través de sus delegados cuando asistieron a las convocatorias de la Secretaría Nacional de Gestión de la Política, bajo el supuesto propósito de impulsar un proceso de fortalecimiento de los Consejos Ciudadanos Sectoriales; de la SENPLADES con quien el MSP organizó un taller de políticas públicas dirigido al CC del CCSS; ó de la Asamblea Ciudadana Plurinacional e Intercultural para el Buen Vivir -APIBV-, en cuya última edición, desconociendo lo establecido en sus Estatutos, se decidió autoritariamente interrumpir los debates en mesas temáticas para ‘dar paso -hasta el 2017- a la construcción del poder popular o fortalecimiento del quinto poder’, que no es sino el fortalecimiento de las bases del movimiento político del gobierno de turno.

En todos estos escenarios el discurso es similar, se busca lograr “una participación más activa y decidida desde la óptica de los actores sociales”, pero no se permite la crítica propositiva porque se la asume como sinónimo de oposición, no hay apertura para el disenso, peor aún para una retroalimentación desde el sentir y el saber ciudadano y la experiencia de otros actores, la participación ciudadana es útil para validar procesos y políticas ya establecidos. ¿Se puede así asegurar el funcionamiento de las instancias de participación social en salud en el ciclo de las políticas públicas?… Es evidente que no hay voluntad política para pasar del discurso a la praxis en cuanto a la participación ciudadana, desvaneciendo el enunciado de que la “participación” es un pilar importante del modelo de salud que se busca implementar.

Aquí, otro aspecto sobre el que sería urgente que la Srta. Ministra de Salud, Carina Vance, se pronuncie con transparencia y argumentos claros: ¿cómo fue justificado el fondo de $27.000 (veintisiete mil dólares) que el Consejo disponía para el año 2014?, hasta la fecha los Consejeros no hemos sido invitados a ningún acto de rendición de cuentas para conocer el particular.

Recordemos que varios temas que afectan la participación ciudadana en salud han estado y están en curso sin que el CCSS fuera convocado para pronunciarse:

- La disolución del Consejo Nacional de Salud -CONASA-

- Las actividades de defensa institucional convocadas por la Federación Médica Ecuatoriana para exigir el respeto a sus derechos humanos y laborales y a la seguridad jurídica de la práctica sanitaria

- El Informe Sombra presentado al Comité de la CEDAW en el que se planteó como uno de los mayores desafíos el instalar mecanismos de vigilancia y exigibilidad de derechos desde la autonomía de las organizaciones de mujeres

- El Decreto Ejecutivo N° 491 que traslada la Estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar y Prevención del Embarazo Adolescente (ENIPLA) a la Presidencia de la República, que derivó en la implementación del Plan Familia Ecuador

- El incumplimiento de la garantía constitucional del Estado laico y la ética laica

- El rompimiento de la institucionalidad y las políticas públicas establecidas en el Plan Nacional del Buen Vivir 2013-2017

- La firma del TLC con la Unión Europea y su relación con los determinantes sociales de la salud

-  La situación real de los trasplantes en el país, puesta al desnudo a propósito de casos difíciles como el del epidemiólogo Juan Martín Moreira

- Las reformas al Código de Trabajo y la Ley de Seguridad Social

- Las decisiones del Ejecutivo sobre las estrategias para reducir la mortalidad materna en el país

- Las acciones de las organizaciones sociales en defensa del Derecho a la Salud y a la Seguridad Social

Las organizaciones abajo firmantes estamos convencidas de nuestra capacidad organizativa, de nuestra ética, venimos de procesos democráticos por los que estamos convencidos de que SÍ ES POSIBLE:

 Ser convocados con respeto y en el marco de los derechos inherentes a la participación ciudadana en salud, sin excluir a la academia y los gremios profesionales, segmentos consustanciales a su naturaleza

 Conformar un Consejo Ciudadano Sectorial con una posición crítica, que logre el respeto a valores fundamentales que son la base de los derechos humanos y por extensión plena de estos, el derecho a la salud y la consideración de sus determinantes

 Gestar procesos efectivos de participación ciudadana, que incidan en el ciclo de las políticas públicas de Salud; que no resulten sinónimo de ratificación de las acciones gubernamentales, sino de real consulta y consenso

 Lograr voluntad política para viabilizar los procesos de articulación de la institucionalidad con las organizaciones sociales y destrabar procesos administrativos que permitan el uso debido y transparente de los recursos destinados para participación plural y diversa en la construcción social del nuevo modelo de salud

 Juntar las fortalezas de las organizaciones, reconociendo sus particularidades y respetando las diferencias

 Asegurar que la participación ciudadana en salud sea transparente, lo que significa -entre otros aspectos- tener representaciones con trayectorias relacionadas con el tema de salud, con un récord de transparencia, honorabilidad y delegación legal y legítima de la organización a la que representan

 Participar en la rendición de cuentas del MSP y manifestarnos sobre su transparencia y pertinencia, en lo que al CCSS le corresponde

 Una revolución sanitaria que tome en cuenta a la ciudadanía, a la que tanto apeló el actual gobierno al comienzo de su proyecto

Urge dirigir nuestros esfuerzos al ejercicio pleno del derecho a la salud de toda la población. Este derecho será una realidad solo si existe respeto a las personas, a la sociedad y a sus procesos. Solo será posible cuando se generen condiciones para que las organizaciones sociales asuman el liderazgo en las decisiones políticas en salud; cuando se posibilite la reconducción de los mecanismos de relacionamiento del Estado con la población, y en consecuencia, se alcance un equilibrio entre una presencia ciudadana activa y el MSP que la defina como vinculante, impidiendo así la institucionalización de la participación social.

Por lo expuesto y en rechazo al manejo y control del MSP sobre el CCSS, que se evidencia en la pre elaboración de agendas, ruptura de compromisos, largas a la realización de las Asambleas, nula rendición de cuentas, intromisión en la elección de autoridades, las organizaciones signatarias hemos tomado la decisión de renunciar al Consejo Ciudadano Sectorial de Salud:

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