Nuevos impuestos para el pueblo y perdón para los oligarcas

9 junio, 2015

Por  Nelson Erazo.

El informe presidencial del economista Rafael Correa deja entrever que su compromiso con la banca, con los empresarios, y con su amo: el imperialismo chino, lo ciega cada vez más. De acuerdo con su discurso, la pobreza se habría terminado en nuestro país.

Un informe ante la Asamblea que se convirtió en la repetición de todo lo que se ha venido planteando en cada estrategia política del régimen para sostener su mentira: sabatinas, propaganda oficial, cadenas nacionales, contramarchas, etc.

Por otro lado, según él, es el Estado quien sabe administrar de manera adecuada los recursos de los ecuatorianos, sean éstos trabajadores o servidores públicos. Por esta razón, de acuerdo con su majestad, es necesario asaltar los ahorros de los maestros existentes en el Fondo de Cesantía del Magisterio, ya que éste no ha servido a los propósitos de todos los agremiados.

Sin embargo, los maestros y trabajadores, que fueron víctimas del asalto a sus ahorros en el Fondo de Cesantía del Magisterio Ecuatoriano, por parte del Estado, hoy más que nunca deben estar muy pendientes, ya que casi todos los bienes privados que pasaron a ser administrados por el Estado terminaron quebrados; una muestra es lo acontecido con MAXIGRAF, MEGAGRAF, EICA, que cerraron y despidieron a los trabajadores; o lo otro es que terminen en manos de los grupos económicos extranjeros, como ECUDOS, que hoy es administrado por el grupo peruano Gloria, al igual que la Industria Cementera, que va por el mismo camino y hacia el mismo grupo económico.

Pero tanta hipocresía no queda ahí, el mentiroso de Carondelet una vez más vuelve a insistir en que este es el gobierno que más ha hecho por los trabajadores, tanto es así que según el hoy vivimos una sociedad de emprendedores, y claro así debe ser porque no hay fuentes de trabajo y el pequeño comercio ha crecido desmedidamente y con él los subempleados, o lo que es lo mismo los “emprendedores” dueños de pequeños negocios, que se baten entre la crisis y la supervivencia.

Pero la verdad, señor Correa, parafraseando un poco, es que los ecuatorianos no vivimos en el país de las maravillas, por el contrario, vivimos el desgobierno de Ali Babá y los cuarenta ladrones, quienes junto a la oligarquía siguen engrosando sus fortunas, con su venia e incluso perdonándoles las deudas con el Estado patriarcal que usted, prepotente Correa, dirige.

Como para morirnos de risa, él, que se cree predestinado para dirigir de por vida nuestro país como si fuera su hacienda, señalaba que no puede ser justo que existan inequidades, producto incluso de herencias de las que se benefician los afortunados, sin trabajar, mientras un buen sector de los ecuatorianos siguen en condiciones de pobreza, por lo cual es “necesario” poner impuestos a aquellas, que sibrepacen los 100 salarios básicos, es decir, por 35.400 dólares.

Pero, ¿a quién afecta esto?, ¿acaso a los El Juri, Ortiz, Gonzales, Hidalgo- Hidalgo, todos estos ligados directamente al correísmo, o a los otros ricos como los Lasso, Noboa, Gutiérrez, Nebot, quienes no tienen sus fortunas en nuestro país y además tienen cuentas bancarias fuera del país?

Esta acción en realidad es otra metida de mano al patrimonio familiar de los que, en miles de casos, lograron tener o adquirir una casa incluso en base a deudas bancarias, para poder tener algo de tranquilidad con sus familias.

Lo que queda claro es que esta medida se toma en medio de una crisis económica que atraviesa el país y luego de haber perdonado las deudas a los empresarios, banqueros e industriales con el SRI, en un monto superior a los 400 millones de dólares. Se vuelve a recargar el pago de la misma en las espaldas de los más débiles: los trabajadores y sus familias.

Fuente: nodo50.org

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